Una grabación de voz de junio de 1996, en la que Raúl Castro admite haber ordenado derribar las avionetas de Hermanos al Rescate, es hoy el elemento central de la acusación formal que la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida prepara contra el exmandatario cubano por el asesinato de cuatro cubanoamericanos hace más de tres décadas.
El audio, de 11 minutos y 32 segundos, fue grabado cuatro meses después del derribo, en un encuentro de Castro con periodistas cubanos de la isla, cuando ocupaba el cargo de ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
En la grabación, Castro declara: «Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. Bueno, túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades».
Fue el periodista cubano Wilfredo Cancio, radicado en Miami y reportero entonces de asuntos cubanos de El Nuevo Herald, quien obtuvo ese audio y lo publicó el 20 de agosto de 2006 como exclusiva que acaparó la atención de medios de todo el mundo.
Cancio verificó la autenticidad de la grabación con varios especialistas y con Alcibiades Hidalgo, ex secretario personal de Castro, quien confirmó que era su voz.
«Lo que cambia esa grabación es que ya hay una prueba de voz de Raúl Castro asumiendo la total responsabilidad», declaró Cancio a El País. La acusación, de concretarse, sería «un acto de justicia histórica», añadió.
El hecho que se investiga ocurrió el 24 de febrero de 1996, entre las 3:21 y las 3:27 de la tarde, cuando cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana abatieron dos avionetas Cessna C-337 de Hermanos al Rescate sobre aguas internacionales en el estrecho de Florida.
Murieron Armando Alejandre Jr. (45 años), Carlos Costa (29), Mario de la Peña (24) y Pablo Morales (29), todos voluntarios cubanoamericanos que buscaban balseros en el mar. Sus cuerpos nunca fueron recuperados.
Una tercera avioneta, en la que viajaba Arnaldo Iglesias, entre otros, logró escapar. Hoy, con 88 años, Iglesias recuerda aquel día con una precisión que el tiempo no ha borrado: «Recuerdo las voces en la radio, la incertidumbre y luego el silencio. Un silencio que no se logra explicar».
«No sé si veremos a Raúl Castro ante un tribunal estadounidense», dijo Iglesias a El País. «Pero quisiera el pleno reconocimiento de la verdad. Que quede establecido que cuatro hombres fueron asesinados por una dictadura durante una misión humanitaria».
La acusación formal será presentada este miércoles en la Torre de la Libertad de Miami, coincidiendo con el Día de la Independencia de Cuba, tras ser aprobada por un gran jurado federal.
El caso acumula casi tres décadas de impunidad. El juez federal James Lawrence King ya dictaminó que el gobierno cubano actuó «en un indignante desprecio por el derecho internacional y los derechos humanos básicos» al «asesinar a cuatro seres humanos en el espacio aéreo internacional».
Cuba se negó a indemnizar a los familiares, pero Washington autorizó la transferencia de 93 millones de dólares en activos cubanos congelados.
La acusación se enmarca en la política de presión máxima de la administración Trump contra el régimen cubano, que incluye un cerco petrolero de casi cinco meses y una campaña legal coordinada. En marzo de 2026, la Fiscalía General de Florida había reabierto la investigación criminal sobre el caso.
Raúl Castro Ruz cumplirá 95 años en junio. No existe tratado de extradición entre Cuba y Estados Unidos, pero el periodista Cancio subrayó que el anuncio del 20 de mayo «también es un guiño hacia la comunidad cubana»: treinta años después, la grabación de once minutos que nadie esperaba que existiera podría convertirse en la prueba que persiga a Castro hasta el final de su vida.
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