El escritor y analista político Orlando Luis Pardo Lazo respondió con un rotundo «no» a la pregunta de si Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado «El Cangrejo», puede ser el Gorbachov cubano —al menos por ahora—, y le lanzó un desafío directo: que tome los micrófonos y hable al pueblo.
La ironía la planteó originalmente Jorge de Armas, colaborador de Hypermedia Magazine, en una entrevista con Tania Costa previa. Pardo Lazo la retomó para construir un argumento central: la condición que define a un Gorbachov no es el cargo ni el linaje, sino el acto de hablar.
«Un Gorbachov es Gorbachov cuando habla. Nosotros no tenemos palabra en el gobierno cubano. Miguel Díaz-Canel Bermúdez no nos ha dicho una sola palabra, ni siquiera la orden de combate», afirmó el analista.
Para Pardo Lazo, Cuba atraviesa un vacío comunicativo sin precedentes desde el poder. «Estamos un país no solamente acéfalo políticamente, sino sin logos, de garganta cortada», sentenció.
El analista, con tono irónico, no cierra la puerta a que El Cangrejo pueda convertirse en esa figura histórica. De hecho, va más lejos: «El Cangrejo puede ser el Gorbachov y puede ser el primer Premio Nobel de la Paz cubano. Podría ser El Cangrejo, pero tiene que empezar».
La condición que impone Pardo Lazo es concreta y no requiere acceso a la televisión estatal. «Tiene que tomar los micrófonos en YouTube. No tiene que estar en la televisión cubana ni un demonio. En YouTube y hablar: 'Soy El Cangrejo. He estado en esto, he visto crímenes y otros que no consideramos crímenes por las circunstancias históricas'», describió.
El mensaje que Pardo Lazo espera de esa voz es igualmente preciso: «Tienen que decirle: en este momento fracasamos. Es injusto decirnos que fueron 67 años de fracasos. Pero en este momento fracasamos».
Para el analista, el verdadero Gorbachov cubano tendría un perfil militar muy específico. «Ese sería el Gorbachov cubano: el militar que diga 'las Fuerzas Armadas nunca salieron a la calle a matar cubanos. Fue el Ministerio del Interior'», señaló, trazando una distinción entre el papel de las FAR y el del MININT.
El Cangrejo ha emergido como figura de creciente visibilidad internacional en los últimos meses. En febrero de 2026 se revelaron reuniones secretas con el Secretario de Estado Marco Rubio, y en mayo el director de la CIA se reunió con él en La Habana. En marzo fue fotografiado sentado entre miembros del Buró Político, imagen interpretada como evidencia del poder real que sigue ejerciendo Raúl Castro a través de su nieto.
Pardo Lazo enmarca todo esto en su diagnóstico del momento cubano. «Ya no hay revolución en Cuba, ya no hay dictadura. Lo que hay es un régimen desconectado de la realidad que no puede proveer agua, salud, energía eléctrica, educación, deporte, televisión. No puede proveer nada».
El analista evoca el histórico discurso de Ricardo Lagos en la televisión chilena el 25 de abril de 1988, cuando el entonces líder opositor apuntó con el dedo a Pinochet y declaró hablar «por 15 años de silencio», como modelo del impacto que tendría una intervención similar desde dentro del régimen cubano.
«Esa persona va a ganar dos millones de seguidores en el primer día y se va a convertir en una fuerza simbólica total», concluyó Pardo Lazo.
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