Las fotografías y videos que llegaron desde Venezuela en las horas posteriores al doblete sísmico del miércoles muestran un país sacudido hasta sus cimientos: edificios con las fachadas arrancadas, escombros desbordando las calles, postes eléctricos caídos y equipos de rescate trabajando entre los restos de lo que fueron viviendas y comercios.
Los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 golpearon el país con apenas 39 segundos de diferencia, el miércoles a las 18:04 hora local, con epicentros en el estado Yaracuy.

El segundo sismo es el más potente registrado en Venezuela desde 1900, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Ambos hipocentros fueron superficiales —13 y 10 kilómetros de profundidad— lo que multiplicó su capacidad destructiva sobre una infraestructura ya deteriorada por años de crisis económica.
Las imágenes difundidas por medios internacionales como Noticias Telemundo y la agencia Reuters documentan edificios residenciales de varios pisos con sus estructuras internas expuestas, losas de concreto apiladas en ángulos imposibles, grietas profundas en el asfalto y vecinos deambulando entre los escombros con pertenencias en la mano.
El estado La Guaira concentra los peores daños. La zona de Catia La Mar y el sector Los Corales registraron colapsos masivos, y la presidenta encargada Delcy Rodríguez declaró la región «zona de desastre natural por la cantidad de edificios que colapsaron».
«El Estado de La Guaira es una verdadera tragedia. Hay decenas de edificios colapsados y estamos en este momento en labores muy arduas de rescate para salvar las vidas que Dios nos permita salvar», afirmó.
En Caracas, los barrios de Los Palos Grandes y Altamira también sufrieron derrumbes significativos. Entre los edificios colapsados se cuentan el residencial Petunia, de 14 pisos, y una sede de Bancaribe en Altamira. Más de 90 estructuras resultaron afectadas solo en el estado Miranda.
El balance oficial actualizado este jueves asciende a 164 fallecidos y 971 heridos, con al menos 30 réplicas registradas. Rodríguez declaró el estado de emergencia constitucional, suspendió las clases y ordenó el corte del suministro de gas como medida preventiva. El Aeropuerto Internacional de Maiquetía, el Metro de Caracas y el Ferrocarril de los Valles del Tuy permanecen cerrados por daños estructurales.
El USGS asignó Alerta Roja —su nivel máximo— y su sistema de estimación de impacto calculó con un 42% de probabilidad que el número final de víctimas fatales podría situarse entre 10,000 y 100,000 personas. Se trata de proyecciones probabilísticas automáticas basadas en la magnitud, profundidad y densidad poblacional, no de conteos reales.
La periodista Patricia Janiot resumió en pocas palabras lo que muchos observadores internacionales expresaron ante las imágenes: «Venezuela, estas imágenes nos dejan a todos asombrados de la magnitud del terremoto. No podemos contra la naturaleza, pero en momentos de emergencia se necesita solidaridad y el apoyo del sistema. No sé cómo vaya a operar la dictadura. Ojalá apoyen a los damnificados».
En un giro diplomático llamativo, Rodríguez agradeció públicamente al presidente Donald Trump y a su administración por el apoyo brindado.
El secretario de Estado Marco Rubio anunció el envío inmediato de equipos de búsqueda y rescate, recursos médicos y asistencia humanitaria. También confirmaron apoyo República Dominicana, El Salvador, Qatar, Colombia, Brasil, México y el Reino Unido. Cuba, aliada histórica del régimen venezolano, no figuró entre los países que ofrecieron ayuda.
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