El investigador Jorge Piñón, del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, reveló que los expertos habían calculado que los inventarios estratégicos de Cuba se agotarían para finales de marzo o la primera semana de abril de 2026, pero ese «momento cero» todavía no ha llegado, lo que ha sorprendido a los analistas.
«Nosotros originalmente, los expertos entre comillas, habíamos estimado que para finales de marzo, primera semana de abril, los inventarios estratégicos que habíamos estimado, lo que Cuba tenía, ya se hubieran agotado», declaró Piñón en entrevista con Tania Acosta.
El experto admitió que los cálculos fallaron: «Ya nosotros llevamos dos meses que estamos en una situación preguntándonos dónde viene este combustible».
La explicación que maneja Piñón es que Cuba tenía reservas estratégicas mucho mayores a las estimadas, en parte porque los tanqueros anclados en puertos cubanos habrían sido usados como almacenamiento flotante.
«Los posibles tanqueros que están ahora anclados en diferentes puertos cubanos, esos tanqueros han sido utilizados como almacenamiento flotante, es decir que no estaban vacíos, sino que los llenaron de fueloil, luego los llenaron de diésel, los llenaron de gasolina, y eso es parte del inventario», explicó.
Los cálculos originales solo contemplaban las reservas en las tres principales refinerías —La Habana, Santiago de Cuba y Cienfuegos— y en algunas terminales de distribución menores, sin contar ese volumen flotante.
Sin embargo, Piñón advirtió que en su modelo actual la situación es crítica: «Nosotros estamos ahora en un estudio en el cual tenemos en la línea que dice reservas, tenemos un cero ahí donde estamos».
El panorama de suministro externo es igualmente sombrío. El investigador describió el caso del tanquero ruso Universal, que estuvo semanas a la deriva en el Atlántico: «Se pasó casi más de 20, 21 días dando vueltas como un trompo sin ir a ningún lugar. Eventualmente tomó una ruta hacia el sur y llegó a Brasil y está en Brasil».
Piñón interpretó ese episodio como una señal de que Rusia, pese a sus promesas públicas, no se atreve a desafiar las sanciones estadounidenses: «Hasta los rusos, por alguna razón, le han cogido, le han tomado miedo a los Estados Unidos, y no han entrado a Cuba».
El contraste entre las palabras y los hechos de Moscú es llamativo para el experto: «Hemos visto declaraciones del embajador, hemos visto declaraciones de Moscú: 'estamos aquí dispuestos a ayudar a nuestros hermanos los cubanos'. Y no hemos visto... cuando un carguero o un tanquero ruso llega cerca de aguas cubanas, se acobarda, no entra y se retira».
Este análisis se produce días después de que Estados Unidos sancionara oficialmente a CUPET el pasado miércoles, bajo la Orden Ejecutiva 14404 firmada por Trump el 1 de mayo de 2026, bloqueando cualquier transacción de personas o empresas estadounidenses con la empresa estatal que controla toda la cadena del petróleo en la isla.
El mismo día, Miami-Dade revocó la licencia de Vanguard Energy, empresa que había anunciado planes de exportar combustible a Cuba, tras conocerse que el Departamento de Estado no había autorizado esa operación.
México tampoco ofrece salida: «México no está enviando ningún petróleo. Pensamos que no lo va a enviar ahora, entre los próximos meses», sentenció Piñón.
El ministro cubano de Energía, Vicente de la O Levy, había admitido el 14 de mayo que el país no tenía «absolutamente nada de fuel, de diésel, solo gas acompañante», una confesión que ilustra la magnitud de una crisis que, según Piñón, se agravará aún más cuando llegue el momento de la transición en Cuba.
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