Las terminales de ómnibus en el oriente de Cuba muestran una imagen engañosa: camiones y guaguas disponibles, pero casi sin pasajeros. No es que el transporte haya mejorado —es que los cubanos no pueden pagarlo.
Así lo describe José Daniel Ferrer García, fundador de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y exiliado en Miami, en un video publicado este lunes en Facebook que recoge el testimonio de una activista que viajaba de Bayamo hacia Campechuela. La mujer le envió imágenes desde la terminal de Bayamo donde se veían varios camiones y una guagua con muy pocos pasajeros.
«Créete que mejoró el transporte. Lo que pasa es que la población no quiere moverse, no quiere viajar, no quiere ir a ningún lado, porque no tienen dinero para costearse el transporte», relató Ferrer García, citando a la activista.
Los números explican la parálisis. Un camión de Bayamo a Manzanillo cuesta 2,000 pesos en el mercado informal, cuando el salario mínimo mensual —subido a 3,210 pesos desde julio— apenas alcanza para cubrir ese trayecto y poco más.
«Un camión de Bayamo a Manzanillo, 2,000 pesos. En una nación donde el salario mínimo, recientemente subido, en julio lo subieron, es de 3,210 pesos, imagínate», señaló Ferrer García.
Pero el trayecto más devastador es el de Santiago de Cuba a La Habana. Según testimonios recogidos en el video, ese viaje —menos de 900 kilómetros— cuesta entre 5,000 y 6,000 pesos en camión, casi el doble del salario mínimo y comparable al sueldo mensual de un médico recién graduado, que ronda los 7,000 pesos.
«Vayamos a Santiago de Cuba, me cuenta otro pasajero, 6,000 pesos, 5,000 si estás de suerte. 6,000 pesos, casi el doble del salario mínimo, un viaje de menos de 200 kilómetros», dijo el activista, aunque la distancia real entre ambas ciudades supera los 800 kilómetros.
El impacto sobre los sectores más vulnerables es absoluto. El salario de un médico recién graduado apenas supera lo que cuesta un solo pasaje interprovincial, y los pensionados quedan directamente excluidos de cualquier movilidad.
«Un pensionado nunca podría viajar de Santiago a La Habana. Un pensionado no puede viajar de Bayamo a Santiago», afirmó Ferrer García.
Esta situación se agrava porque el Estado cubano redujo drásticamente la oferta de transporte público a lo largo de 2026: los ómnibus nacionales entre La Habana y las cabeceras provinciales pasaron de salidas diarias a tres veces por semana, rutas como Baracoa, Manzanillo y Moa quedaron con una sola salida semanal, y los trenes hacia el oriente operan cada 16 días. El vacío lo ocupa el transporte privado informal, pero a precios que la mayoría no puede asumir.
La inflación oficial interanual en Cuba alcanzó el 25,19% en agosto de 2026, con el transporte como uno de los rubros más presionados, acumulando una variación interanual de casi 24% en junio.
El aumento salarial de julio —de 2,100 a 3,210 pesos, un incremento nominal del 53%— no ha cambiado la ecuación. El propio régimen reconoció que el nuevo salario mínimo no cubre las necesidades básicas.
«Así las cosas, no ha mejorado el transporte, lo que está tan caro, que nadie, casi nadie, quiere viajar», concluyó Ferrer García.
Preguntas Frecuentes sobre la Crisis del Transporte en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué los cubanos no pueden pagar el transporte?
El costo del transporte en Cuba se ha disparado, con trayectos que llegan a costar más que el salario mínimo mensual de 3,210 pesos. Muchos cubanos no pueden permitirse estos precios, lo que ha llevado a que las terminales de ómnibus estén casi vacías a pesar de la disponibilidad de vehículos.
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¿Cómo afecta la crisis del transporte a los sectores más vulnerables en Cuba?
La crisis del transporte afecta especialmente a los sectores más vulnerables, como pensionados y trabajadores con salarios bajos. Un pensionado no puede costear un viaje interprovincial, quedando excluido de opciones básicas de movilidad. Esto limita su acceso a servicios de salud y otras necesidades esenciales.
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¿Cuál es la situación actual del transporte público en Cuba?
El transporte público en Cuba ha colapsado en gran medida. Las frecuencias de los ómnibus y trenes han sido drásticamente reducidas, y el vacío es ocupado por un transporte privado informal cuyos precios son prohibitivos para la mayoría de la población.
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¿Cómo ha impactado la inflación en los precios del transporte en Cuba?
La inflación en Cuba ha alcanzado niveles alarmantes, con un 25,19% interanual en agosto de 2026. El transporte es uno de los rubros más afectados, acumulando una variación interanual de casi 24% en junio, lo que ha disparado los costos de los trayectos hasta niveles inasequibles.
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