
Una cebolla que cabe en la palma de una mano se convirtió en símbolo del encarecimiento de los alimentos en Cuba, después de que una habanera publicara su precio de 610 pesos (CUP) y preguntara qué diría el ratoncito Pérez al enterarse.
La fotografía fue compartida este jueves a través de su perfil en Facebook por la arquitecta y empresaria Yulieta Hernández Díaz, residente en La Habana, quien en los comentarios de la publicación, si bien no dijo dónde adquirió el alimento, sí precisó que la libra de cebolla se encontraba en 1,700 CUP.
Si se toma como referencia el precio de la unidad fotografiada, esos 610 CUP equivalen a casi 19 % del salario mínimo mensual de 3,210 CUP vigente desde julio.
La comparación ayuda a dimensionar el impacto de un producto que forma parte de una alimentación cotidiana y cuyo precio puede consumir una parte considerable de los ingresos mensuales.
Los comentarios de otras publicaciones muestran que los precios varían considerablemente entre puntos de venta, pero también que la cebolla dejó de ser un producto menor dentro del gasto cotidiano.
Una persona comentó que en un agromercado ubicado en la frontera entre los capitalinos municipios de Marianao y Boyeros vio, recientemente, "las cebollas moradas y más grandes que he visto en mi vida. Dos de ellas no me cabían en mi mano... Era como ver coles, pero cebollas", en 1800 CUP por libra.
También aparecieron referencias a precios todavía mayores, con comentarios que situaron una libra de cebolla en 2,000 CUP en Holguín. Se trata de precios reportados por usuarios en redes sociales y no de una tarifa oficial general.
El caso tampoco aparece aislado en las denuncias compartidas en redes sociales. En septiembre, el músico Dagoberto Pedraja denunció que un carretillero de la feria agropecuaria de Línea y L, en el Vedado, estaba solicitando 910 CUP por una sola cebolla, mientras el precio oficial aprobado por la Delegación Provincial de la Agricultura de La Habana era de 180 CUP por libra.
"Es decir, que el singao de la 'feria' por una cebollita me cobraba lo que 'el criminal' me dio por menos... ¿Qué bolá con 'la Feria'?", escribió Pedraja, de casi 70 años.
En ese propio mes, una fotografía de una cebolla sostenida en la palma de la mano, acompañada de la pregunta ¿Esto viene de la tierra o de Saturno?, desató la indignación de cientos de cubanos en el grupo de Facebook Cuba Denuncia Now, donde la publicación acumuló centenares de reacciones y una cadena de comentarios que apuntaron al colapso agrícola y a la incapacidad gubernamental para controlar los precios.
En dicha publicación viral, una ciudadana cuestionó que el producto pudiera alcanzar esos valores pese a ser cultivado en Cuba y responsabilizó al gobierno por su incapacidad para regular los precios.
Otro comentario vinculó la situación con problemas acumulados del sector agrícola y cuestionó las políticas aplicadas desde la Reforma Agraria, el avance del marabú y la existencia de estructuras administrativas que, según esa opinión, no se han traducido en una producción suficiente.
El trasfondo descrito en las fuentes es un sector agropecuario con serias limitaciones. Entre 1,1 y 1,7 millones de hectáreas de suelos antes productivos están cubiertas por marabú, mientras Cuba importa entre 70 % y 80 % de los alimentos que consume, con un costo cercano a 2,000 millones de dólares anuales. En 2024, además, el sector agropecuario recibió apenas 10 % del combustible que necesitaba.
Según el más reciente Reporte sobre Economía Cubana del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC) de la Universidad de La Habana, correspondiente al primer semestre de 2026, la espiral de precios se ha convertido en uno de los rasgos más devastadores de la crisis actual.
El principal motor del alza son los alimentos y bebidas no alcohólicas, que en agosto registraron un encarecimiento interanual de 36,01 % y en julio concentraron 63,18 % del incremento total del índice de precios al consumidor.
Economistas calculan que una familia cubana necesita alrededor de 96,000 CUP mensuales para cubrir sus gastos básicos, de los cuales más de 70,000 corresponden solamente a alimentos.
Esa cifra supera ampliamente el salario mínimo vigente y ayuda a explicar por qué una cebolla de 610 CUP puede convertirse en motivo de indignación, burla y resignación.
Vídeos relacionados:
Archivado en: