
Un joven cubano de 20 años relató cómo fue interceptado por un oficial de seguridad en apenas cinco minutos mientras se retrataba en la Plaza de la Revolución, un episodio que desató una ola de indignación entre cientos de cubanos que reconocieron la experiencia como propia.
Rey Barranco García, estudiante de actuación, contó en Facebook que había realizado una entrega cerca de la plaza y decidió aprovechar para hacerse unas fotos delante del obelisco del monumento para su perfil personal.
Lo que siguió fue breve pero revelador. No habían pasado cinco minutos cuando un oficial se acercó a preguntarle qué hacía allí. Su primera pregunta fue: ¿Usted es turista o cubano?
Al responder que era cubano, el oficial continuó el interrogatorio preguntándole si era estudiante. Rey le explicó su situación, le mostró las fotos y le dijo que ya se marchaba. El asunto no pasó a mayores, pero el joven quiso dejar una reflexión.
«Si le hubiera hecho un acento colombiano y le hubiera dicho que soy de Colombia, seguro me podría haber hecho más fotos», escribió.
Su conclusión fue aún más amarga: «Ahora mi deber es aprender en qué lugares de Cuba no puedo estar por ser cubano».
Los comentarios al post convirtieron la anécdota en un catálogo colectivo de exclusiones. Una internauta recordó que en el Capitolio de La Habana «los turistas podían sentarse en la escalinata, a los cubanos no nos dejaban».
Otro señaló que en Tarará tratan a los cubanos del pueblo «como si fuesen a poner una bomba» y que en Varadero hay historias similares. Un tercero afirmó: «Somos ajenos en nuestra propia tierra. Único país del mundo donde se trata mejor al extranjero que al nacional».
Otro comentarista lo resumió con ironía: «Si hubiera sido colombiano hasta le ofrece casa de renta, tabacos, ron y todo lo demás». Y un usuario recordó algo que muchos vivieron: «nos metimos años sin poder alquilarnos en un hotel, aunque tuviéramos la plata».
Ese último comentario remite a una política aplicada por el régimen cubano desde comienzos de la década de 1990 y hasta 2008, cuando los ciudadanos de la isla tenían prohibido hospedarse en hoteles y acceder a zonas turísticas reservadas para extranjeros, una práctica conocida popularmente como «apartheid turístico». Raúl Castro levantó esa prohibición en marzo de 2008, aunque las barreras prácticas nunca desaparecieron del todo para muchos, pues para buena parte de los cubanos el acceso a esas instalaciones continuó siendo prohibitivo por su elevado coste en relación con los salarios.
Años después, las denuncias de discriminación contra ciudadanos cubanos han continuado y son muchos los casos denunciados en años recientes: cubanos impedidos de entrar al Hotel Capri, en La Habana; sombrillas de playa reservadas «solo para extranjeros» en Mar Azul; un periodista expulsado del hotel Starfish Guardalavaca, en Holguín, pese a tener reserva pagada, y hoteles habaneros que solo admiten cubanos de lunes a viernes, reservando los fines de semana para turistas extranjeros.
El caso de Rey Barranco García añade una dimensión que ninguno de esos episodios tenía, pues no ocurrió en un hotel ni en una playa privada, sino en el espacio público más emblemático del país, el mismo donde el régimen celebra sus desfiles y proclama sus consignas de igualdad.
Preguntas frecuentes sobre la discriminación hacia los cubanos en espacios turísticos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los cubanos enfrentan restricciones en lugares turísticos dentro de su país?
Los cubanos enfrentan restricciones en lugares turísticos debido a políticas discriminatorias que favorecen a los extranjeros. Historias como la del joven Rey Barranco García, interceptado por un oficial en la Plaza de la Revolución, reflejan una realidad donde los cubanos son tratados como ciudadanos de segunda clase en su propia tierra. Este tipo de discriminación ha sido una constante, como lo demuestra el pasado "apartheid turístico" que impedía a los cubanos acceder a hoteles y playas reservadas para extranjeros.
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¿Cuál es la experiencia de los cubanos al intentar hospedarse en hoteles dentro de Cuba?
Los cubanos enfrentan múltiples obstáculos al intentar hospedarse en hoteles en Cuba, incluyendo restricciones de días y precios elevadísimos. Muchos hoteles solo permiten la entrada de cubanos de lunes a viernes y requieren reservas con al menos 48 horas de antelación. Además, los precios suelen ser prohibitivos para la mayoría de los ciudadanos, lo que limita su acceso a estas instalaciones.
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¿Cómo se manifiesta la discriminación hacia los cubanos en otros espacios públicos más allá de los hoteles?
La discriminación hacia los cubanos también se manifiesta en espacios públicos como la Plaza de la Revolución. Un ejemplo es el caso de Rey Barranco García, quien fue interrogado por un oficial de seguridad mientras intentaba tomarse una foto en este emblemático lugar. Esta situación es un reflejo de cómo los cubanos enfrentan restricciones y exclusiones en su propio país, incluso en lugares que deberían ser de acceso libre.
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¿Qué impacto tiene la discriminación en el turismo cubano?
La discriminación tiene un impacto negativo en el turismo cubano, exacerbando la crisis del sector. El trato desigual hacia los cubanos y la preferencia por los turistas extranjeros contribuyen a una imagen negativa que desanima el turismo interno. Además, la caída en el número de visitantes internacionales y las restricciones de acceso para los cubanos reflejan un modelo turístico insostenible y en crisis.
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