Un video que se ha vuelto viral en las últimas horas ha desatado intensa polémica en redes: las imágenes muestran un tenso intercambio entre Diosdado Cabello y un rescatista estadounidense en plena zona de escombros en La Guaira, mientras los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para encontrar sobrevivientes de los terremotos del 24 de junio en Venezuela..
En las imágenes -grabadas en la región más devastada por los sismos de magnitud 7.2 y 7.5—, se escucha al integrante del equipo de búsqueda y rescate repetir con firmeza: «Back up, back up», mientras señala un punto específico entre los escombros.
«Hay alguien justo aquí que está gritando auxilio», le dice el rescatista a Diosdado Cabello, ministro del Interior del régimen venezolano, quien permanece en el perímetro del operativo sin ceder durante varios segundos.
En el video se escucha a Cabello responder: «Retrocede. De vuelta al camión. De vuelta al camión».
El rescatista resume su frustración antes de dar por terminada la discusión: «No estoy feliz con esta situación».
Un segundo video, grabado desde otro ángulo, recoge una pregunta directa: «¿No quieres que vaya y ayude a la persona que está allí?».
Las imágenes se propagaron con rapidez en X, Instagram y otras plataformas, donde miles de usuarios las interpretaron como una interferencia deliberada en las labores de rescate.
La versión oficialista: ¿Contexto o justificación?
El periodista oficialista Darvinson Rojas publicó en Instagram un video de cinco minutos de duración -con contexto adicional- que ofrece una lectura diferente del episodio.
Según Rojas, Cabello no estaba obstaculizando el rescate, sino solicitando que una camioneta del equipo estadounidense permaneciera apagada para no generar ruido y no interferir con la detección de posibles sobrevivientes.
«Cabello pidió que una camioneta del equipo estadounidense permaneciera apagada para evitar generar ruido en la zona y no interferir con la búsqueda de personas atrapadas. Ante la situación, se ofreció a ayudar a empujar el vehículo para movilizarlo sin tener encendido el motor», escribió el periodista.
Reducir el ruido ambiental es, en efecto, un protocolo estándar en operaciones de rescate urbano.
Sin embargo, esta versión no ha sido confirmada de manera independiente por las autoridades venezolanas ni por la delegación estadounidense.
La explicación no ha logrado calmar la controversia.
Reacciones divididas: Escepticismo, crítica y algunas voces de calma
Una mayoría de usuarios rechazó la versión oficialista. «Algo oculta», «¿Qué esconden?» y «Deja trabajar, ¿qué están tapando?» fueron algunas de las frases más repetidas en los comentarios.
Las críticas directas a Cabello también abundan: «¿Desde cuándo es especialista en rescates?» o «Ese lo que hace es mandar y no mueve un dedo», reflejaron el escepticismo generalizado hacia su papel en el operativo.
Varios mensajes calificaron lo ocurrido como «puro show» y acusaron al gobierno de manipular el contexto.
Otros aludieron a la urgencia del momento con frases como «Tenían 25 millones en sus manos» y «Tic tac, tic tac».
Una minoría defendió parcialmente la explicación: «No hay misterio: los rescatistas necesitan silencio para poder escuchar a posibles sobrevivientes. Si hay vehículos, deben moverse sin encenderlos», argumentó un comentarista.
Entre tanta polarización, algunas voces apelaron al enfoque humanitario: «Lo importante es que puedan ubicar a las personas y rescatarlas con vida».
Congresistas Carlos Giménez y María Elvira indignados
El congresista cubanoamericano Carlos Giménez, reaccionó indignado a las imágenes y recordó que sobre Cabello pesa una recompensa de 25 millones de dólares.
"Mientras Estados Unidos aumenta su presencia en Venezuela , deberíamos arrestar al delincuente Diosdado Cabello y llevarlo ante la justicia para que deje de obstaculizar la distribución de ayuda a los afectados por el terremoto", escribió en X el legislador republicano.
Tampoco se ha quedado callada la congresista María Elvira Salazar.
"Solo un criminal se interpondría entre los rescatistas y las personas atrapadas bajo los escombros. Y eso es precisamente lo que es Diosdado Cabello. El régimen de Delcy Rodríguez debe entender esto con absoluta claridad: debe permitir que toda la ayuda humanitaria proveniente de todo el mundo ingrese a Venezuela. Dejen que los equipos de rescate hagan el trabajo que su gobierno es incapaz de hacer", escribió en X.
Un clima de desconfianza previo
El incidente no ocurre en el vacío. El régimen de Maduro ha acumulado críticas desde el primer momento de la emergencia. El 26 de junio, el propio Cabello anunció la restricción de acceso a La Guaira a partir de las ocho de la noche, medida que desató una ola de indignación ciudadana.
Mientras tanto, la respuesta internacional avanza. Estados Unidos desplegó los equipos Virginia Task Force 1 y Florida Task Force 1, junto al equipo DART de la USAID, y comprometió 150 millones de dólares en ayuda humanitaria.
Los rescatistas estadounidenses ya lograron sacar con vida a una bebé y su madre tras 32 horas atrapadas bajo los escombros.
El balance oficial asciende a al menos 1,450 muertos, más de 3,238 heridos y más de 50,000 desaparecidos según la ONU, en lo que se considera la mayor catástrofe natural que enfrenta Venezuela en décadas.
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