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Sherritt International Corporation dio un giro inesperado al anunciar este martes que cancela los pasos de disolución de sus intereses en Cuba que había comunicado apenas cuatro días antes, aunque mantiene suspendida su participación directa en las operaciones y admite enfrentar dificultades operativas, financieras y legales agudas como consecuencia de las sanciones de la administración Trump.
La minera canadiense informó que ya no procederá con la disolución de su empresa conjunta con General Nickel Company S.A. de Cuba ni con su solicitud ante la Corte del Rey de Alberta, cuya audiencia estaba programada precisamente para hoy.
La decisión se tomó «tras consultas adicionales con asesores, partes interesadas y autoridades gubernamentales relevantes», según el comunicado oficial de la empresa.
Sherritt también reveló que ha recibido, de forma preliminar, una «oportunidad potencial de preservación de valor» que evalúa con sus asesores, aunque advirtió que «no hay garantía de que dicha transacción se concrete ni de que lo haga en tiempo oportuno».
A pesar del freno a la disolución, la empresa reconoció que «enfrenta una serie de dificultades operativas, financieras y legales agudas, incluyendo la capacidad de cumplir con sus convenios de deuda».
La crisis se desencadenó por la Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump el 1 de mayo de 2026, que amplió las sanciones contra Cuba e introdujo sanciones secundarias contra instituciones financieras extranjeras que operen con entidades cubanas bloqueadas, mecanismo que amenazaba directamente el acceso de Sherritt al sistema bancario internacional.
El secretario de Estado Marco Rubio designó bajo esa orden a GAESA, a su presidenta ejecutiva Ania Guillermina Lastres Morera y a Moa Nickel S.A., la propia empresa conjunta de Sherritt con el Estado cubano, acusando a la minera de haber «explotado los recursos naturales de Cuba para beneficiar al régimen a expensas del pueblo cubano».
La cronología de la crisis ha sido vertiginosa: el 7 de mayo Sherritt suspendió operaciones y repatrió empleados expatriados, con la renuncia inmediata de tres consejeros; el 12 de mayo su auditor externo, Deloitte LLP, renunció con efecto inmediato; y el 15 de mayo anunció la disolución formal que hoy revirtió.
La empresa tampoco pudo presentar sus estados financieros del primer trimestre en el plazo del 15 de mayo, lo que podría derivar en una orden de suspensión de cotización por parte de la Comisión de Valores de Ontario.
La acción de Sherritt cotizaba en torno a C$0,11 en la Bolsa de Toronto a mediados de mayo, con una capitalización bursátil de aproximadamente C$77 millones.
La incertidumbre sobre el futuro de la empresa priva al régimen cubano de su mayor socio minero extranjero y amenaza entre el 10% y el 15% de su capacidad de generación eléctrica independiente, operada a través de Energas S.A. con 506 MW instalados.
El Estado cubano acumula una deuda de al menos 344 millones de dólares con Sherritt, de los cuales 277 millones corresponden directamente a General Nickel Company S.A., sin perspectivas claras de cobro.
Las sanciones de Trump contra el régimen cubano han acumulado más de 240 designaciones desde enero de 2026, y las empresas extranjeras tienen plazo hasta el 5 de junio de 2026 para cerrar operaciones con GAESA antes de quedar expuestas a sanciones secundarias.
Preguntas Frecuentes sobre Sherritt y las Sanciones de EE.UU. a Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Sherritt decidió frenar su salida de Cuba?
Sherritt frenó su salida de Cuba tras recibir una "oportunidad potencial de preservación de valor". La empresa decidió no proceder con la disolución de su empresa conjunta con General Nickel Company S.A. debido a las consultas adicionales con asesores y partes interesadas, aunque reconoce que enfrenta serias dificultades operativas y financieras por las sanciones de EE.UU.
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¿Cuáles son los principales riesgos que enfrenta Sherritt debido a las sanciones de Trump?
Sherritt enfrenta dificultades operativas, financieras y legales. Las sanciones secundarias impuestas por EE.UU. amenazan su acceso al sistema bancario internacional, lo que afecta su capacidad para cumplir con convenios de deuda y mantener operaciones normales en Cuba.
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¿Por qué las sanciones de EE.UU. afectan tanto a la economía cubana?
Las sanciones de EE.UU. limitan las importaciones energéticas y afectan la generación eléctrica en Cuba. Entre el 10% y el 15% de la capacidad eléctrica de la isla es operada por Energas S.A., una joint venture con participación de Sherritt, lo que agrava la crisis energética y los apagones en el país.
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¿Qué impacto tienen las sanciones de EE.UU. sobre GAESA y el régimen cubano?
Las sanciones afectan severamente al conglomerado GAESA y su control sobre la economía cubana. GAESA, descrito como el "corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba", controla una gran parte de la economía formal de la isla, y las sanciones buscan cortar sus ingresos y debilitar el régimen.
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