
Voluntarios de Cáritas Camagüey distribuyeron esta semana 300 módulos de ayuda humanitaria financiada por Estados Unidos entre familias vulnerables de Lugareño, una comunidad rural del municipio de Minas, en el centro de Cuba.
La organización informó en sus redes sociales que el cargamento llegó a la diócesis de Camagüey el 1 de octubre y la entrega comenzó dos días después. En total, la provincia recibió 700 módulos: los 300 destinados a Lugareño y otros 400 reservados para familias de Nuevitas. El padre Reynaldo, vicario parroquial, estuvo presente durante la jornada de distribución.
Cada kit incluye alimentos básicos —arroz, frijoles negros, aceite de cocina, azúcar, espaguetis, sardinas y atún— junto a artículos de higiene como jabón, crema dental y cepillos de dientes.
Los módulos también incorporan linternas recargables de campaña y cubetas para almacenamiento de agua, artículos de especial utilidad ante los frecuentes apagones que padece Cuba.
Los voluntarios llevaron los paquetes directamente a los hogares, priorizando a adultos mayores que viven solos, personas con discapacidad, embarazadas, madres lactantes y familias con niños menores de cinco años. Para llegar a las zonas más apartadas de esta comunidad rural, se usaron carretas de tracción animal y triciclos de carga.
«Con los medios propios de la localidad y el apoyo de los voluntarios, la jornada transcurrió en un ambiente donde se respiraba la gratitud de aquellos que con mucha sencillez y con la calidez de las personas de campo, abrían las puertas de sus hogares a quienes traían un alivio para sus necesidades más esenciales de alimentación, aseo y almacenamiento de agua», describió Cáritas Camagüey.
Las cajas llevan pegada una etiqueta con la bandera estadounidense y el logo de Cáritas, con la leyenda «Donación del pueblo de los Estados Unidos de América a los ciudadanos de Cuba».
La distribución en Camagüey es parte del programa de asistencia humanitaria de 100 millones de dólares anunciado por el secretario de Estado Marco Rubio en mayo de 2026.
De ese total, 60 millones se canalizan a través de Cáritas Cuba y Catholic Relief Services (CRS), y los 40 millones restantes mediante otras organizaciones independientes. El mecanismo excluye expresamente al régimen cubano como intermediario.
El primer vuelo del programa partió de Miami el 21 de julio de 2026 con suministros para unas 700 familias habaneras. Desde entonces, la entrega avanzó por fases: La Habana y municipios aledaños en julio, Villa Clara y Cienfuegos en septiembre, y Camagüey en octubre.
CRS estima que los 60 millones canalizados por la red católica podrían beneficiar a casi 200,000 hogares, que representan más de medio millón de personas.
El régimen cubano ha mantenido una postura ambivalente frente al programa: por un lado acusa a Washington de «manipulación política»; por otro, el canciller Bruno Rodríguez reconoció que Cuba «no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera».
«Este proceso garantiza que 300 familias de esa comunidad de Lugareño se favorezcan con esta ayuda humanitaria junto al gesto de cercanía y buen trato que caracteriza al voluntariado de Cáritas Camagüey», concluyó la organización.
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