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Donald Trump anunció este juevesque Estados Unidos golpeará a Irán «muy fuerte esta noche» y amenazó con tomar el control de la isla de Jark, la principal terminal de exportación de crudo iraní, en un mensaje que eleva la tensión en Oriente Próximo a su punto más crítico desde el inicio del conflicto.
«Estados Unidos atacará a Irán (¡cuya Marina, Fuerza Aérea, radares, defensa antiaérea y todas las demás formas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han DESAPARECIDO!), MUY FUERTE ESTA NOCHE», escribió Trump en su red Truth Social.
«En algún momento en un futuro no muy lejano, tomaremos la isla de Jark y otros puntos de infraestructura petrolera, y asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, muy parecido a lo que hemos hecho con Venezuela, lo cual está resultando magnífico tanto para Venezuela como para Estados Unidos. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente DONALD J. TRUMP», añadió.
El anuncio se produce en el segundo día consecutivo de escalada militar entre Washington y Teherán, tras una nueva oleada de bombardeos estadounidenses el miércoles y una respuesta iraní con ataques contra bases de EE.UU. en Kuwait y Baréin.
Más bombas, más grandes y más poderosas
En una entrevista posterior con Fox News, Trump confirmó que los ataques de esta noche serán de mayor envergadura:
«Sí, habrá más bombardeos esta noche», dijo, añadiendo que las bombas serán «más grandes, más poderosas».
Sin embargo, el propio presidente reconoció sus dudas sobre la operación terrestre que requeriría tomar la isla.
«No sé si los estadounidenses tienen el estómago para eso. Creo que preferirían vernos volver a casa», afirmó.
Trump también abrió la puerta a una salida diplomática: «Irán está muriendo por hacer un trato», aseveró.
¿Por qué la isla de Jark es clave?
La isla de Jark es un enclave en el Golfo Pérsico que maneja aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo iraní, unos 1.6 millones de barriles diarios.
El Pentágono lleva meses elaborando planes para su captura, pero los ha archivado repetidamente por considerarlos demasiado arriesgados:
requeriría tropas terrestres y podría causar numerosas bajas, según un alto funcionario del Pentágono y dos funcionarios de la administración citados por CNN.
Irán, por su parte, ha reforzado las defensas de la isla durante meses: ha desplegado sistemas de misiles portátiles MANPAD y hacolocado minas antipersonas y antitanques en la costa donde podrían desembarcar tropas estadounidenses.
La escalada de los últimos dos días
Este miércoles, el Comando Central de EE.UU. lanzó una segunda oleada de bombardeos contra objetivos iraníes en represalia por el derribo de un helicóptero Apache en el estrecho de Ormuz el martes.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní atacó 18 objetivos en las bases de Kuwait y Baréin, y lanzó drones contra la Quinta Flota de EE.UU.
El ejército jordano interceptó y abatió 20 misiles iraníes dirigidos hacia la base estadounidense de Azraq.
Un ataque contra el petrolero M/T Settebello frente a las costas de Omán dejó tres marinos indios muertos.
La diplomacia, al borde del colapso
La cancillería iraní declaró este jueves que el alto el fuego vigente desde el 8 de abril es «prácticamente irrelevante» tras los últimos ataques, calificándolos de «ilegales y criminales» y de «violación palmaria de la Carta de Naciones Unidas».
Irán también anunció el cierre completo del estrecho de Ormuz, por donde transita más del 20% del petróleo mundial, aunque EE.UU. lo desmintió afirmando que los buques comerciales seguían transitando.
Una delegación qatarí que mediaba entre las partes abandonó Teherán tras negociaciones que se prolongaron hasta la madrugada del jueves mientras EE.UU. bombardeaba Irán.
El comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, Majid Mousavi, lanzó la advertencia más directa hasta ahora: «¿Creen que pueden convertir el sagrado estrecho de Ormuz en un lugar inseguro? Convertiremos toda la región en un infierno para ustedes».
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