Lo que se debe y podemos hacer por Luis Manuel Otero Alcántara

Libertad para Luis Manuel Otero Alcántara. © José Daniel Ferrer
Libertad para Luis Manuel Otero Alcántara. Foto © José Daniel Ferrer

Luis Manuel Otero Alcántara ya cumplió la arbitraria condena de cinco años que le fue impuesta. Sin embargo, continúa privado de libertad y su situación ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos, que incluso han promovido un recurso de habeas corpus para exigir que las autoridades comunistas informen oficialmente sobre su paradero y su situación jurídica. Hasta el momento, no existe una explicación pública suficiente sobre las razones por las que permanece bajo secuestro en lugar desconocido.

Ante una situación como ésta, es momento de preguntarnos qué podemos hacer para contribuir a su liberación.

Lo primero que debe decirse es que a quien menos habría que reclamarle es a Estados Unidos. Durante años, las distintas administraciones estadounidenses han mantenido la situación de los presos políticos cubanos entre sus prioridades diplomáticas y han realizado gestiones públicas y privadas para exigir su liberación y el gobierno actual es el más solicitado que hemos tenido en mucho tiempo.

Quienes deben elevar ahora el nivel de presión son los gobiernos democráticos de Europa, América Latina y el resto del mundo libre. La defensa de los derechos humanos no puede depender exclusivamente de un solo país. Si realmente existe un compromiso universal con la libertad, este es el momento de demostrarlo con Luis Manuel, con todos los presos políticos y con el pueblo de Cuba oprimido y en la más profunda miseria por voluntad de un régimen criminal.

¿Qué se debe hacer?

Primero. Los cubanos en la Isla y en el exilio debemos ampliar las campañas a favor de la libertad de Luis Manuel y de todos los presos políticos, con acciones crecientes.

Segundo. Que los gobiernos democráticos exijan públicamente la liberación inmediata de Luis Manuel Otero Alcántara o, como mínimo, que las autoridades cubanas informen con absoluta transparencia cuál es su situación jurídica y dónde se encuentra.

Tercero. Que las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la Unión Europea y otras instancias internacionales mantengan el caso en su agenda y reclamen el cumplimiento de las obligaciones internacionales asumidas por el régimen cubano en materia de derechos humanos.

Cuarto. Que parlamentos, artistas, intelectuales, universidades, organizaciones de derechos humanos y personalidades de prestigio multipliquen los pronunciamientos públicos para impedir que el caso caiga en el silencio.

Quinto. Que los medios de comunicación mantengan la atención sobre este caso. La presión de la opinión pública internacional ha contribuido en otras ocasiones a proteger a personas privadas de libertad por motivos políticos y a exigir explicaciones a las autoridades.

Sexto. Que continúen todas las acciones legales disponibles, incluido el habeas corpus y cualquier otro recurso previsto por el derecho, para que las autoridades del régimen respondan formalmente sobre la legalidad de su situación.

La libertad de una persona no puede quedar sometida a la incertidumbre ni al silencio administrativo. Cuando una condena ha concluido, corresponde a las autoridades explicar con claridad cualquier restricción posterior y garantizar el respeto al debido proceso. Esa exigencia no es una concesión política: es un principio básico del Estado de Derecho y de la protección de los derechos humanos. Claro, sabemos que en el caso de Cuba, estamos en presencia de una despiadada tiranía.

Luis Manuel Otero Alcántara no debe convertirse en un nombre más dentro de una larga lista de personas cuya situación termina diluyéndose con el paso de los días. Mantener vivo su caso, exigir información verificable y reclamar el respeto de sus derechos es una responsabilidad que corresponde a todos aquellos que defienden la dignidad humana, con independencia de sus posiciones políticas. Y esto aplica también a todos los prisioneros y detenidos por motivos políticos en Cuba.

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José Daniel Ferrer García

José Daniel Ferrer García (Palma Soriano, 1970). Coordinador de UNPACU y presidente del Partido del Pueblo.






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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



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