
La hermana de Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, denunció este jueves que solo un testigo de la defensa pudo ingresar al tribunal donde se juzgó a la joven activista y a su madre, Caridad Silvente, en Cojímar, La Habana.
Elmis Rivero Silvente, ciudadana estadounidense y hermana de Anna Bensi, relató a Martí Noticias que estaban previstos tres testigos para acompañar a las acusadas, pero dos de ellos —Rolando, conocido como el «Pregonero de Cristo», y el activista cristiano David Espinosa— fueron detenidos antes de poder entrar al Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este.
«Un solo testigo nada más, el pastor, pudo entrar con ellas porque supuestamente eran tres testigos que podían entrar con ellas», declaró Elmis Rivero.
El desequilibrio en la admisión de pruebas fue otro de los puntos que denunció. Mientras a la defensa de Anna Bensi solo le fue admitida una psicóloga como testigo, la Fiscalía presentó siete testigos, todos aceptados.
«Sin embargo, a la Fiscalía creo que sí le aceptaron todos los testigos. Sí, los siete testigos. De él se lo aceptaron. De ella ninguno. Solo la psicóloga nada más», afirmó Elmis Rivero.
El proceso fue presidido por la jueza Zamira Marrero Morgado, señalada por activistas por haber integrado tribunales en causas vinculadas al 11J. La acusación se formuló bajo el artículo 393 del Código Penal cubano, relativo a «actos contra la intimidad personal y familiar», con penas de entre dos y cinco años de prisión.
El juicio concluyó con una condena de dos años de limitación de libertad para ambas. La sentencia escrita con los fundamentos completos estaba pendiente al cierre del día.
Antes de entrar al tribunal, Anna Bensi declaró que no esperaba un juicio justo y pidió una Cuba libre, según reportó Infobae.
Para Elmis Rivero, el objetivo del régimen es claro: silenciar a su hermana. También señaló que la fecha del juicio no fue casual.
«Silenciarla, más que nada. Silenciarla. Todo. Y más como escogieron también la fecha de hoy, el primero de octubre, lo que hay en Washington, se aprovecharon de eso, también silenciarla como mismo se lo han dicho», sostuvo.
Ese mismo día, cubanos del exilio se concentraron en Washington D.C. en Pershing Park bajo el lema «Do it Trump, do it», convocados por Alexander Otaola para exigir acciones contra el gobierno cubano, con asistentes llegados desde Miami, Michigan y ciudades canadienses.
El caso se originó en marzo de 2026, cuando Anna Bensi y su madre grabaron y publicaron en redes sociales la visita de un agente del MININT a su vivienda con una citación de la Seguridad del Estado. Desde el 25 de ese mes, ambas permanecían bajo reclusión domiciliaria y con prohibición de salir del país.
La organización Cubalex sostuvo que grabar a la policía no es delito sino un derecho ciudadano, en crítica directa al proceso penal que culminó este jueves con la condena de las dos mujeres.
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