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Los vertederos de Matanzas se desbordan, los pirómanos les prenden fuego y el humo tóxico se cuela en los hogares mientras la Empresa Municipal de Comunales carece de combustible para recoger la basura con la frecuencia mínima necesaria. Así lo documenta un reportaje de investigación del Periódico Girón publicado este sábado, que describe la situación con una crudeza inusual para un medio oficial del régimen: «Como un tumor putrefacto que le ha salido a la acera, el basurero se desborda e invade la calle. Campan a sus anchas los desechos, las bacterias, el hedor. Las tiñosas picotean su bufé de carroña a ras del suelo, sin intención de darse prisa».
La causa que admiten las propias autoridades es la escasez de combustible, síntoma directo del colapso económico que arrastra la dictadura cubana tras décadas de mala gestión.
Michel León Rodríguez, intendente del municipio yumurino y máxima autoridad en materia de recogida de basura, reconoció que la asignación de diésel «oscila entre los 300 y los 550 litros diarios, desde comienzos de este año», cuando lo ideal sería disponer de 112 litros por vehículo para completar dos recorridos diarios.
Reynol Valdés García, director de la Empresa Municipal de Comunales, confirmó que en este momento solo dispone de unos 11 camiones operativos, frente a los 24 o 25 que puede movilizar cuando trabaja junto al Ministerio de la Construcción.
El déficit de personal agrava el cuadro: de una plantilla de aproximadamente 1,400 trabajadores, solo están activos unos 930, y falta más del 50% de los barrenderos.
El barrio de Versalles es señalado por las autoridades como el más afectado, con basura acumulada en todas las esquinas y obstrucciones cloacales que se agravan con las lluvias. La ironía es que la iniciativa de incorporar tracción animal resulta inviable precisamente allí, por sus pronunciadas lomas.
Los vecinos llevan semanas denunciando la situación en redes sociales. «En Salamanca y Dos de Mayo, junto a la placita, es tal la loma de basuras que los camiones que traen mercancías no tienen cómo parquear, y ni hablar que dentro del establecimiento las moscas cubren los productos», escribió Jorge Jiménez en Facebook.
Liset Silverio apuntó una desigualdad que indigna especialmente: «Existen lugares donde hace más de un mes que no se recoge —reparto militar detrás de la terminal— y otros pasan a diario o cada tres o cuatro días».
Barbara Marilyn Rodríguez Castañeda resumió el sentir de muchos con una comparación demoledora: «En el período especial la recogían en carretones de caballos y nunca las calles estuvieron así».
La acumulación de desechos agrava una emergencia sanitaria múltiple: más de 300,000 habitantes de la provincia carecen de suministro estable de agua, hay alertas activas por hepatitis A en varios municipios y los basureros desbordados crean criaderos del Aedes aegypti que alimentan los brotes de dengue y chikungunya justo cuando llegan las lluvias.
Esta situación no es nueva ni exclusiva de Matanzas. La falta de combustible ya hundía La Habana bajo montañas de basura en enero, con solo 44 de 106 camiones recolectores operativos. En marzo, el primer ministro Manuel Marrero Cruz admitió que «perdimos la pelea» contra la acumulación de desechos en la capital, tras haber pedido a los cubanos que salieran a recoger basura como si la solución dependiera de la voluntad ciudadana y no de la incapacidad del Estado.
En Matanzas, la indignación por los basureros ya había estallado en abril cuando una fotografía mostró un vertedero improvisado que ocupaba prácticamente toda la intersección de las calles Levante y Solís. Un residente lo describió sin rodeos: «Es repugnante y aterradora. Casi en un mes no ha habido recogida de basura. Es un lugar donde roedores y moscas campean por su respeto. Nadie le da solución».
La periodista matancera Yirmara Torres Hernández lo sintetizó este sábado con una frase que retrata la magnitud del colapso: «En Cuba ha habido períodos duros, pero en ninguno hubo tanto caos, tanto abandono... tanta basura».
Preguntas frecuentes sobre la crisis de basura en Matanzas y su impacto en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es la causa principal de la crisis de basura en Matanzas?
La escasez de combustible es la principal causa de la crisis de basura en Matanzas. Esta situación limita la capacidad de la Empresa Municipal de Comunales para realizar los recorridos necesarios de recolección, lo que agrava la acumulación de desechos en las calles.
¿Cómo afecta la crisis de basura a la salud pública en Matanzas?
La acumulación de basura en Matanzas agrava la emergencia sanitaria al crear criaderos para mosquitos transmisores de enfermedades como el dengue y la chikungunya. Además, el humo tóxico de las quemas improvisadas contribuye a problemas respiratorios, especialmente en niños y ancianos.
¿Qué medidas se han propuesto para solucionar la crisis de basura en Cuba?
Aunque se han discutido estrategias como aumentar el salario de los trabajadores de limpieza y buscar incentivos fiscales, no se ha implementado ninguna solución concreta y eficaz que resuelva el problema de manera sostenible. El gobierno ha propuesto medidas temporales, como el uso de carretones de caballo, pero estas no han sido viables en todos los barrios afectados.
¿Qué impacto tiene la crisis de basura en la comunidad y el medio ambiente?
La crisis de basura impacta negativamente en la calidad de vida de los habitantes, generando insalubridad y malestar social. La quema de desechos libera compuestos tóxicos que contaminan el aire y el suelo, afectando la salud de los residentes y el medio ambiente a largo plazo.
¿Cómo ha reaccionado la población ante la gestión del gobierno sobre la crisis de basura?
Los ciudadanos han expresado su indignación y desesperación en redes sociales, criticando la inacción y la falta de soluciones efectivas por parte del gobierno. Muchos consideran que el problema es una consecuencia directa de la mala gestión estatal y no de factores externos como el bloqueo.
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