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El Palacio de Aldama, considerado la obra civil de mayor valor arquitectónico del período colonial cubano, enfrenta un peligro inminente de derrumbe que amenaza con destruir también el patrimonio documental más importante del país, según una investigación de elToque.
La mansión neoclásica, construida hacia 1840 y sede del Instituto de Historia de Cuba (IHC) desde 1987, acumula décadas de abandono que el régimen no ha querido o no ha podido revertir.
Pero lo que era un deterioro crónico se convirtió en crisis aguda a principios de este año, cuando un grupo de personas robó 92 vigas de cedro de los techos de la edificación, sobornando a un custodio nocturno.
«A principios de este año ocurrió un gran robo: un grupo de personas se llevó 92 vigas de cedro de los techos de la mansión. Eso ha puesto en peligro inminente de derrumbe a la edificación y la posibilidad real de que se pierda buena parte de la inmensa colección documental», denunció un trabajador del IHC en condición de anonimato, por temor a represalias.
Trabajadores del centro identificaron a los responsables como integrantes de la brigada que demolió el edificio del Instituto Superior de Diseño (ISDI), demolido en marzo pasado tras años de deterioro y saqueos similares. Las vigas de cedro, muy cotizadas en el mercado informal, pueden alcanzar los 35,000 pesos cubanos la unidad.
Lo que está en juego no es solo una fachada histórica.
El IHC custodia más de 60,000 volúmenes entre libros, folletos, publicaciones periódicas y grabados, además de colecciones completas de revistas como Bohemia y Carteles, y diarios como el Diario de la Marina y Prensa Libre.
Con la temporada de lluvias en curso y la amenaza de huracanes, los trabajadores advierten que los escombros podrían caer directamente sobre los depósitos documentales.
Ante la inacción del Estado, son los propios empleados quienes organizan guardias nocturnas para proteger el perímetro.
«Sobornaron a uno de los custodios nocturnos y han dejado a la mansión, que con anterioridad tenía problemas constructivos, en peligro de desplome. Desde hace varios meses, los trabajadores realizamos guardias nocturnas para proteger el perímetro», relató otro trabajador.
El historial de negligencia institucional es largo.
En 2014, una reparación del Teatro Mendoza -el antiguo salón de actos de la mansión- fue ejecutada con tal incompetencia que la placa instalada colapsó pocos años después, derrumbando dos niveles del Palacio y destruyendo frescos y decoraciones interiores originales que no tenían reemplazo posible.
El IHC debería haberse trasladado ya a locales del municipio Cerro, donde antes funcionaba la Unidad de Transporte del Partido Comunista, pero esa mudanza no ha ocurrido.
Mientras tanto, la página web de la institución está caída, su perfil en Facebook no se actualiza desde 2023 y su director, Rigoberto Santiesteban Reina, es inubicable.
La historiadora Mildred de la Torre Molina resumió la indignación de la comunidad académica en una publicación en redes sociales: «¿Quién responde por semejante genocidio? ¿Hasta cuándo será la espera? ¿Cuándo caigan sus últimos pedazos? Y el patrimonio de sus libros y documentos (...) ¿no valen? Vergüenza es lo que es».
El caso del Palacio de Aldama no es una excepción, sino parte de un patrón sistemático de destrucción del patrimonio habanero que el régimen no ha podido ni querido detener.
La capital colapsa aproximadamente 1,000 edificaciones al año; al cierre de 2025 había 185,348 inmuebles en mal estado, y los derrumbes ese año causaron al menos seis muertes.
El arquitecto Abel Tablada criticó días atrás que el régimen invirtió «cientos de millones» en hoteles aislados mientras el patrimonio urbano se destruye.
El historiador Jorge R. Ibarra lo expresó con amargura: «Muchas oportunidades perdidas para lograr recuperar el Palacio de Aldama. Ojalá quedara tiempo, pero son cosas de una arquitectura más que milagrosa que ha soportado mucha desidia (...) y, en los últimos tiempos, mucho vandalismo que se ha valido de esa negligencia para saquear esa valiosa obra».
Preguntas Frecuentes sobre el Deterioro del Palacio de Aldama y el Patrimonio Arquitectónico en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el estado actual del Palacio de Aldama en Cuba?
El Palacio de Aldama enfrenta un inminente peligro de derrumbe debido al robo de 92 vigas de cedro de sus techos, lo que ha agravado su ya precario estado estructural. La falta de acción por parte del régimen cubano ha dejado el edificio y su valiosa colección documental en riesgo.
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¿Qué consecuencias podría tener el derrumbe del Palacio de Aldama?
El derrumbe del Palacio de Aldama podría resultar en la pérdida del patrimonio documental más importante de Cuba, que incluye más de 60,000 volúmenes de libros, publicaciones periódicas y diarios históricos. Además, el colapso del edificio reflejaría el fracaso del régimen en preservar su patrimonio cultural.
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¿Cómo se ha manejado históricamente la preservación del patrimonio en Cuba?
Históricamente, la preservación del patrimonio en Cuba ha sido deficiente debido a la negligencia y falta de inversión del régimen. En lugar de restaurar edificios históricos, el gobierno ha priorizado la construcción de hoteles, dejando que importantes estructuras colapsen por abandono.
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¿Qué relación tiene la demolición del ISDI con el deterioro del Palacio de Aldama?
La demolición del antiguo edificio del ISDI, también por deterioro y saqueos, refleja un patrón de abandono y falta de mantenimiento en estructuras patrimoniales en Cuba. Ambos casos son ejemplos de cómo el régimen ha fallado en proteger su patrimonio arquitectónico.
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¿Qué acciones están tomando los trabajadores del Instituto de Historia de Cuba ante la crisis del Palacio de Aldama?
Ante la inacción estatal, los trabajadores han organizado guardias nocturnas para proteger el perímetro del Palacio de Aldama y salvaguardar el patrimonio documental almacenado en su interior.
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