
Un fallo de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia de Estados Unidos cambia las reglas del juego para miles de cubanos que tramitan su residencia permanente: reconocer ante un oficial de USCIS haber consumido o poseído sustancias controladas puede bastar para que les nieguen la green card, incluso si nunca han sido condenados penalmente.
La decisión, conocida como Matter of Mendez Maldonado, 30 I&N Dec. 62 (BIA 2026) y emitida el 22 de septiembre, anula dos precedentes que llevaban décadas protegiendo a los solicitantes de inmigración: Matter of J- (BIA 1945) y Matter of K- (BIA 1957), vigentes durante 81 y 69 años respectivamente.
Bajo esas normas anteriores, un oficial de USCIS estaba obligado a explicarle al solicitante los elementos legales del delito —su definición estatutaria precisa— antes de que cualquier declaración pudiera usarse en su contra para declararlo inadmisible. Esa garantía ya no existe.
Ahora, según el análisis del bufete especializado Novo Legal sobre el fallo, «un oficial de USCIS puede interrogar a un extranjero sobre conductas pasadas en una entrevista bajo juramento, y las declaraciones resultantes son válidas para efectos de inadmisibilidad siempre que hayan sido voluntarias y el solicitante haya recibido un proceso fundamentalmente justo».
La advertencia de los especialistas en inmigración es clara: «No asista a una entrevista de USCIS sin contratar asesoría legal, y no responda preguntas sobre conductas pasadas sin entender qué buscan elicitar esas preguntas. Lo que antes requería que el oficial le advirtiera, ya no lo requiere».
El caso que originó el precedente involucra a un ciudadano mexicano que, en su entrevista de ajuste de estatus en Tucson, Arizona, admitió bajo juramento haber comprado cocaína en la calle, haberla consumido en casa y en otros lugares, haberla usado mensualmente durante dos años y haber sido arrestado por ese motivo.
El juez de inmigración lo declaró inadmisible en 2019 bajo la sección 212(a)(2)(A)(i)(II) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), y la BIA confirmó esa decisión al desestimar la apelación, aprovechando el caso para eliminar los precedentes históricos.
Qué significa esto para los cubanos con la Ley de Ajuste
El impacto sobre los cubanos que solicitan residencia permanente al amparo de la Ley de Ajuste Cubano es directo.
Esa ley exime a los solicitantes de la causal de inadmisibilidad por carga pública, pero no los protege de las causales relacionadas con drogas establecidas en la INA.
Quien reconozca en la entrevista del formulario I-485 haber consumido o poseído cualquier sustancia controlada —incluyendo marihuana, aunque sea legal en el estado donde reside— puede quedar inadmisible.
La marihuana sigue siendo una sustancia controlada de Categoría I bajo la ley federal estadounidense, y una admisión de su uso ante USCIS puede generar inadmisibilidad con independencia de lo que diga la ley estatal.
El único perdón disponible bajo la sección 212(h) de la INA es extremadamente limitado: cubre únicamente la posesión simple de hasta 30 gramos de marihuana en una sola ocasión, y no aplica a cocaína ni a ninguna otra sustancia.
La decisión también alcanza a quienes solicitan la ciudadanía mediante el formulario N-400, ya que las admisiones bajo juramento en ese proceso quedan igualmente expuestas a la nueva regla.
Además, la BIA señaló en una nota al pie que su razonamiento aplica igualmente a declaraciones sobre delitos de vileza moral bajo la sección 212(a)(2)(A)(i)(I) de la INA, por lo que el alcance del fallo va más allá del ámbito de las drogas.
Este fallo es el octavo precedente que la BIA ha emitido en cuatro semanas en dirección favorable al gobierno, en el marco del endurecimiento migratorio de la administración Trump, y el segundo en ese período que anula precedentes de larga data. USCIS también ha endurecido sus entrevistas de ajuste de estatus en 2026, con preguntas más detalladas sobre la historia del solicitante.
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