La creadora de contenido cubana Mariam Fraga Garcés, conocida en redes sociales como Mary Fra, comparó su recién obtenido pasaporte mexicano con el cubano que la ha acompañado durante años y resumió la diferencia entre ambos documentos con una frase: «En temas de movilidad y libertad, la diferencia es abismal».
En un video publicado en YouTube, grabado en Playa Delfines, Cancún, la joven naturalizada mexicana mostró ambos pasaportes y explicó lo que representa para ella contar ahora con un documento que le permite viajar a numerosos destinos con muchos menos trámites previos.
Mary Fra llama al pasaporte mexicano su «librito de la libertad», una expresión con la que no se refiere únicamente a su diseño o tecnología, sino al cambio que supone a la hora de plantearse un viaje.
«Durante muchos años, para mí pensar en un viaje internacional no era simplemente escoger un destino y comprar un boleto e irme. Primero me tenía que preguntar: ¿Los cubanos necesitamos visas para viajar a este país? ¿Dónde se solicita esta visa? ¿Cuánto cuesta? ¿Será que me la van a aprobar?», relató.
Dos documentos muy diferentes
El contraste también es visible físicamente.
México comenzó a expedir su pasaporte electrónico en 2021. El documento incorpora un chip sin contacto, una página de datos de policarbonato y elementos biométricos y criptográficos destinados a dificultar su falsificación. Autoridades mexicanas han señalado que contiene 57 medidas de seguridad.
El pasaporte cubano, de color azul oscuro, presenta un diseño y una estructura mucho más convencionales. Al compararlos directamente, Mary Fra señala que en el documento cubano «la calidad se siente inferior».
Sin embargo, la diferencia decisiva está en las fronteras que cada uno permite cruzar sin solicitar previamente una visa.
El Henley Passport Index, que mide el acceso internacional sin visado previo y se actualiza periódicamente, sitúa al documento mexicano con acceso a más de 150 destinos sin visado previo, frente a menos de 60 para el cubano.
Para Mary Fra, eso se traduce en la posibilidad de viajar con pasaporte mexicano a destinos como los países del espacio Schengen o Japón sin pasar previamente por un proceso consular de visado.
Con el documento cubano, en cambio, muchos de esos viajes implican solicitar visa, reunir documentos, demostrar medios económicos, pagar las tasas correspondientes, conseguir una cita y esperar una decisión.
El pasaporte mexicano tampoco abre todas las fronteras
La naturalización mexicana no elimina todos los requisitos migratorios.
Los ciudadanos mexicanos necesitan visa para viajar a Estados Unidos. En el caso de Canadá, desde 2024 la mayoría necesita visa de visitante, aunque algunos pueden utilizar una autorización electrónica de viaje (eTA) si vuelan al país y cumplen requisitos específicos, como tener una visa estadounidense de no inmigrante válida o haber tenido una visa canadiense durante los últimos diez años.
La diferencia con el pasaporte cubano sigue siendo, no obstante, considerable en términos de movilidad internacional.
¿Cuánto cuestan los dos pasaportes?
En México, las tarifas oficiales para 2026 son de 1,795 pesos mexicanos por tres años, 2,440 pesos por seis años y 4,280 pesos por diez años. También existe una modalidad de un año para menores de tres años.
El pasaporte cubano tiene desde 2023 una vigencia de diez años para mayores de 16 años, tras la eliminación de la antigua obligación de prorrogarlo cada dos años.
Desde el 1 de octubre de 2026, su expedición, renovación o reposición en los consulados cubanos en el exterior cuesta 200 dólares o euros para mayores de 16 años, según la Resolución 37/2026 del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Dos pasaportes y una misma identidad
Mary Fra deja claro que obtener la ciudadanía mexicana no significa renegar de su origen cubano.
De hecho, conservará ambos documentos. Cuba aplica el principio de ciudadanía efectiva, por el cual quienes mantienen la ciudadanía cubana deben hacer uso de esa condición para entrar, permanecer, transitar y salir del territorio nacional.
El caso de la creadora se suma al de otros cubanos que en los últimos años han celebrado públicamente su naturalización mexicana. En 2025, por ejemplo, otra joven emigrada cubana mostró en redes su documento de naturalización.
Para Mary Fra, sin embargo, el valor del nuevo pasaporte no está en que cambie quién es, sino en las posibilidades que ahora tiene para moverse.
«Este pasaporte, quiero dejarlo claro, no me hace más importante, no me hace más inteligente, no me hace más digna que otra persona. Sigo siendo exactamente la misma persona», afirmó.
Y resumió el cambio en una idea que atraviesa todo el video: «Lo que cambió fue la cantidad de fronteras que ahora sí puedo cruzar con menos obstáculos».
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