
Un caza F/A-18F Super Hornet del escuadrón VFA-41 «Black Aces» de la Marina de Estados Unidos aterrizó el miércoles pasado en la Base Aérea Naval de Lemoore, California, con una decoración sin precedentes: la silueta de un submarino pintada en el morro del avión.
La pintada fue acompañada de la inscripción «Sub Buster», evidencia de su participación en la destrucción de un submarino iraní durante la Operación Epic Fury (Furia Épica, en español), según reportó el medio especializado The Aviationist.
El avión en cuestión, con número de serie 168491, formó parte del despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln (CVN-72), que pasó 302 días en el mar —el segundo período más largo de un portaaviones estadounidense desde la Guerra Fría— antes de que su escuadrón regresara a California.
The Aviationist calificó la marca como la primera de este tipo que porta un Super Hornet en toda su historia operativa.
El submarino iraní específico destruido por esa aeronave no ha sido identificado públicamente. Sin embargo, el análisis de la silueta pintada en el morro apunta a un submarino clase Kilo, los más capaces de la flota iraní, construidos por Rusia y entregados en los años 1990.
De los tres Kilo que poseía Irán, uno —el IRIS Taregh— fue confirmado oficialmente como destruido mientras estaba en puerto. Los otros dos se consideraban inoperativos desde hace tiempo, aunque su eventual destrucción también contaría como baja.
Irán perdió una parte considerable de su fuerza submarina durante la Operación Epic Fury, lo que hace imposible determinar con certeza cuál fue el blanco del Super Hornet.
EE.UU. también confirmó el hundimiento del Fateh, buque insignia de una clase autóctona de submarinos costeros pequeños, y la destrucción de múltiples unidades de la clase Ghadir. Al menos uno de estos últimos fue atacado con un misil AGM-114 Hellfire lanzado desde un dron MQ-9, lo que descarta al Super Hornet como responsable de ese ataque en particular.
Para neutralizar la flota submarina iraní se emplearon métodos muy diversos: misiles balísticos ATACMS, vehículos de superficie no tripulados y aeronaves de ala fija, además de los drones. El arma concreta utilizada por el F/A-18F 168491 para atacar el submarino no ha sido confirmada públicamente.
Los submarinos clase Kilo representaban, en teoría, el activo naval más peligroso de Irán: capaces de atacar buques de superficie, tender minas, lanzar municiones guiadas e incluso drones, con escaso aviso previo.
No obstante, las condiciones del Golfo Pérsico —poca profundidad y alta salinidad— dificultan las operaciones submarinas incluso para tripulaciones experimentadas. A eso se suma que, desde su entrega en los años 1990, Irán nunca logró mantener de forma sostenida dos Kilo operativos al mismo tiempo.
La Operación Epic Fury fue lanzada el 28 de febrero de 2026 por orden del presidente Trump, con más de 100 aeronaves atacando objetivos iraníes en la primera oleada.
La campaña concluyó formalmente el 5 de mayo de 2026, tras un alto al fuego parcial reportado a comienzos de abril. Durante ese período, EE.UU. afirmó haber destruido 17 buques de guerra iraníes y múltiples submarinos. El escuadrón VFA-41 lanzó un total de 421 misiles y bombas a lo largo de toda la operación.
La marca «Sub Buster» quedará como decoración permanente en el avión, en una tradición comparable a la del F-15E Strike Eagle 89-0487, que lleva una estrella verde conmemorando la destrucción de un helicóptero iraquí con una bomba guiada por láser.
El secretario de Defensa de EE.UU. advirtió recientemente que Irán nunca volverá a tener una fuerza naval comparable a la que poseía antes del conflicto.
Vídeos relacionados:
Archivado en: