Un salón de belleza cubano alertó esta semana a sus seguidoras sobre una modalidad delictiva que sacude a la isla: el robo de cabello a mujeres en plena vía pública.
La estilista cubana Aimée Díaz compartió en Instagram el testimonio de una clienta que fue asaltada hace poco más de tres meses en La Habana. Además de llevarse su teléfono, su cargador portátil y otras pertenencias, los delincuentes le cortaron el cabello con un cuchillo, presuntamente para venderlo en el mercado informal.
«Lo peor de todo es que ya no te llevan artículos personales como el celular o el monedero. Ahora te están quitando el cabello también», denunció Díaz, propietaria del Salón Galexa, un negocio privado de estética y peluquería.
La víctima se dedica también al sector de la belleza. Su nombre es Rossy. Después del traumático episodio esperó unos meses a que su cabello creciera hasta un largo prudencial para hacerse un nuevo corte. Es por eso que ahora sale a la luz su historia, al visitar a su peluquera de confianza.
¿Cómo fue el robo del cabello en La Habana?
El hecho ocurrió en Lawton, alrededor de las 8:00 p.m.. Rossy iba caminando por una calle de su barrio y sintió que alguien la agarró por el cabello. Eran al menos dos personas y se cubrieron los rostros con pulóveres, colocados a modo de máscara.
«Me cogieron por el pelo, me arrastraron hasta un pasillo y me dijeron 'si gritas te matamos'. Yo no grité, pero ahí me cortaron el pelo, me robaron el teléfono (...) Iban encapuchados y la policía me dice: '¿Cómo vamos a hacer algo si no se sabe ni quiénes son?'», explicó la joven.
Díaz aprovechó la historia para lanzar una advertencia pública a las mujeres cubanas con cabello largo: «Cuídense, eviten salir solas de noche y manténganse muy alertas. La situación que estamos viviendo puede exponernos a casos que jamás imaginamos».
El cabello largo tiene un alto valor económico en el mercado informal cubano, donde se comercializa para extensiones de pelo natural. En Santiago de Cuba se reportaron ventas de moños por hasta 300,000 pesos cubanos a finales de 2024. En la actualidad el precio podría ser superior.
La demanda de cabello natural lo ha convertido en una mercancía costosa que despierta el interés, tanto de quienes lo venden voluntariamente como de los delincuentes que ven el pelo como botín.
La crisis económica ha empujado a muchas mujeres de la isla a vender sus moños de pelo largo para cubrir necesidades básicas. En enero de 2024, una cubana subastó su cabello en redes sociales rechazando una oferta inicial de 40,000 pesos y recibiendo propuestas de hasta 65,000.
También madres cubanas han recurrido a esta vía para comprar alimentos, útiles escolares o ropa de bebé.
Preguntas Frecuentes sobre Robos de Cabello y Delincuencia en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo se producen los robos de cabello en Cuba?
En Cuba, los robos de cabello se realizan en plena vía pública, especialmente a mujeres con cabello largo. Los delincuentes atacan a sus víctimas, las amenazan y les cortan el cabello con cuchillos para luego venderlo en el mercado negro, donde el cabello natural tiene un alto valor económico.
Publicidad
¿Por qué el cabello tiene tanto valor en el mercado negro cubano?
El cabello largo y natural es muy codiciado en el mercado negro cubano porque se utiliza para fabricar extensiones de pelo, un producto de alta demanda. Las dificultades económicas han llevado a muchas personas a vender su cabello para obtener ingresos adicionales.
Publicidad
¿Qué medidas de seguridad pueden tomar las mujeres para evitar ser víctimas de robos de cabello en Cuba?
Para evitar ser víctimas de robos de cabello, se recomienda a las mujeres evitar salir solas de noche, permanecer alertas en todo momento y, si es posible, llevar el cabello recogido o cubierto al salir a la calle. La estilista Aimée Díaz también aconseja estar siempre atentas a lo que sucede a su alrededor.
Publicidad
¿Cómo está afectando la crisis económica en Cuba la tasa de delincuencia?
La crisis económica en Cuba ha llevado a un aumento significativo en la delincuencia. El incremento de los robos y asaltos se ha vuelto común, afectando tanto a negocios privados como a ciudadanos en la calle. La falta de recursos y la escasez de productos básicos han contribuido a este fenómeno.
Publicidad
Archivado en:
