
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) prepara una nueva oleada de contrataciones con el objetivo de incorporar 5.000 empleados adicionales antes de que termine 2026, según cuatro personas familiarizadas con los planes, citadas por The New York Times.
La cifra representaría un incremento de alrededor del 17 % sobre la plantilla actual de la agencia, que ya contaba con 29.000 empleados en julio, tras haber crecido en unas 8.000 personas desde que la administración Trump asumió el poder.
La mayoría de los nuevos reclutas serían oficiales de deportación, encargados de arrestos, gestión de casos y otras tareas de control migratorio, de acuerdo con The New York Times.
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El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó en un comunicado que la nueva contratación es consecuencia directa del financiamiento aprobado por el Congreso —una inyección de más de 100.000 millones de dólares— y no está relacionada con la rotación de personal de la oleada anterior. La agencia aseguró que mantendrá estándares rigurosos en el proceso de selección.
Sin embargo, el plan llega en un momento en que ICE arrastra un enorme rezago en la revisión de antecedentes de la expansión previa: cerca de 7.500 empleados contratados el año pasado aún esperan completar las exhaustivas verificaciones de seguridad requeridas para sus puestos, aunque pueden trabajar de forma limitada mientras concluye ese proceso.
La primera oleada de contrataciones fue objeto de críticas por su tamaño y rapidez. Según la información publicada por The New York Times, algunos oficiales ingresaron a la agencia con revisiones iniciales limitadas o todavía incompletas. Para la primavera de 2026, cientos de esos nuevos empleados ya habían sido removidos de sus puestos, y en septiembre ICE comenzó a despedir a más tras detectar discrepancias en sus historiales.
ICE asegura que esta vez aplicará criterios más estrictos, aunque persisten dudas sobre la capacidad de la agencia para revisar adecuadamente un volumen tan elevado de nuevas contrataciones en un periodo reducido.
«Verificar adecuadamente a las personas lleva tiempo. Es más importante hacerlo bien que hacerlo rápido», señaló Deborah Fleischaker, exjefa de gabinete interina de ICE durante la administración Biden, citada por The New York Times.
Para la comunidad cubana en Estados Unidos, el contexto es especialmente relevante. Las detenciones de cubanos por ICE aumentaron un 463 % entre finales de 2024 e inicios de 2026, según un análisis del Instituto Cato.
Más de 42.000 cubanos tienen órdenes finales de deportación pendientes en territorio estadounidense, y en lo que va de 2026 ya se han ejecutado 882 deportaciones a Cuba en 31 operaciones.
La campaña de arrestos de ICE ha alcanzado cifras sin precedentes: 50.925 arrestos en agosto, el tercer récord mensual consecutivo, con un total de 262.768 detenciones entre enero y agosto de 2026.
Los agentes han estado bajo presión para trabajar siete días a la semana durante la campaña, mientras ICE ha reforzado sus operaciones de control migratorio.
Si el plan de contratación se concreta, ICE superaría los 34.000 empleados antes de que cierre el año, consolidando una expansión significativa de la plantilla de la agencia.
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