
El científico cubano Raúl González Hernández, creador del antianémico Trofin, denunció que lleva más de cuatro años y medio esperando que las autoridades le entreguen la documentación para poner a su nombre la vivienda de su esposa fallecida. Después de realizar 24 visitas a las oficinas estatales del municipio habanero de La Lisa, asegura que todavía no ha recibido una solución.
«Toda esta odisea es porque yo no tengo dinero», expresó el investigador, de 81 años, en una publicación en su perfil de Facebook este jueves 8 de octubre, bajo el encabezado «Ejemplo de burocracia, ineficiencia y burla al pueblo».
González Hernández relató que el 22 de marzo de 2022 presentó ante la Dirección Municipal de la Vivienda de La Lisa todos los documentos que le exigieron para tramitar la propiedad del inmueble. Según explicó, esa dependencia trasladó el expediente a Planificación Física, cuyas funciones pasaron posteriormente al sistema de Ordenamiento Territorial y Urbanismo.
Desde entonces, afirma, el procedimiento permanece sin concluir.
Cuatro años de gestiones y 24 visitas sin solución
En su relato, el científico describió una sucesión de visitas, explicaciones y promesas incumplidas que se ha prolongado durante más de cuatro años.
Aseguró que acudió 24 veces a las oficinas encargadas de su expediente. Durante ese tiempo recibió distintas justificaciones para las demoras, entre ellas la necesidad de medir la vivienda, una diligencia que, según precisó, se realizó el 15 de mayo de 2024.
El 17 de febrero de 2025, una trabajadora le habría comunicado que la documentación estaba en proceso de elaboración y que no necesitaba seguir desplazándose a la oficina, pues le avisarían cuando estuviera lista.
Sin embargo, aseguró que nunca recibió esa notificación.
Ante la falta de respuestas, González Hernández regresó a la entidad el martes 6 de octubre de 2026. Aunque no estaban prestando el servicio habitual, consiguió hablar con la subdirectora, quien le recomendó volver el jueves 8 porque consideraba que el expediente podía encontrarse ya en manos del departamento jurídico.
Pero el nuevo intento tampoco dio resultado.
Según su testimonio, el especialista jurídico estaba participando en una actividad municipal y no pudo atenderlo. Posteriormente se encontró con la técnica que había llevado su expediente, quien le explicó que ese día no estaba trabajando y que, además, la oficina carecía de electricidad.
La única solución que recibió fue regresar el lunes siguiente.
«Es así como se trata al pueblo con desprecio, falta de seriedad y falta de profesionalidad», lamentó.
El científico también expresó su convencimiento de que, si contara con más recursos económicos, habría logrado resolver el trámite hace tiempo. Se trata de una valoración personal del afectado, que no equivale a una denuncia documentada de cobros ilegales o sobornos.
De creador de un medicamento a jubilado que denuncia el abandono estatal
La nueva denuncia se suma a una serie de reclamos públicos del investigador y su familia sobre las condiciones que enfrenta tras dedicar décadas a la ciencia cubana.
González Hernández fue fundador y responsable del Laboratorio de Antianémicos del Centro Nacional de Biopreparados (BioCen), donde desarrolló una extensa trayectoria vinculada a la investigación del Trofin.
En diciembre de 2024, su hija Elizabeth González Aznar denunció que su padre tenía dificultades incluso para conseguir el medicamento que había ayudado a desarrollar, necesario para tratar problemas de anemia en su familia.
Meses después, en junio de 2025, trascendió que el científico vendía café para complementar sus ingresos.
Esta misma semana, el investigador cuestionó duramente a la dirección del régimen cubano y pidió cambios políticos y sociales.
«Comprendan que la oportunidad de ustedes se agotó, no prolonguen más el sufrimiento del pueblo», escribió en aquella ocasión.
También su hija denunció ante Miguel Díaz-Canel la situación de los jubilados cubanos, tomando como ejemplo a su padre, quien, según explicó, recibe una pensión mensual de 4.500 pesos.
Las trabas burocráticas en la vivienda, un problema recurrente en Cuba
El caso del creador del Trofin se suma a otros testimonios sobre las dificultades para obtener o actualizar documentos de propiedad en Cuba.
En mayo de 2022, CiberCuba informó sobre la denuncia de una mujer del municipio Cerro, en La Habana, que llevaba tres años esperando por un trámite de vivienda cuya duración prevista, según relató, era de apenas 90 días.
Por ahora, el investigador asegura que sigue esperando el título de propiedad de su vivienda, más de cuatro años después de iniciar las gestiones.
Vídeos relacionados:
Archivado en: