
El diario oficialista Granma publicó en Facebook un post titulado «Septiembre embruja otra vez» para celebrar el regreso a clases previsto para el próximo lunes, mientras la realidad del sistema educativo cubano acumula carencias sin precedentes en décadas.
El texto del órgano oficial del Partido Comunista reconoce, entre líneas, que «carencias materiales, serias dificultades energéticas y adversidades de todo tipo, se han alineado esta vez como nunca antes, con un efecto realmente adverso para un sistema de educación».
Sin embargo, en lugar de abordar esa crisis, el diario apela a la épica revolucionaria, compara la situación actual con la Campaña de Alfabetización de los años 60 y acusa a los «enemigos confesos de Cuba» de querer sabotear el inicio de clases.
La narrativa triunfalista del oficialismo choca de frente con los datos. El sistema educativo arrastra un déficit de al menos 24,000 docentes, equivalente al 12.5% de las plazas previstas, y el gobierno ha tenido que autorizar que un mismo profesor imparta clases en más de una institución para paliar el faltante.
La escasez de uniformes es otra señal del colapso: solo el 20% del alumnado recibirá prendas nuevas al inicio del curso, pues la producción alcanzó entre 2,2 y 2,3 millones de prendas frente a los 3,6 millones necesarios. Ante eso, el régimen flexibilizó el uso del uniforme para que ningún alumno quede excluido por no tenerlo.
El Programa Mundial de Alimentos advirtió que el 48.5% de los niños cubanos de seis a 11 años no recibe comida ni merienda en la escuela, una cifra que contrasta brutalmente con el relato oficial de la educación como «conquista de la Revolución».
A eso se suman apagones de más de veinte horas diarias, colapso del transporte, deterioro generalizado de infraestructuras y escuelas rodeadas de basureros y aguas albañales en Marianao, Holguín y Santiago de Cuba, denunciadas justo antes del inicio del curso.
Ante la crisis energética y de transporte, el gobierno anunció modalidades semipresenciales y a distancia para las universidades, una medida que el propio régimen presentó como adaptación y no como retroceso.
El discurso oficial ha sido marcadamente propagandístico en todos los frentes. La ministra de Educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto, declaró que el inicio del curso «será una gran fiesta en Cuba», pese a admitir en la misma intervención «tremendas dificultades».
El régimen promovió el lema «Con Fidel en cada aula» para enmarcar el regreso a clases, y un dirigente del Partido Comunista llegó a afirmar que comenzar las clases era «un golpe al enemigo».
Miguel Díaz-Canel publicó el jueves un video en Facebook negando que Cuba esté en colapso y usando el inicio del curso como argumento, al afirmar que más de 1,5 millones de niños y adolescentes volverán a las aulas.
Días antes, en entrevista con el diario brasileño Folha de S.Paulo, había declarado: «No, nosotros no estamos al borde de un colapso», aunque reconoció que el país atraviesa «uno de los momentos más difíciles».
Mientras tanto, madres cubanas respondieron con indignación al anuncio oficial, preguntando cuándo sus hijos tendrán condiciones reales para estudiar: sin agua, sin merienda y sin maestros suficientes.
Preguntas frecuentes sobre el inicio del curso escolar en Cuba 2026
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el estado actual del sistema educativo en Cuba?
El sistema educativo en Cuba enfrenta una crisis significativa, con un déficit de al menos 24,000 docentes, equivalente al 12.5% de las plazas necesarias. Esta situación se agrava por problemas de infraestructura, escasez de materiales básicos como uniformes, y carencias alimentarias en las escuelas. La realidad contrasta con el discurso oficial, que intenta presentar el inicio del curso como un éxito del régimen.
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¿Cómo afecta la crisis energética al inicio del curso escolar en Cuba?
La crisis energética en Cuba está afectando gravemente el inicio del curso escolar, con apagones que superan las 20 horas diarias en muchas zonas. Esto impacta el descanso y la capacidad de aprendizaje de los estudiantes, además de complicar el funcionamiento de las escuelas. Ante esta situación, el gobierno ha implementado modalidades semipresenciales y a distancia para las universidades.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la falta de uniformes escolares?
Debido a la producción insuficiente de uniformes escolares, que solo cubre el 20% del alumnado, el gobierno cubano ha flexibilizado el uso del uniforme para que ningún estudiante quede excluido. Esta medida busca mitigar el impacto de la escasez.
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¿Cómo está afectando la crisis alimentaria a los estudiantes cubanos?
La crisis alimentaria está afectando gravemente a los estudiantes cubanos, con el Programa Mundial de Alimentos reportando que el 48.5% de los niños de seis a 11 años no recibe comida ni merienda en la escuela. Este hecho contrasta con el relato oficial que presenta la educación como una "conquista de la Revolución".
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¿Qué piensan las madres cubanas sobre enviar a sus hijos a la escuela en estas condiciones?
Muchas madres cubanas han expresado su preocupación y algunas han decidido no enviar a sus hijos a la escuela si no se garantizan condiciones mínimas de electricidad, alimentación y descanso. Este sentimiento refleja el descontento generalizado con las condiciones actuales del sistema educativo en Cuba.
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