Lucía Céspedes Ocampo, la cubana residente en Tenerife que se ha hecho viral en varias ocasiones por defender públicamente al régimen desde España, publicó un nuevo video en Facebook en el que asegura que la apertura económica en Cuba no agravará la desigualdad, siempre que el Estado socialista obligue a empresas y empresarios a invertir parte de sus ganancias en las personas más vulnerables.
«No va a aumentar la brecha de la desigualdad. Para eso, el Estado socialista tiene que ser claro en que le tiene que exigir a las empresas y a los empresarios, a las MIPIMES, a las TCP, a los empresarios, las grandes corporaciones que puedan venir al país, que parte de esa ganancia se inviertan justamente en las personas vulnerables de nuestro país, como siempre se ha hecho, y ahora más», afirmó Céspedes.
¿Cuántas veces, a lo largo de la historia de Cuba, no se ha escuchado la misma retórica entre los defensores a ultranza de la tiranía?
El argumento de Céspedes llega cuatro días después de que el régimen aprobara un paquete de 176 medidas de transformación económica, presentado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz ante la Asamblea Nacional el 19 de junio, que incluye por primera vez la autorización de banca privada corporativa, casas de cambio privadas e inversión extranjera directa en pequeñas y medianas empresas.
En su video, Céspedes sostiene que si el capital privado asume sectores importantes de la economía, el Estado podrá concentrar sus recursos en subir los salarios de maestros, médicos y funcionarios.
«El Estado, si hay empresas, capital extranjero, capital cubano, que pueda asumir renglones de la economía importantes, pero que puedan depender de iniciativas privadas, el Estado se podrá concentrar en aumentarle los sueldos a los profesores, fundamental. Aumentarle los sueldos a los médicos, aumentarle los sueldos a las personas que trabajen para el gobierno», argumentó.
La cubana compara el modelo que defiende con el de China y Vietnam, resumiéndolo en la fórmula «mercado sí, capitalismo no», y rechaza que las inversiones puedan «llevarse los recursos del país», algo que, según ella, «lo tiene que garantizar el Estado Socialista, que para eso se hizo una revolución en Cuba».
Sin embargo, su optimismo choca con los datos que describen la realidad de la isla: la inflación alcanzó el 31,9% en el primer trimestre de 2026, el peso cubano se devaluó a 685 pesos por dólar en junio, y la CEPAL proyecta una caída del PIB del 6,5% para este año, lo que convertiría a Cuba en la economía de peor desempeño de América Latina por segundo año consecutivo.
El propio régimen reconoció este martes, a través de uno de sus dirigentes, que las reformas ampliarán las desigualdades sociales en la isla, mientras que un diputado cubano defendió las medidas con la frase: «No podemos repartir pobreza, hay que producir riqueza».
La contradicción que encarna Céspedes no ha pasado desapercibida: la cubana organiza desde Tenerife la compra de arroz, frijoles, aceite y productos de higiene para ancianos en Cuba, reconociendo de forma implícita que el Estado que ella defiende es incapaz de garantizar lo más básico a sus ciudadanos.
Según el Food Monitor Program, casi uno de cada tres hogares cubanos reportó en mayo de 2026 que alguno de sus miembros se fue a dormir con hambre en los 30 días previos, y el 79,75% de los encuestados atribuye el desabastecimiento a la deficiente administración estatal, no al embargo estadounidense.
En abril pasado, Céspedes ya había llamado a firmar la campaña oficial del régimen «Mi firma por la Patria», organizada por el Partido Comunista con motivo del 65 aniversario de la victoria en Bahía de Cochinos, y se hizo viral por gritar «Viva Cuba, viva mi presidente Díaz-Canel» mientras insultaba al exilio cubano desde suelo español.
Preguntas frecuentes sobre las reformas económicas en Cuba y su impacto social
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo se pretende reducir la desigualdad en Cuba tras las nuevas reformas económicas?
La defensora del régimen, Lucía Céspedes, afirma que la brecha de desigualdad no aumentará, siempre que el Estado socialista exija a las empresas invertir parte de sus ganancias en las personas más vulnerables de Cuba. Sin embargo, el propio régimen ha reconocido que las reformas podrían ampliar las desigualdades sociales.
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¿Qué medidas económicas ha aprobado el gobierno cubano recientemente?
El gobierno cubano ha aprobado un paquete de 176 medidas económicas que incluyen la autorización de banca privada, casas de cambio privadas, inversión extranjera directa en pequeñas y medianas empresas, y la eliminación del límite de 100 trabajadores para las mipymes, entre otras.
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¿Cuál es la contradicción principal en el discurso del régimen cubano respecto a las reformas?
La contradicción principal es que, aunque el régimen presenta estas reformas como necesarias para salvar la revolución, las medidas adoptan mecanismos de mercado que históricamente fueron prohibidos por ser considerados capitalistas. Esto refleja un cambio forzado por la necesidad económica más que por una apertura política genuina.
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¿Qué opinan los críticos sobre la efectividad de las nuevas reformas económicas en Cuba?
Críticos como el economista Miguel Alejandro Hayes argumentan que las reformas son una maniobra de supervivencia política más que un verdadero plan de desarrollo. Consideran que no representan una apertura real al mercado libre y que el régimen sigue buscando mantener su hegemonía política.
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