Decenas de seguidores del chavismo salieron este sábado a las calles de Caracas para rechazar el proceso de diálogo que arranca entre el oficialismo venezolano y un sector de la oposición, impulsado por Washington.
La concentración fue convocada por el Frente Popular Antiimperialista, cuyos integrantes llegaron vestidos de rojo —el color emblemático del chavismo— y portando banderas venezolanas. La organización calificó el proceso como «parte del proceso de transición maquiavélicamente ideado por el imperialismo para acabar» con el legado del fallecido presidente Hugo Chávez.
El grupo advirtió además que el objetivo real del diálogo es instalar «personalidades títeres al Gobierno estadounidense» en el sistema de justicia y en el organismo electoral, para luego convocar lo que consideran elecciones inconstitucionales.
Uno de los manifestantes, Rubén Gutiérrez, de 67 años, declaró a la agencia EFE que el proceso «no es más que una imposición del Gobierno de los Estados Unidos» y la «entrega de la soberanía». Gutiérrez acusó a la administración Trump de «pretender desconocer» la Constitución venezolana e imponer «un gobierno de transición que esté al servicio de sus intereses con los lacayos de la ultraderecha», y llamó a la presidenta encargada Delcy Rodríguez a que «haga respetar la soberanía».
Otra manifestante, Aidé Romero, rechazó sentarse a negociar con quienes llamó «vendepatrias» y describió el proceso como «otro terremoto, un terremoto político». Aunque dijo confiar en la mandataria encargada, consideró necesario «decirle a los gringos que ellos no tienen derecho a gobernar aquí».
La fractura que exhibe el chavismo en las calles refleja una tensión más profunda dentro del oficialismo. Figuras como Elías Jaua ya habían rechazado el proceso días antes, exigiendo un diálogo «entre venezolanos, para venezolanos y por venezolanos», sin tutela extranjera. Por su parte, Diosdado Cabello descartó en junio cualquier negociación con María Corina Machado y la Plataforma Unitaria Democrática.
El diálogo que genera estas protestas está encabezado por Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada y presidente del Parlamento, en representación del chavismo, y por la exdiputada opositora Dinorah Figuera, quien lidera a un grupo de exlegisladores que defienden la vigencia de la Asamblea Nacional elegida en 2015. Al momento de iniciarse las conversaciones, no se habían divulgado detalles clave como la hora, el lugar, los integrantes completos de las delegaciones ni los puntos concretos de la agenda.
Figuera declaró esta semana que el proceso «debe desarrollarse de buena fe, con transparencia, objetivos claros y un compromiso genuino para alcanzar acuerdos concretos que conduzcan a la recuperación de la democracia mediante elecciones libres y justas».
El proceso fue confirmado formalmente por el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio el 20 de julio pasado, y se produce en un contexto político transformado desde la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026. María Corina Machado y Edmundo González Urrutia respaldaron el proceso de forma condicionada, exigiendo la liberación de presos políticos y un cronograma electoral presidencial.
El diálogo arranca además bajo la sombra de la catástrofe humanitaria provocada por los terremotos del 24 de junio, que según cifras oficiales venezolanas dejaron más de 5,500 muertos y cerca de 16,740 heridos en el país.
Preguntas frecuentes sobre la situación política en Venezuela y el diálogo entre chavismo y oposición
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué protestan los chavistas en Caracas contra el diálogo entre el oficialismo y la oposición?
Los chavistas protestan en Caracas porque consideran que el diálogo es parte de un plan "maquiavélicamente ideado por el imperialismo" para destruir el legado de Hugo Chávez. Acusan al proceso de ser una imposición de Estados Unidos y de buscar instalar un gobierno títere al servicio de sus intereses.
Publicidad
¿Cuál es el papel de Estados Unidos en el proceso de diálogo en Venezuela?
Estados Unidos tiene un papel activo en el proceso de diálogo, con el respaldo formal del secretario de Estado Marco Rubio. Washington impulsa el diálogo y busca un compromiso para lograr elecciones libres y justas en Venezuela, además de participar activamente en la normalización de relaciones bilaterales.
Publicidad
¿Por qué María Corina Machado no participa en las negociaciones?
María Corina Machado no participa en las negociaciones porque no es miembro de la Asamblea Nacional de 2015, que es el canal formal elegido por Washington para el diálogo. Aunque respalda el proceso de forma condicionada, Machado no fue invitada a la delegación opositora.
Publicidad
¿Qué condiciones ha planteado la oposición para respaldar el diálogo con el chavismo?
La oposición, liderada por figuras como María Corina Machado, ha planteado condiciones para respaldar el diálogo, como la liberación de todos los presos políticos, un cronograma electoral presidencial y el pleno respeto a la soberanía popular. Exigen garantías reales para todos los actores políticos y la recuperación de las instituciones democráticas.
Publicidad
¿Cuál es la postura de Delcy Rodríguez ante el diálogo y las protestas del chavismo?
Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, enfrenta el reto de mantener la cohesión del chavismo mientras maneja las relaciones con Estados Unidos. Aunque ha respaldado públicamente a Maduro y su regreso, también ha impulsado cambios pragmáticos para satisfacer las demandas de Washington, lo que ha generado tensiones internas dentro del chavismo.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: