
La Habana Vieja enfrenta dificultades para mantener limpios sus espacios públicos, incluso después de jornadas de higienización, reconoció Perla Rosales Aguirreurreta, directora adjunta de la Oficina del Historiador de La Habana, en una publicación realizada el jueves en su perfil de Facebook.
Rosales explicó que dedicaron horas de trabajo a ayudar a la presidenta del consejo popular Plaza Vieja a reorganizar dónde y cómo deben depositarse los desechos sólidos para su recogida en un entorno donde se encuentran una sala de conciertos, el Tribunal Supremo y la sede del Partido Municipal.
La funcionaria mostró imágenes de la calle Obrapía, entre Aguiar y Habana, que a las 9:00 a.m. amaneció con desechos acumulados. En otra de las escenas aparece un trabajador de la Empresa Aurora, perteneciente a Comunales, que llega al lugar y deposita en la calle los residuos que había recogido.
La publicación también destacó el trabajo de la mipyme Ratoncito Blanco, que volvió a higienizar el espacio hasta dejarlo limpio. Sin embargo, dos horas después comenzaron nuevamente a depositarse escombros y desechos en el lugar.
Ante la situación, la funcionaria afirmó que no se rendirán y pidió que los inspectores se incorporen a la tarea para garantizar el cumplimiento de las medidas adoptadas.
En los comentarios, varios usuarios coincidieron en reclamar horarios y lugares específicos para depositar los desechos, una recogida que evite la sobreacumulación y una mayor presencia de inspectores para controlar el cumplimiento de las normas.
La propia Rosales respondió que se trata de una "carrera de resistencia" y sostuvo que la educación y la fiscalización deben avanzar de manera conjunta. También destacó la necesidad de crear las condiciones para que la población pueda cumplir con las disposiciones sobre el manejo de los desechos.
La situación expuesta en Plaza Vieja refleja una de las dificultades que enfrenta La Habana para mantener sus calles libres de basura, en un contexto en el que incluso los espacios recién recuperados vuelven a acumular residuos pocas horas después de ser limpiados.
El problema no es nuevo ni exclusivo de esa cuadra. De acuerdo con datos oficiales, la capital genera entre 24,000 y 30,000 metros cúbicos de residuos sólidos al día, pero solo 44 de los 106 camiones recolectores disponibles permanecen operativos, apenas 41% de la flota, paralizados por falta de combustible y deterioro mecánico.
La ciudad dispone además de unos 10,000 contenedores cuando necesitaría entre 20,000 y 30,000.
Días atrás, un video mostró cómo la basura desborda el parque Trillo en Centro Habana, con cajas de cartón, bolsas plásticas, ropa y restos orgánicos acumulados sin recogida.
En julio, la esquina de Ánimas y Monserrate, también en La Habana Vieja, fue captada en otro video como vertedero a cielo abierto frente a edificios coloniales.
Desde noviembre de 2025, el gobierno de La Habana Vieja obligó a vecinos y negocios a sacar la basura directamente al camión recolector a partir de las 7:00 p.m. en varios consejos populares, incluido Plaza Vieja. La medida no ha resuelto el problema estructural.
Las consecuencias sanitarias son graves. Cuba cerró 2025 con al menos 81,909 casos oficiales de dengue y chikungunya y 65 fallecidos, brote que The New York Times vinculó directamente a la crisis de basura.
En junio de este año, el Ministerio de Salud Pública activó la vigilancia epidemiológica ante el riesgo de nuevos brotes.
El deterioro contrasta con el legado del historiador Eusebio Leal (1942-2020), quien durante casi cuatro décadas transformó el Centro Histórico en un referente mundial de conservación urbana. La Habana Vieja fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1982.
"Si Eusebio Leal resucita se vuelve a morir", escribió una usuaria al ver las imágenes del deterioro actual semanas atrás.
El historiador Julio César González Pagés lo describió sin rodeos: "La Habana entre basureros y heces fecales llega el verano con poca agua, higiene y medicamentos, reviviendo lo peor de su época colonial".
Preguntas frecuentes sobre la crisis de gestión de residuos en La Habana Vieja
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el principal problema que enfrenta La Habana Vieja respecto a la basura?
La Habana Vieja enfrenta dificultades significativas para mantener sus calles limpias debido a la acumulación constante de desechos sólidos. A pesar de los esfuerzos de higienización, los residuos vuelven a acumularse rápidamente, lo cual refleja un problema estructural en el sistema de gestión de residuos de la ciudad.
Publicidad
¿Qué medidas se están tomando para mejorar la recogida de basura en La Habana?
Las autoridades han intentado implementar medidas como la reorganización de los puntos de recogida y la participación de inspectores para garantizar el cumplimiento de las normativas. Sin embargo, las medidas adoptadas hasta ahora no han resuelto el problema estructural, ya que persisten limitaciones significativas como la falta de camiones recolectores operativos y contenedores insuficientes.
Publicidad
¿Cuáles son las consecuencias sanitarias de la acumulación de basura en La Habana?
La acumulación de basura en La Habana ha sido vinculada a brotes de enfermedades como el dengue y la chikungunya. La situación sanitaria es grave, ya que los basureros improvisados y la quema de residuos generan focos de infección y liberan sustancias tóxicas que afectan la salud de los habitantes.
Publicidad
¿Cómo ha impactado la crisis de residuos en la percepción internacional de Cuba?
La crisis de residuos en La Habana ha captado la atención internacional, con reportajes de medios como The New York Times que destacan el vínculo entre la basura y los brotes de enfermedades. La imagen de Cuba como país incapaz de gestionar sus residuos afecta su reputación internacional, especialmente en el contexto de esfuerzos por atraer turismo y mejorar su economía.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en: