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La emblemática dulcería heladería Dulce Habana, ubicada en los bajos del Hotel Habana Libre en El Vedado, dejó recientemente de aceptar pesos cubanos y pasó a cobrar sus productos exclusivamente en dólares estadounidenses, lo que provocó una estampida inmediata de su clientela habitual.
El cambio es abrupto y sus consecuencias, visibles. Hasta hace pocos días, un dulce en ese local costaba unos 500 pesos cubanos. Ahora el establecimiento aplica un tipo de cambio de 750 pesos por dólar, muy por encima de la tasa informal vigente —555 pesos por dólar el pasado viernes— y de la tasa oficial flotante, situada en 540. La mayoría de los cubanos no tiene dólares, o no puede permitirse gastarlos en pasteles.
El menú de Dulce Habana refleja precios que resultan inalcanzables para el cubano promedio. Un desayuno continental cuesta dos dólares (1,500 pesos al cambio del local), una pizza cuatro estaciones tres dólares (2,250 pesos), un sándwich cubano cuatro dólares (3,000 pesos) y una hamburguesa de res cinco dólares (3,750 pesos). Aunque el menú muestra los precios también en moneda nacional, los empleados del local confirmaron a los clientes que solo se acepta pago en dólares, reportó 14ymedio.
«Al mismo dependiente se le caía la cara de vergüenza», contó al diario digital una clienta habitual, indignada por lo que describió como una dolarización abusiva. La misma mujer recordó cómo era el local antes: «Antes cuando iba, había gente sentada comiendo dulces, y entraban y salían constantemente. Ahora, entran o se asoman y con la misma salen».
Esa clienta reconoció que recibe remesas de una hija que vive en España, pero afirmó que «por nada del mundo» gastaría esos dólares en dulces, sino en «cosas ultra necesarias». Y lanzó una pregunta que circula entre los habaneros: «¿Para quiénes serán esos dulces?».
La respuesta implícita la ofrece el contexto. El salario medio en Cuba fue de 6,930 pesos en 2025, equivalente a unos 12 o 15 dólares al cambio informal. Economistas independientes estiman que sobrevivir en Cuba cuesta al menos 35,000 pesos al mes por persona, más de cinco veces ese salario medio. En ese escenario, gastar tres o cuatro dólares en un sándwich o una pizza es un lujo reservado a quienes reciben remesas del exterior o tienen acceso a divisas por otras vías.
Un jubilado residente en Marianao que solía frecuentar Dulce Habana describió su sensación ante el cambio como la de estar reviviendo el Período Especial: «Como cuando comenzó a circular el CUC en los 90. Las tiendas de los hoteles en CUC y el cubano sin poder adquirir esa moneda». El hombre optó por una alternativa privada: «Para no quedarme con las ganas de un dulce, fui a esa dulcería que hay por 23, frente al Coppelia, y compré un éclair por 120 pesos».
Su análisis va más allá del antojo frustrado. «Cuando lo llevas a otros planos, el Estado en realidad ya no asegura nada. Lo poco que tiene es en dólares, en precios prohibitivos, y si sobrevivimos es gracias al sector privado, que todavía controlan muchísimo», señaló el jubilado a 14ymedio.
La dolarización de Dulce Habana no es un caso aislado. Forma parte de una tendencia que se ha acelerado en 2026: casi treinta gasolineras estatales venden combustible exclusivamente en dólares desde 2024, y desde mayo plataformas estatales venden cilindros de gas licuado de 10 kilogramos a 29 dólares, equivalentes a más de 15,000 pesos al cambio informal. El régimen cubano, incapaz de sostener sus servicios en moneda nacional, traslada la carga al ciudadano exigiéndole divisas que el propio Estado no genera.
El precio del dólar marcó un récord en el mercado informal de la Isla este viernes al llegar a 555 pesos, una cifra que ilustra la profundidad de la crisis monetaria. En ese contexto, la pregunta que dejó en el aire la clienta de Dulce Habana —«¿para quiénes serán esos dulces?»— tiene una respuesta cada vez más evidente: no para los cubanos que viven de un salario en pesos.
Preguntas frecuentes sobre la dolarización en Cuba y sus efectos económicos
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué la dulcería Dulce Habana comenzó a aceptar solo dólares?
La dulcería Dulce Habana, ubicada en el Hotel Habana Libre, dejó de aceptar pesos cubanos para cobrar exclusivamente en dólares debido a la crisis económica que enfrenta Cuba, donde el gobierno ha comenzado a exigir divisas extranjeras para sostener sus operaciones. Este cambio es parte de una tendencia más amplia de dolarización en el país. Esta medida ha generado descontento entre los clientes, quienes ven sus precios como inaccesibles.
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¿Cuáles son los precios actuales en la dulcería Dulce Habana y cómo afectan a los cubanos?
Los precios en Dulce Habana están dolarizados, con tarifas que incluyen 2 dólares para un desayuno continental, 3 dólares para una pizza cuatro estaciones, y hasta 5 dólares por una hamburguesa de res. Estos precios son inalcanzables para el cubano promedio, cuyo salario mensual en muchos casos no supera los 12 o 15 dólares al cambio informal. La dolarización limita el acceso a estos productos para aquellos que no reciben remesas o tienen acceso a divisas.
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¿Cómo influye la dolarización en otros sectores de la economía cubana?
La dolarización en Cuba se extiende más allá de Dulce Habana, afectando sectores clave como el combustible y el gas licuado, que ahora se venden exclusivamente en dólares. Casi treinta gasolineras estatales y plataformas estatales de gas han adoptado esta medida desde 2024. Esto refleja la incapacidad del régimen para sostener servicios en moneda nacional y genera una carga económica significativa para la población.
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¿Qué dicen los cubanos sobre la creciente dolarización y sus implicaciones?
Muchos cubanos expresan su frustración y enojo ante la dolarización progresiva, que consideran una medida excluyente y abusiva. La pregunta recurrente entre los ciudadanos es: "¿Para quiénes son estos productos?" dado que la mayoría no puede acceder a ellos con sus ingresos en pesos. Esta situación se ve como una repetición, más recrudecida, del Período Especial, donde el acceso a divisas determinaba el nivel de vida.
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