
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba afrontará este jueves una afectación pronosticada de 2,280 MW durante el horario pico, según la nota informativa de la Unión Eléctrica publicada esta mañana.
La entidad estatal prevé una disponibilidad de apenas 1,000 MW frente a una demanda máxima de 3,250 MW, lo que garantiza cortes masivos en todo el país.
El miércoles fue igualmente devastador: el servicio eléctrico estuvo interrumpido durante las 24 horas por falta de capacidad de generación, con una afectación máxima de 2,165 MW registrada a las 20:30 de la noche que golpeó todas las provincias sin excepción.
Cuatro unidades termoeléctricas permanecen en avería: la unidad 6 de la planta Máximo Gómez en el Mariel, la unidad 1 de la central Antonio Guiteras en Matanzas, la unidad 2 de Lidio Ramón Pérez en Felton y la unidad 3 de Antonio Maceo en Renté.
Otras tres instalaciones tienen unidades en mantenimiento: la planta Ernesto Guevara De La Serna en Santa Cruz, las unidades 5 y 6 de Antonio Maceo y la unidad 5 de Diez de Octubre en Nuevitas.
A ese panorama se suma que 106 centrales de generación distribuida están fuera de servicio por falta de combustible, junto con la Patana de Regla, la Patana de Melones, el Central Fuel de Mariel y el Central Fuel de Moa.
Los 54 parques solares fotovoltaicos aportaron 5,578 MW/hora el miércoles con una potencia máxima de 867 MW, pero esa cifra resulta insuficiente para compensar el colapso de la generación térmica.
Este mismo jueves, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, compareció ante la Asamblea Nacional y ofreció un diagnóstico sin atenuantes: no hay solución a corto plazo para los apagones y «el camino es largo».
El funcionario admitió que Cuba carece de reservas de fuel oil y diésel para sostener la generación eléctrica: «Hoy no recibimos combustible, absolutamente nada».
El ministro también atribuyó parte de la crisis al robo sistemático de aceite dieléctrico de transformadores, señalando que algunos asentamientos han llegado a estar hasta 105 días sin electricidad por daños en equipos difíciles de reponer.
Un tribunal condenó recientemente a 12 años de prisión a una persona por robar 102 litros de aceite dieléctrico en la subestación Bungo 2, hecho que dejó a cientos de familias sin electricidad durante 48 horas.
La jornada de este jueves se enmarca en un julio catastrófico para el SEN. El 24 de julio la afectación rozó otro récord con 2,315 MW a las 21:10, con cortes durante las 24 horas.
El miércoles 29 de julio la UNE había pronosticado una afectación de 2,380 MW, la cifra más alta reportada en todo 2026.
En lo que va del año, el SEN ha sufrido al menos cinco colapsos totales: el 16 de marzo —el más prolongado, con 29 horas y 29 minutos sin luz—, el 21 de marzo, el 6 de julio, el 10 de julio y el 14 de julio, acumulando ocho desconexiones totales en apenas 24 meses.
En abril, De la O Levy ya había reconocido que Cuba necesita ocho barcos mensuales de combustible para cubrir sus necesidades eléctricas, pero desde diciembre de 2025 solo había recibido uno.
El propio régimen anticipó a finales de ese año que 2026 sería difícil y que los apagones no desaparecerían, aunque prometió alguna mejora que nunca llegó.
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