Vecinos de Turmero, en el estado Aragua, salieron a las calles la noche del miércoles para protestar contra los prolongados cortes de electricidad que afectan la región, en una nueva jornada de movilizaciones que se extiende por varios días consecutivos en Venezuela.
Según reportes difundidos en redes sociales, los manifestantes cerraron vías y quemaron cauchos en rechazo a los apagones y a los racionamientos de electricidad.
Las imágenes muestran grandes llamas, humo denso y numerosas siluetas de personas agrupadas alrededor de barricadas en fuego sobre una avenida, con lo que parecen ser luces de vehículos de emergencia al fondo.
El periodista Emmanuel Rincón también difundió imágenes de las protestas calificándolas como manifestaciones «contra la dictadura comunista de Delcy Rodríguez» en el estado Aragua.
Las movilizaciones de Turmero no son un hecho aislado. El lunes ya se habían registrado cacerolazos y bloqueos en la avenida Intercomunal Santiago Mariño —eje Turmero-Maracay— y en la avenida Ricaurte, tras más de seis horas sin servicio eléctrico, según el portal Monitoreamos.
Protestas similares se reportaron también en La Victoria y San Mateo, dentro del mismo estado.
El gobierno venezolano, encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha respondido con planes de ahorro energético que la ciudadanía rechaza abiertamente.
El domingo activó un nuevo plan de ahorro de electricidad y agua, atribuyendo la crisis al fenómeno climático «Superniño», lo que desató una ola de indignación popular. Apenas dos días después, venezolanos calificaban la medida de «tortura», según un reportaje de Infobae.
No es la primera vez que Rodríguez recurre a este tipo de anuncios. En marzo pasado ya había lanzado un plan de racionamiento de 45 días en el que pedía a la ciudadanía ajustar los aires acondicionados a 21 °C y reducir el consumo. El plan venció sin que cesaran los cortes.
La crisis tiene raíces estructurales profundas. La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025 revela que el 90% de las familias venezolanas enfrenta cortes eléctricos frecuentes, y el 39% los sufre a diario durante varias horas.
En mayo de este año, la demanda llegó a 15,570 MW mientras menos del 40% de la capacidad de generación estaba disponible, según reportes sobre el sistema operado por Corpoelec.
El Departamento de Energía de Estados Unidos describió la red eléctrica venezolana como «deteriorada y frágil» tras años de abandono, corrupción y falta de inversión, y estimó que su rehabilitación requeriría hasta 13,000 millones de dólares en los primeros tres años.
En ese contexto, Washington dio un primer paso para modernizar el sistema eléctrico venezolano en el marco de los acuerdos alcanzados tras la captura de Nicolás Maduro.
Meses atrás, el gobierno de Rodríguez también había negociado con Siemens y General Electric para rehabilitar el sistema en el estado Zulia, luego de un apagón masivo que dejó sin electricidad al 80% de esa región, sin que las promesas se hayan traducido en mejoras tangibles para la población.
La crisis de 2026 se considera la más severa en años recientes, y las protestas en Aragua reflejan el agotamiento de una ciudadanía que lleva meses soportando cortes de entre cinco y diez horas diarias sin que el régimen chavista ofrezca soluciones reales.
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