Bombero lanza seria advertencia por combustible almacenado en casas de Santiago de Cuba

Aris Arias Batalla Vicepresidente Provincial de la Asociación de Bomberos Voluntarios Cuba en Santiago de Cuba © Facebook/Aris Arias Batalla
Aris Arias Batalla Vicepresidente Provincial de la Asociación de Bomberos Voluntarios Cuba en Santiago de Cuba Foto © Facebook/Aris Arias Batalla

El almacenamiento y la venta clandestina de combustible dentro de viviendas en Santiago de Cuba pueden convertir barrios enteros en una «bomba de tiempo», advirtió un directivo de los Bomberos Voluntarios ante prácticas que, según denunció, se están extendiendo en medio de la crisis energética.

Aris Arias Batalla, vicepresidente provincial de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Cuba en Santiago de Cuba, lanzó la alerta este viernes en una publicación en Facebook titulada «Peligro al acecho: la bomba de tiempo que silba en nuestros barrios».

Arias comenzó diferenciando entre la adquisición de combustible para necesidades logísticas y de transportación y su almacenamiento irregular dentro de las casas.

Reconoció que el país necesita combustible para mantener determinadas actividades, pero advirtió que esa necesidad no puede interpretarse como autorización para «convertir una vivienda en un depósito clandestino de combustible».

«Quien confunde la necesidad logística con el acopio doméstico, está cavando su propia trampa, y peor aún, la de sus vecinos», señaló.

El bombero aseguró que existe confusión entre algunas personas sobre qué está permitido y qué no, pero insistió en que los riesgos físicos asociados al almacenamiento doméstico no desaparecen independientemente de las interpretaciones de las normas.

Como ejemplo mencionó recipientes plásticos de cinco, 10 o 20 litros con combustible acumulados dentro de habitaciones deficientemente ventiladas.

«No es un 'almacén'; es una espoleta», sentenció.

Arias dedicó buena parte de su advertencia a los vapores generados por los combustibles en espacios cerrados o semicerrados, donde, según explicó, pueden acumularse y crear condiciones extremadamente peligrosas ante una fuente de ignición.

El especialista alertó de que acciones aparentemente cotidianas pueden convertirse en un riesgo cuando existen vapores inflamables concentrados, y mencionó interruptores eléctricos, electricidad estática y dispositivos electrónicos entre los posibles desencadenantes de un accidente.

También puso el foco en los envases utilizados para guardar gasolina o diésel.

Según explicó, muchos son recipientes plásticos reutilizados que no fueron diseñados para ese propósito y pueden deteriorarse debido a las altas temperaturas.

El calor, advirtió, puede deformarlos y debilitarlos hasta provocar fisuras y derrames.

«El olor no es solo molestia, es el anuncio de una catástrofe», escribió.

Pero la denuncia de Arias fue más allá del simple almacenamiento para consumo propio.

El bombero aseguró que existe una venta ilegal de pequeñas cantidades de combustible desde viviendas, una práctica que describió como «Servi-Domicilios Clandestinos».

«Esa venta ilegal de balitas y garrafones a través de Servi-Domicilios Clandestinos es una distorsión criminal. Nadie está autorizado para ello», afirmó.

Rechazó además que esta actividad pueda justificarse como una alternativa informal para obtener ingresos en medio de la crisis.

«Esa práctica no es 'un chance', no es 'un invento'; es una violación directa a las normas de seguridad y a la convivencia social», sostuvo.

Arias llamó directamente a los vecinos a denunciar los casos en los que detecten almacenamiento o comercialización clandestina de combustible dentro de las casas.

«Un incendio siempre puede evitarse. Pero no se evita con suerte ni con rezos. Se evita con denuncia, con rigor y con el rechazo colectivo a la negligencia», afirmó.

Para el bombero, guardar grandes cantidades de carburante en zonas residenciales no representa un peligro exclusivo para quien decide hacerlo, sino también para las familias que viven alrededor.

«Llamémosle por su nombre: es una bomba de tiempo. Y el reloj no avisa», alertó.

En uno de los pasajes más duros de su mensaje, Arias advirtió sobre las posibles consecuencias de un incendio o explosión si esas prácticas continúan, mencionando viviendas destruidas, familias atrapadas entre escombros y niños afectados por graves quemaduras.

«Cuando el accidente ocurra —y ocurrirá si no frenamos esto— no habrá explicación que valga», aseguró.

Su advertencia llega en un momento en que las propias autoridades han reconocido irregularidades relacionadas con el almacenamiento privado de carburantes.

En agosto, por ejemplo, bomberos y especialistas de protección contra incendios alertaron sobre numerosas violaciones en el manejo de combustible por negocios privados.

Entre las prácticas detectadas figuraban el uso de tanques plásticos, insuficiente ventilación, ausencia de sistemas de protección, almacenamiento conjunto de distintos carburantes y descargas realizadas directamente hacia viviendas desde vehículos no especializados.

Las autoridades advirtieron entonces que las infracciones podían derivar en multas, decomisos e incluso acciones judiciales.

La preocupación tiene antecedentes concretos en Santiago de Cuba.

En agosto de 2025, un incendio en una vivienda de San Luis dejó a un residente con quemaduras de tercer grado y a un bombero lesionado.

Durante la intervención se produjo una segunda combustión asociada a la presencia de un recipiente con gasolina y un anafre encendido.

En otro episodio ocurrido en la propia ciudad en 2023, un recipiente con gasolina explotó y provocó un incendio dentro de una vivienda.

Los residentes consiguieron contener inicialmente las llamas utilizando arena y evitaron una tragedia mayor.

 

Preguntas frecuentes sobre el almacenamiento y venta clandestina de combustible en Santiago de Cuba

CiberCuba te lo explica:

¿Por qué es peligrosa la práctica de almacenar combustible en casas?

Almacenar combustible en viviendas es extremadamente peligroso porque puede convertir barrios enteros en una "bomba de tiempo". Los vapores generados por los combustibles en espacios cerrados pueden acumularse y crear condiciones peligrosas ante una fuente de ignición, como interruptores eléctricos o electricidad estática, aumentando el riesgo de incendios y explosiones.

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¿Qué peligros adicionales presenta la venta clandestina de combustible desde viviendas?

La venta clandestina de combustible desde viviendas es una distorsión criminal que no solo viola las normas de seguridad, sino que expone a la comunidad a riesgos significativos de incendios. Esta práctica ilegal, conocida como "Servi-Domicilios Clandestinos", implica un manejo inadecuado y almacenamiento inseguro de sustancias altamente inflamables.

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¿Cómo pueden los ciudadanos contribuir a prevenir estos riesgos?

Los ciudadanos pueden contribuir denunciando cualquier actividad de almacenamiento o venta clandestina de combustible que detecten en sus comunidades. La denuncia es fundamental para prevenir accidentes, proteger la seguridad colectiva y reducir el riesgo de incendios en zonas residenciales.

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¿Qué acciones pueden tomar las autoridades ante estas prácticas ilegales?

Las autoridades pueden imponer multas, decomisos e incluso acciones judiciales contra quienes incumplen las normas de seguridad en el manejo de combustibles. Estas medidas buscan frenar la práctica ilegal del almacenamiento y venta clandestina de combustible, protegiendo así la vida y propiedad de las comunidades.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



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