
Un matancero obtuvo una sentencia judicial favorable contra la Dirección Municipal de Comercio, pero casi tres años después de que una entidad estatal dañara su vivienda, el techo sigue sin repararse. El miedo a un derrumbe crece.
El caso fue expuesto en Facebook por la periodista Yuni Moliner (Yunielis Moliner Isasi). Aunque trabaja para medios oficialistas, ha ganado notoriedad en redes sociales por publicar denuncias sobre problemas locales que la radio y la televisión cubana rara vez tocan con profundidad.
Ignacio García Suárez vive en la calle 290 número 7114, entre 71 y 73, en Matanzas. El problema comenzó en noviembre de 2023, cuando la carnicería estatal El Lazo de Oro, que colinda con su casa, inició obras de cambio de cubierta.
Esos trabajos constructivos provocaron grietas y oquedades en la pared medianera, deterioro en las vigas de madera del techo, y huellas de humedad y filtraciones en la sala y el comedor de la casa de Ignacio. El afectado reclamó, buscó asesoría legal y llevó el caso al Tribunal Municipal Popular de Matanzas, que realizó un reconocimiento judicial con auxilio pericial.
«El resultado fue favorable a Ignacio. La sentencia establece que los daños comprobados en su vivienda fueron producto de las acciones constructivas realizadas en la carnicería y condena a la Dirección Municipal de Comercio de Matanzas a reparar los daños ocasionados», informó Moliner.
La sentencia, dictada en 2025, obliga a la Dirección Municipal de Comercio a reparar el techo afectado. Sin embargo, ganar el juicio no significó resolver el problema.
Los meses pasaron sin que nadie ejecutara lo ordenado. En febrero de 2026 se fijó un nuevo plazo de 30 días para que se realizaran las reparaciones. Ese período también venció sin cumplirse lo estipulado por ley. La familia inició entonces un proceso por la vía penal, pero la incertidumbre se mezcla ahora con el miedo a un derrumbe.
«Cuando se caiga el techo y lo mate, ya no hay solución», resumió Ignacio en una frase que condensa el miedo con el que convive desde hace casi tres años.
En febrero de 2022, se conoció el caso de otra matancera con una situación similar. La mujer llevaba 14 años esperando que el Estado reparara daños causados por obras de la Empresa de Acopio, que perforó la pared de su vivienda y desvió el desagüe de una placita agropecuaria hacia su casa.
En julio de 2026, colapsó parcialmente un inmueble en el centro histórico de la ciudad de Matanzas, zona declarada Monumento Nacional, donde unos 100 edificios presentan alto grado de deterioro y el 12% enfrenta riesgo de destrucción irreversible. Semanas después, se reportó la existencia de tres muros peligrosos que permanecían sin demoler.
Vídeos relacionados:
Archivado en: