
Carlos Hugo Betancur, un colombiano de 52 años residente en el sur de Florida, fue arrestado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 7 de julio mientras cargaba gasolina en una estación Maratón ubicada en la calle Northwest 58th en Doral, cuando se dirigía a su trabajo, según reportó el Miami Herald.
Su hija, María Alejandra Betancur, contó que su padre la llamó en el momento en que los agentes lo abordaron y le preguntaron sobre su estatus migratorio, pero la comunicación se cortó abruptamente cuando un oficial le arrebató el teléfono.
«Le pregunté: ¿Por qué tienen detenido a mi padre? No respondió. Se lo pregunté una y otra vez, y él solo dijo: Está aquí ilegalmente. No tiene documentación. Le dije que tiene un proceso de asilo en trámite», relató la joven a CBS News Miami.
La familia sostiene que el arresto carece de justificación: Betancur presentó una solicitud de asilo político en enero de 2023, tras haber llegado a Estados Unidos en febrero de 2022.
Además, contaba con tarjeta de autorización de empleo vigente hasta 2030, licencia de conducir de Florida y número de seguridad social activo.
Según Noticias RCN, no registra antecedentes judiciales ni en Colombia ni en Estados Unidos y llevaba dos años trabajando para una empresa americana.
ICE, sin embargo, rechazó los argumentos de la familia. «Carlos Hugo Betancur fue arrestado el 7 de julio por estar ilegalmente presente en Estados Unidos. Betancur excedió el plazo autorizado por su visa en violación de la ley migratoria. Permanecerá bajo custodia hasta su audiencia ante un juez de inmigración», indicó un portavoz de la agencia en declaraciones a CBS News Miami.
Desde el centro de procesamiento de ICE en Miramar, donde permanece recluido, Betancur logró comunicarse con su familia para describir las condiciones internas: «Ayer una persona convulsionó y botó sangre por la boca, no aguantó el calor. Somos entre 90 personas en la habitación», relató.
Ese mismo centro ha sido objeto de múltiples denuncias en las últimas semanas.
La congresista Debbie Wasserman Schultz lo visitó el 3 de julio y lo calificó de «crudo e inhumano», tras constatar que más de 150 personas permanecían en salas diseñadas para 56, con un solo inodoro por sala y temperaturas extremas.
Migrantes denunciaron detenciones de hasta 10 días en ese lugar, pese a que ICE obtuvo una exención para retener personas un máximo de 72 horas.
Otro colombiano detenido en el mismo centro, Alejandro Gómez, de 26 años, describió una situación similar: «Donde estuvimos encerrados es para máximo unas 10 personas. Éramos 90 suplicando porque nos dieran oxígeno». Gómez optó por la salida voluntaria y regresó a Medellín; su tío Sebastián Martínez continúa bajo custodia.
La concejala de Doral y abogada de inmigración Maureen Porras manifestó su preocupación por lo que describe como un incremento en las detenciones de personas con procesos migratorios activos.
«Es muy preocupante que tengamos a ICE en nuestra comunidad arrestando a ciudadanos trabajadores y respetuosos de la ley», afirmó.
La familia de Betancur contrató un abogado para asumir el caso y pide apoyo económico para cubrir los costos de representación legal y la fianza.
La Corte de Apelaciones del Onceno Circuito determinó en mayo de 2026 que los migrantes bajo custodia de ICE en Florida tienen derecho a audiencia de fianza, un precedente que podría resultar relevante para su situación.
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