El analista político Julio Shiling defendió este miércoles que la Constitución de 1940 debe ser el punto de partida para la transición democrática en Cuba, no por su contenido literal, sino por su valor como última carta magna democrática del país y su aporte a la memoria colectiva nacional.
Shiling, director de Patria de Martí, realizó estas declaraciones en una entrevista con la periodista Tania Costa, días después de participar en un foro sobre la Constitución de 1940 celebrado el 1 de junio en el Museo Cubano de la Diáspora, en Miami.
El analista propone un proceso en tres etapas. La primera: un gobierno transitorio que aplique de inmediato medidas de justicia transicional. «La constitución de 1940 es el punto de partida excelente para desde ahí ya después de dejar que el gobierno transitorio, implementando inmediatamente medidas de justicia transicional para limpiar el pantano castro comunista, logre después de unas elecciones abiertas y libres competitivas tener una asamblea constituyente», explicó.
La segunda etapa sería precisamente esa asamblea constituyente, elegida tras elecciones libres, encargada de revisar qué artículos del texto de 1940 se mantienen y cuáles se modifican.
La tercera etapa sería un referendo popular. «Posteriormente se lleva un referendo donde la sociedad cubana determina si la acepta o no. Ese es el proceso más coherente para sociedades que están transitando hacia la democracia y acaban de salir de una dictadura comunista», afirmó Shiling.
El analista alude además a quienes dicen que hasta 80% de los artículos podría ser modificado o eliminado, pero sostiene que eso no invalida el ejercicio. «Si me dicen 'bueno pero 80% de ella se va a quitar se va a cambiar', está bien, se hace así pero sigue siendo la última constitución democrática y sirve para el propósito de la memoria colectiva hace un aporte extraordinario», señaló.
Para Shiling, la razón más profunda de retomar ese texto es el daño causado por décadas de totalitarismo. Describe «el agravio psicológico, sociológico y antropológico de 67 años de comunismo cubano» como un trastorno profundo en la mentalidad de la sociedad, agravado por lo que califica como un «liderazgo sultánico, altamente personalista», encarnado en la familia Castro.
Ese diagnóstico es el que fundamenta su propuesta: «El gran trastorno que eso le ha causado a la mentalidad cubana le sería un mecanismo de sanación emplear y de esa propia constitución volver otra vez al salto de la reconstrucción de Cuba».
La Constitución de 1940 fue aprobada por una Asamblea Constituyente elegida democráticamente y es considerada una de las cartas magnas más avanzadas de América Latina de su época, con reconocimiento de derechos sociales, laborales y políticos amplios, sufragio universal y separación de poderes. Su vigencia fue interrumpida por el golpe de Estado de Batista en 1952 y abolida definitivamente tras el triunfo de la revolución castrista en 1959.
En el contexto más amplio de la entrevista, Shiling también introduce el concepto de democracia militante para impedir el ascenso de partidos antisistema como el Partido Comunista de Cuba, distinguiendo entre este y una izquierda democrática que sí tendría cabida en un sistema libre.
El debate sobre la Constitución de 1940 como herramienta para la transición democrática en Cuba ha cobrado nueva fuerza en el exilio en 2026, con sectores que la defienden como marco de legitimidad histórica frente a quienes proponen redactar un texto completamente nuevo.
Preguntas frecuentes sobre la Constitución de 1940 y la transición democrática en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué la Constitución de 1940 es relevante para la transición democrática en Cuba?
La Constitución de 1940 es considerada la última carta magna democrática de Cuba y representa un marco de legitimidad histórica y jurídica para la reconstrucción del país. Fue aprobada por una Asamblea Constituyente elegida democráticamente y es vista como un documento avanzado en términos sociales, laborales y políticos para su época.
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¿Cuál es el plan de Julio Shiling para usar la Constitución de 1940 en Cuba?
Julio Shiling propone un proceso en tres etapas: un gobierno transitorio que implemente medidas de justicia transicional, seguido de una asamblea constituyente para revisar y modificar la Constitución de 1940, y finalmente un referendo popular para que la sociedad cubana decida sobre su aceptación. Este proceso busca facilitar una transición ordenada hacia la democracia.
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¿Qué cambios se proponen para la Constitución de 1940?
Aunque algunos sugieren que hasta el 80% de los artículos de la Constitución de 1940 podrían ser modificados o eliminados, la revisión del texto sería tarea de una asamblea constituyente elegida tras elecciones libres. La idea es adaptar la Constitución a las necesidades actuales de Cuba, manteniendo su valor histórico y simbólico.
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¿Qué opinan los líderes del exilio cubano sobre la Constitución de 1940?
Líderes del exilio cubano defienden la restauración de la Constitución de 1940 como base para una eventual transición democrática en Cuba. Consideran que ofrece una base legítima para la reconstrucción institucional del país y destacan su aprobación libre y democrática, lo que le otorga una legitimidad histórica significativa.
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