El Banco Central de Cuba (BCC) presentó un paquete de medidas destinadas a impulsar los pagos digitales o por transferencia, flexibilizando ligeramente la política que rigió desde 2023. Apuestan ahora por incentivos económicos en moneda nacional, para que consumidores y comercios opten voluntariamente por los canales electrónicos.
La medida central es la Resolución 74/2026, publicada en la Gaceta Oficial No. 81 Extraordinaria, firmada el 10 de julio por la ministra presidenta Juana Lilia Delgado Portal.
La norma suspende indefinidamente el límite de 5,000 pesos cubanos para cobros y pagos en efectivo entre actores económicos —establecido por la Resolución 111/2023— y lo reemplaza por un esquema flexible negociado caso a caso entre cada banco comercial y sus clientes. La resolución entra en vigor el lunes 20 de julio.
La alta demanda de billetes sobrepasa las capacidades de los bancos cubanos. La institución asegura que su objetivo es «asegurar que cada actor económico pueda gestionar su flujo de efectivo de acuerdo con sus necesidades reales, sin perder de vista el objetivo estratégico de incrementar los pagos digitales».
Las medidas de incentivo al pago por transferencia
El nuevo paquete incluye un conjunto de acciones complementarias que se implementarán de forma gradual, con varias operacionales desde el 1 de agosto de 2026:
- Acreditación inmediata de los pagos: Los comercios recibirán el dinero en tiempo real (primero para operaciones dentro del mismo banco, desde el 1 de agosto). Esto elimina una de las principales quejas de los negocios: la demora para disponer del dinero.
- Reducción de la comisión para comercios: Baja de 1,5 % a 0,8 % la comisión por Pago en Línea. Hace más rentable aceptar pagos digitales.
- Bonificación al consumidor: Se mantiene un incentivo económico directo de 4 % de bonificación por Pago en Línea. Tope de 210 CUP para operaciones superiores a 5.250 CUP. Es un estímulo para que los clientes prefieran pagar electrónicamente.
- Bonificación al comercio: Los negocios recibirán además una bonificación del 2 %, con un límite de 105 CUP por operación. Esto complementa la reducción de las comisiones.
- Eliminación de la comisión por depósitos en efectivo: Depositar efectivo en el banco dejará de tener costo. Aunque no impulsa directamente el pago digital, incentiva que el dinero entre al sistema bancario, desde donde puede utilizarse electrónicamente.
- Mayor flexibilidad para actores económicos, condicionada al uso de canales digitales: Se elimina el límite de 5.000 CUP para pagos en efectivo entre actores económicos. Sin embargo, la cantidad de efectivo que podrán retirar dependerá, entre otros factores, de los ingresos registrados en cuentas, el uso de Pago en Línea, y el uso del servicio Caja Extra.
- Simplificación de las transferencias bancarias: Se elimina el límite por operación entre personas naturales. Solo se solicitará justificar el destino de los fondos cuando se supere un umbral mensual de 2,5 millones de CUP, lo que supuestamente facilita el uso cotidiano de las transferencias.
- Comisión del 0,2 % por extracción de efectivo: Introduce un pequeño costo por retirar dinero físico, haciendo relativamente más atractivo pagar electrónicamente.
- Atención especializada para actores económicos: Busca facilitar la gestión bancaria de empresas y trabajadores por cuenta propia, incluyendo servicios vinculados a cuentas y pagos.
El fracaso de la bancarización forzosa
El giro estratégico llega después de tres años de pésimos resultados en la bancarización. Apenas el 3,77% de las transacciones en Cuba son digitales en 2026 y menos del 10% de los negocios privados acepta transferencias de forma habitual.
Más del 50% de los cajeros automáticos de La Habana estaban fuera de servicio en mayo. En Santiago de Cuba, el mercado paralelo operaba con comisiones de hasta el 40% para convertir transferencias en efectivo. Transferir 1,000 pesos equivalía a recibir solo 600 en billetes físicos.
El régimen aplicó 15,240 multas y ordenó 269 cierres de establecimientos por no aceptar pagos electrónicos sin lograr revertir la tendencia. La crisis bancaria se ha convertido en Cuba en un nuevo problema social.
La reacción ciudadana en redes fue escéptica. «Ahora no hay límites para pagar efectivo, el problema es que no hay efectivo en los bancos», resumió un comentario que circuló ampliamente este viernes tras el anuncio del BCC.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de estrategia del Banco Central de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el Banco Central de Cuba ha decidido cambiar su estrategia de pagos digitales?
El Banco Central de Cuba decidió cambiar su estrategia debido al fracaso de la bancarización obligatoria impuesta en 2023, que no logró un aumento significativo en las transacciones digitales. Apenas el 3,77% de las transacciones en Cuba son digitales en 2026, lo que evidencia la inefectividad del enfoque coercitivo anterior. Para remediar esto, ahora se ofrecen incentivos económicos para fomentar el uso de pagos por transferencia.
Publicidad
¿Cuáles son los incentivos económicos que se ofrecen para fomentar los pagos por transferencia en Cuba?
El Banco Central de Cuba ha introducido varios incentivos económicos, como una bonificación del 4% para los consumidores por operaciones de Pago en Línea, con un tope de 210 CUP, y una bonificación del 2% para los comercios, con un tope de 105 CUP. Además, se ha reducido la comisión para los comercios del 1,5% al 0,8% y se eliminará la comisión por depósito de efectivo para fomentar la formalización.
Publicidad
¿Qué cambios se han hecho en los límites de pago en efectivo en Cuba?
Con la nueva estrategia, se ha suspendido indefinidamente el límite de 5,000 pesos cubanos para cobros y pagos en efectivo entre actores económicos. Ahora, cada banco comercial negociará caso a caso con sus clientes para determinar los límites de pago en efectivo, adaptándose a las necesidades individuales de cada actor económico.
Publicidad
¿Qué ha motivado el cambio en la estrategia del Banco Central de Cuba respecto a los pagos digitales?
El cambio en la estrategia del Banco Central de Cuba ha sido motivado por la alta demanda de efectivo que sobrepasa las capacidades de los bancos cubanos y por la necesidad de mejorar el flujo de efectivo y aumentar el uso de los pagos digitales. La falta de efectivo en los bancos y el fracaso de la política de bancarización forzosa han sido factores clave para este cambio de enfoque.
Publicidad
Archivado en:
