El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel elogió los avances del sector eléctrico y aseguró que el país protagoniza una transformación energética cuya magnitud todavía no se comprende, mientras millones de ciudadanos continúan sufriendo apagones prolongados y el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) acumula ocho colapsos totales en lo que va de 2026.
«Todavía no nos hemos dado cuenta de la transición energética que estamos protagonizando», afirmó Díaz-Canel durante las conclusiones de una visita de dos días al Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y tres de sus grupos empresariales, según informó el oficialista Canal Caribe.
La declaración llegó después de que el mandatario elogiara la instalación de más de 1,000 megavatios (MW) de capacidad solar fotovoltaica durante 2025, un avance que, según sostuvo, ha permitido evitar déficits de generación todavía mayores.
Sin embargo, la expansión de los parques solares no ha conseguido poner fin a los apagones que afectan la vida cotidiana de los cubanos, desde la conservación de alimentos hasta el suministro de agua y el funcionamiento de servicios básicos.
El pasado 18 de septiembre, Cuba sufrió su octavo colapso total del Sistema Eléctrico Nacional en 2026, que dejó sin electricidad a millones de personas. La interconexión nacional tardó alrededor de 32 horas en restablecerse, sin que ello significara la recuperación inmediata del servicio para todos los consumidores.
El ministro reconoce los desafíos financieros del sistema eléctrico
Durante la visita, Díaz-Canel sostuvo intercambios con directivos de la Unión Eléctrica (UNE), CUPET y el Grupo Empresarial Geominero Salinero (Geominsal), para evaluar la implementación de las 176 medidas socioeconómicas aprobadas en junio.
En las reuniones participaron también el primer ministro Manuel Marrero Cruz y Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, destacó los cambios organizativos que experimenta la Unión Eléctrica con la incorporación de nuevas fuentes de generación.
«La transformación de la UNE es una transformación extremadamente profunda culturalmente», afirmó el funcionario.
De la O Levy explicó que la empresa está pasando de gestionar un número reducido de grandes centrales termoeléctricas a operar una red mucho más amplia, que ya incluye 144 parques solares fotovoltaicos y avanza hacia aproximadamente 300 puntos de generación eléctrica.
No obstante, reconoció que uno de los mayores desafíos sigue siendo conseguir recursos financieros para mantener las operaciones del sistema.
«Hay que buscar de manera rápida, con inteligencia, el tema de buscar ingresos para quitarle el peso al país de las necesidades financieras que tiene la Unión Eléctrica», señaló.
Por su parte, Díaz-Canel insistió en que las transformaciones económicas deben aplicarse tanto a las actividades productivas como al funcionamiento interno del Ministerio de Energía y Minas.
«Lo primero que se tienen que transformar energéticamente es este ministerio», expresó el gobernante, quien valoró favorablemente las propuestas presentadas por los grupos empresariales.
El sector privado comienza a intervenir en turbinas y generadores
Otro de los aspectos abordados durante los encuentros fue la incorporación de pequeñas y medianas empresas privadas al mantenimiento de componentes principales de las centrales termoeléctricas.
Un miembro del Partido Comunista del MINEM, cuya identidad no fue precisada en el reportaje, explicó que anteriormente las empresas privadas participaban en trabajos de refrigeración, pintura y obras civiles, pero no intervenían directamente en equipos esenciales para la generación eléctrica.
«Una mipyme trabajando en una termoeléctrica, en una turbina y trabajando en un generador, no lo habíamos probado», reconoció.
Como ejemplo, mencionó una experiencia desarrollada en la central termoeléctrica del Mariel. Según explicó, una mipyme participó en trabajos en la máquina 5 y el bloque 6 de la mencionada del Mariel, incluidos componentes de turbinas y generadores. El participante calificó los resultados de «muy prometedores».
Pese al discurso oficial sobre la transformación energética, los cubanos siguen enfrentando apagones prolongados, mientras persisten el deterioro de las termoeléctricas, las averías, la falta de mantenimiento y la escasez de combustible.
Archivado en:
