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Sandro Castro, nieto del dictador Fidel Castro, entró de lleno en la polémica entre El B y Aldo el Aldeano con una historia de Instagram en la que amenaza veladamente con revelar información comprometedora sobre el entorno del rapero cubano.
En la publicación de su cuenta @sandro_castrox, Sandro reposteó una historia del usuario @yan_marcos26 y añadió el texto: «Creo que hablaré de la Aldea o mejor dejo las cosas en la Caja de Pandora». La imagen publicada por el usuario y utilizada por Sandro es una foto de Aldo el Aldeano con una joven, al parecer Mariela Cartaya Oltuski, madre del hijo de Aldo Roberto Rodríguez Baquero.
La historia reposteada por @yan_marcos26 y utilizada por Sandro llevaba el siguiente texto: «Ahora la gente dice que ella no tiene culpa de su apellido y sangre entonces por qué a @sandro_castrox si le caen arriba?».
La pregunta lanzada por el usuario alude a un aparente doble rasero: Sandro es criticado constantemente por pertenecer a la familia Castro, mientras que la expareja de Aldo —también vinculada a esa misma familia— no recibiría el mismo escrutinio público.
Esa vinculación es el núcleo de la disputa que estalló este lunes entre El B y Aldo el Aldeano, cuando Bian Oscar Rodríguez Gala acusó públicamente a su excompañero de haber atacado a su familia y a su pareja, identificada como Lía, durante 12 años.
En ese enfrentamiento, el B reveló la existencia de Cartaya Oltuski, descrita como la mujer que Aldo mantenía «escondida» y con quien se habría casado y tenido un hijo.
Lo más explosivo fue el vínculo que El B señaló: Mariela Cartagena Ortuski estaría presuntamente emparentada con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado «El Cangrejo», nieto de Raúl Castro.
Ahora Sandro Castro, desde el otro lado de esa misma familia, entra en escena con una amenaza que eleva la temperatura del conflicto: si decide «hablar de la Aldea», sugiere que posee información que podría resultar muy incómoda para el entorno de Aldo.
Los Aldeanos, el dúo que Aldo y El B formaron en 2003, fue durante años uno de los grupos más influyentes del rap underground cubano por sus letras de denuncia política y social.
La ruptura fue confirmada en diciembre de 2022, cuando El B declaró que no había posibilidad de reunión artística y que ambos «no son amigos ni enemigos».
Lo que comenzó como una separación artística se ha convertido en un enfrentamiento personal con ramificaciones que alcanzan a la élite política cubana, y la intervención de Sandro Castro deja abierta una pregunta: ¿abrirá finalmente esa Caja de Pandora?
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