Millonarios cubanos en Miami se organizan y declaran estar listos para invertir en Cuba en cuanto caiga el régimen

Recreación virtual de La Habana © CiberCuba / ChatGPT
Recreación virtual de La Habana Foto © CiberCuba / ChatGPT

Algunas de las familias cubanoestadounidenses más acaudaladas de Florida se reunieron la semana pasada en una mansión de Miami para planificar su regreso a Cuba como inversores, convencidos de que la caída del régimen es inminente.

El encuentro fue la cuarta sesión de la Cámara Nacional de Comercio Cubanoamericana (CANCC), organización creada en junio de este año por empresarios del exilio con un propósito declarado: estar listos para operar en la isla desde el primer día tras el fin de la dictadura.

El evento, documentado por la BBC, se celebró en la residencia de uno de los cirujanos plásticos más reconocidos de Miami, con vistas a la bahía de Biscayne. Entre los asistentes figuraban apellidos históricos de la comunidad cubana en el exilio, como Bacardí y Babún.

Juan Omar Sixto, presidente de la CANCC y empresario inmobiliario de más de 80 años que abandonó Cuba siendo adolescente, fue directo al exponer la misión del grupo: «El objetivo es estar en Cuba una vez que caiga el régimen».

Sixto aseguró que la organización cuenta con respaldo en las altas esferas de Washington, incluyendo contactos cercanos al secretario de Estado Marco Rubio. «Junto con la entrega de ayuda humanitaria y suministros médicos, iríamos a hacer negocios a Cuba de inmediato», afirmó.

La CANCC ha avanzado en una agenda concreta: elaboró una propuesta para crear una Bolsa de Valores en La Habana y constituyó comités especializados en infraestructura energética y seguridad alimentaria.

El plan también contempla reclamaciones de propiedad sobre bienes confiscados desde 1959. El propio Sixto relató que su padre perdió cinco propiedades y una finca en Pinar del Río tras la llamada «revolución».

«Trabajé en esa granja durante cinco años de mi vida con mi padre, y me la quitaron. Quiero una compensación o indemnización. Aunque me den solo una pequeña parte, la aceptaré», dijo. «Es justicia moral», añadió.

En la misma línea, Nicolás Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Propietarios de Ingenios Azucareros de Cuba en el exilio, fue categórico: «La mayoría de nuestros ingenios azucareros han sido desmantelados, pero recuperaremos esas tierras y las pondremos en producción». Gutiérrez apuntó que la reconversión podría orientarse hacia etanol, cogeneración o energía solar.

El experto agrícola Hugo Orizondo reconoció las limitaciones del momento: «Ahora mismo, Cuba es como un agujero negro; no sabemos qué está pasando allí. Pero sí conocemos su potencial para la inversión».

La planificación del exilio para una Cuba poscomunista tiene décadas de historia, pero sus impulsores insisten en que el contexto actual es diferente.

La administración Trump aplica una política de máxima presión sobre la isla: desde enero, las sanciones secundarias sobre el suministro de petróleo han agravado una crisis energética que ya acumula varios apagones nacionales en lo que va de año. Restaurar la deteriorada red eléctrica cubana requeriría entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, según estimaciones citadas por la BBC.

El régimen, por su parte, respondió a la presión con un paquete de 176 medidas de liberalización económica que, según Díaz-Canel, buscan «promover la defensa del socialismo, apoyar y ampliar la justicia social». Los miembros de la CANCC las descartan como insuficientes y carentes de garantías reales para los inversores.

No todos comparten el optimismo del exilio. Mike Bustamante, profesor asociado de Historia en la Universidad de Miami, advierte que las expectativas de un cambio inminente se han moderado.

«En este momento, las altísimas expectativas creadas por el gobierno estadounidense de que pronto llegaría una especie de 'día después', o de que Cuba 'sería la siguiente', se han pospuesto», señaló, aludiendo a la guerra con Irán y a las elecciones de mitad de mandato previstas para noviembre.

Mientras los empresarios del exilio debatían sus planes, la realidad en la isla ofrecía un contraste brutal: pocas horas después de concluida la reunión, Cuba sufrió un nuevo apagón nacional. La mayoría de los cubanos, enfrentados a escasez de alimentos, agua, combustible y medicinas, simplemente esperan que su situación mejore pronto.

COMENTAR

Vídeos relacionados:

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


Sigue leyendo 👇

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada