El oncólogo y activista cubano Oscar Casanellas advierte que su mayor temor es que una eventual transición en Cuba resulte fallida o reversible, como ocurrió en Venezuela, Bielorrusia, Rusia, Rumanía y Bulgaria, donde los cambios políticos permitieron la supervivencia de las cúpulas del poder mientras el pueblo continuó sufriendo.
Casanellas, que se encuentra en situación de limbo migratorio a la espera de asilo, expresó estas preocupaciones en el programa de Tania Costa en CiberCuba, en un debate que se produce días después de la imputación federal de Raúl Castro el 20 de mayo y la detención de la hermana de la jefa de GAESA dos días después.
«A mí no me gusta lo que yo veo con lo que se está haciendo en Venezuela. Creo que es muy lento y no hay claridad, no hay transparencia, no hay cronogramas y hay mucho desánimo en la oposición venezolana», afirmó Casanellas.
Su preocupación central es que Cuba repita ese patrón. «Yo tengo mucho miedo que en Cuba pase lo que ocurrió por ejemplo en Bielorrusia o lo que ocurrió en Rusia o lo que ocurrió en Rumanía, lo que ocurrió en Bulgaria y en muchos otros países donde fue un cambio o fraude o una transición fallida o extremadamente lenta que permite la supervivencia de la cúpula del poder», señaló.
Para evitar ese escenario, Casanellas defiende con firmeza la lustración como mecanismo imprescindible desde el primer momento del cambio político, al que llama el «día cero».
Define la lustración como «utilizar todos los medios posibles para revelar la identidad y además incluso en muchos casos pedir un arrepentimiento público de esas personas y revelar la identidad de los responsables de crímenes de lesa humanidad, responsables de la represión política y que destruyeron vidas y familias».
En términos prácticos, lo resume así: «El que ha tenido un cargo político que no se quede enganchado al próximo gobierno, que no se recicle».
Casanellas precisa que la inhabilitación no debe limitarse a la policía política, sino extenderse también a la contrainteligencia militar dentro del MININT y otras estructuras represivas, y que quienes tengan crímenes concretos deben además ser juzgados.
Como advertencia histórica, cita la transición española, que considera «cerrada en falso» porque los jueces del franquismo continuaron en sus cargos, con heridas que se han abierto después de más de 30 años de democracia. Aunque matiza que «el régimen de Franco no era totalitario como el cubano... no tenía el control social tan fino como el que existe por ejemplo en Corea del Norte o en Cuba».
Sobre las condiciones actuales dentro de la Isla, Casanellas identifica dos obstáculos principales para la movilización ciudadana: el miedo generalizado y la crisis de subsistencia. «Las condiciones son tan hostiles para la vida que es muy difícil que los activistas o que el simplemente ciudadano común se articule y se manifieste», explicó, y añadió un ejemplo personal: «Yo te confieso que hay veces que me decían oye vamos a manifestarnos... y yo le decía: no puedo, hoy tengo que buscar la comida de hoy o de mañana de mi hijo».
A ello se suma el corte sistemático de internet por parte del régimen. «Yo creo que la internet es necesaria para que ocurra una liberación, una manifestación grande», sostuvo, recordando el 11 de julio de 2021 como ejemplo de lo que puede lograrse cuando hay conectividad.
Sobre el clima político en la oposición, Casanellas valora positivamente la proliferación de nuevos partidos, aunque él prefiere no afiliarse formalmente. «Yo apoyo a todas las personas que estén en contra de la dictadura. Creo que eso es un paso previo», declaró.
Como científico, aboga por una arquitectura política descentralizada para la Cuba futura, donde «ningún nodo, ninguna persona tenga acumulación de poder y de gran influencia», con límites de tiempo obligatorios para cargos ejecutivos como presidente o primer ministro.
«No existe un ejemplo en la historia de la humanidad de un pueblo que haya derrocado a una dictadura totalitaria» por sí solo, advirtió Casanellas, subrayando que en Europa del Este los cambios vinieron desde arriba o desde regímenes que no eran totalitarios plenos, lo que hace aún más urgente planificar con rigor la transición cubana.
Preguntas Frecuentes sobre la Transición Política en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué teme Oscar Casanellas sobre una posible transición en Cuba?
Oscar Casanellas teme que una transición en Cuba sea fallida o reversible, similar a lo ocurrido en países como Venezuela, Bielorrusia y Rusia, donde las cúpulas del poder sobrevivieron mientras el pueblo siguió sufriendo. Destaca la importancia de evitar que quienes tenían cargos políticos se mantengan en el nuevo gobierno, sugiriendo la lustración como mecanismo para revelar y juzgar a los responsables de crímenes de lesa humanidad.
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¿Cuál es la postura de Alejandra Franganillo sobre la inclusión de castristas en una transición democrática en Cuba?
Alejandra Franganillo opina que una transición democrática en Cuba no debe excluir automáticamente a quienes apoyaron el castrismo, siempre que no hayan cometido crímenes. Ella plantea que primero debe haber una estabilización económica y la construcción de una sociedad civil antes de avanzar hacia una transición democrática formal. No obstante, destaca que aquellos que cometieron violaciones deben rendir cuentas ante la ley.
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¿Qué estrategias propone Tamara Sujú para impulsar una transición en Cuba?
Tamara Sujú insta a la oposición cubana a unirse y estructurarse para mostrar organización ante la Administración Trump. Propone aprovechar el momento geopolítico actual para impulsar una transición democrática en Cuba y destaca la necesidad de presión simultánea: diplomática, política y desde dentro de la isla. Además, señala que Cuba es "más fácil de manejar" una vez que caiga la dictadura, en comparación con Venezuela.
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¿Cuáles son los cinco escenarios posibles para una transición en Cuba según Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta?
Carlos Manuel Rodríguez Arechavaleta identifica cinco escenarios posibles para Cuba: continuidad autoritaria reforzada, reformas parciales negociadas, ruptura autoritaria y crisis social, colapso total y reconfiguración radical, y transición democrática. Considera que el escenario más probable es el de reformas parciales negociadas, mientras que la transición democrática es el menos probable a corto plazo debido a la falta de alternativas políticas creíbles.
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