Agentes de la Seguridad del Estado sacaron al artista y preso político Luis Manuel Otero Alcántara de la prisión de máxima seguridad de Guanajay el martes, alrededor de las cinco de la tarde, y desde ese momento su paradero es completamente desconocido. Así lo confirmó su amiga y activista Yanelys Núñez en una entrevista con Tania Costa, en CiberCuba, donde advirtió: «Hasta que no tengamos noticias de primera mano, lo damos como desaparecido».
El traslado se produjo dos días antes de que venciera su condena de cinco años íntegros (no le hicieron el descuento habitual de dos meses por año), fijada para el 9 de julio de 2026 por el Tribunal Supremo Popular de Cuba.
Núñez subrayó que Otero Alcántara no ha contactado a nadie desde el momento del traslado. «No se ha comunicado con la familia, no se ha comunicado con ningún amigo, no está en El Cerro, que es donde vive su familia, no está en San Isidro, no está en casa de alguna persona cercana y, por supuesto, es nuestra preocupación», declaró.
La información del traslado llegó a través de otros presos recluidos en Guanajay, ya que hace más de un mes el régimen le cortó las llamadas internacionales como castigo por entrevistas y textos publicados en medios de amplio alcance, entre ellos The New York Times.
Al ser preguntada sobre quiénes ejecutaron el traslado, Núñez fue directa: «La Seguridad del Estado, eso es lo único que me han comentado». La activista rechazó que la situación pueda considerarse una liberación encubierta.
«No se puede normalizar que el régimen saque a una persona de la prisión, del presidio político y lo desaparezca, y que supuestamente lo mande para una casa de protocolo, y que eso lo normalicemos. Luis sigue bajo las normas del régimen y, por supuesto, sigue en peligro», afirmó.
Núñez resumió la gravedad del momento con una frase contundente: «Próximo a extinguir su condena, Luis es sacado, es desaparecido y recluido no se sabe dónde».
Respecto a las obras que Otero Alcántara realizó durante su encierro, Núñez reveló que el régimen le prohibió sacar sus dibujos durante los cinco años que pasó en prisión. Solo al inicio se pudo rescatar la serie de Payasos, que luego fue expuesta en Miami. El resto —muchísimos dibujos en cartulina elaborados con materiales muy precarios— quedó retenido.
«Luis tenía miedo de que en el momento en que llegara su liberación pues no se lo permitieran, pero según me dicen pues sí pudo recoger algunos de estos dibujos», señaló la activista.
El entorno de Otero Alcántara también ha consultado a la organización Cubalex sobre qué acciones legales emprender ante la desaparición, con el objetivo de dejar precedente de otro acto cometido contra el artista.
Paralelamente, Núñez reveló que desde hace varias semanas gestionan un proceso de parole específico para que el artista pueda salir hacia Estados Unidos.
«Sabemos que no hay otra posibilidad para Luis Manuel dentro de Cuba», explicó, y llamó a las autoridades competentes a agilizar ese trámite para que Otero Alcántara pueda «ponerse a buen resguardo».
El traslado ocurrió el mismo día en que el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, mostró la fotografía de Otero Alcántara durante una sesión frente a la delegación cubana, denunciando su encarcelamiento y señalando que su condena vencía en dos días.
Amnistía Internacional reconoce a Luis Manuel Otero Alcántara como preso de conciencia y exige su liberación inmediata. El 5 de julio, el Observatorio de Derechos Culturales de Cuba había emitido una alerta por el deterioro de su estado de salud, lo que añade urgencia a las exigencias de que sea trasladado de inmediato a su hogar y se le permita comunicarse libremente con su familia.
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