
Los precios siguen subiendo en Cuba y la inflación acumulada ya roza el 25% en los primeros nueve meses de 2026, una escalada que continúa encareciendo la alimentación y reduciendo la capacidad de compra de las familias cubanas.
La Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) informó este miércoles que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en septiembre una variación mensual del 3,37%, una inflación acumulada del 24,85% y un incremento interanual del 28,44%.
Los datos, correspondientes al boletín oficial del IPC de septiembre de 2026, muestran que el encarecimiento de bienes y servicios continúa afectando especialmente a los productos de primera necesidad.
La cifra acumulada del 24,85% significa que, en promedio, los precios de la canasta de bienes y servicios utilizada para calcular el índice aumentaron casi una cuarta parte respecto a diciembre de 2025. Por su parte, el 28,44% interanual refleja la diferencia entre septiembre de este año y el mismo mes de 2025.
Los alimentos y las bebidas no alcohólicas volvieron a ser el principal motor de la inflación. Según la ONEI, esta categoría explicó el 73,39% de la variación mensual del índice general.
Le siguieron restaurantes y hoteles, con una contribución del 11,34%, y bebidas alcohólicas y tabaco, con el 6,70%.
Esto significa que prácticamente tres cuartas partes del aumento general registrado en septiembre estuvieron asociadas a los alimentos y las bebidas no alcohólicas, precisamente uno de los grupos de consumo que más directamente afectan el presupuesto de los hogares.
Entre los productos seleccionados que experimentaron mayores incrementos de precios durante el mes estuvieron el refresco en polvo, con un 17,73%; las salchichas y los perros calientes, con un 11,72%; y la carne de cerdo, con un 10,69%.
La oficina estadística también identificó a la carne de cerdo, los huevos de gallina y el jamón entre los artículos que más contribuyeron al aumento mensual dentro de la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas.
Los nuevos registros muestran que la inflación continuó durante septiembre, aunque la subida mensual fue menor que la de agosto, cuando los precios aumentaron un 4,92%, según las estadísticas oficiales.
Sin embargo, la inflación interanual pasó del 25,19% en agosto al 28,44% en septiembre, lo que evidencia un mayor encarecimiento de los bienes y servicios frente al mismo período del año anterior.
La tendencia ya había despertado preocupación entre economistas cubanos. A finales de septiembre, un análisis del Centro de Estudios de la Economía Cubana (CEEC), de la Universidad de La Habana, advertía sobre la aceleración de la inflación y señalaba que el aumento sostenido de los precios constituía uno de los problemas más graves de la economía nacional.
Meses antes, en julio, el economista cubano Elías Amor Bravo ya había advertido que la inflación estaba fuera de control debido a la inacción de las autoridades.
Su análisis de las estadísticas correspondientes al primer semestre mostraba un aumento acumulado del 12,24% hasta junio y una tasa interanual del 18,27%.
Amor sostuvo entonces que las autoridades no estaban aplicando las políticas económicas necesarias para detener el encarecimiento de la vida.
También advirtió que, de mantenerse aquella tendencia, la inflación podría alcanzar entre el 40% y el 50% al cierre de 2026, una proyección del economista y no una previsión oficial de la ONEI.
El aumento de los precios contrasta con las declaraciones del gobernante Miguel Díaz-Canel sobre la marcha de la economía cubana.
En septiembre, durante un encuentro con más de 30 directivos de empresas estatales, Díaz-Canel ratificó su confianza en el sistema empresarial estatal socialista y aseguró que las transformaciones económicas permitirían superar las dificultades del país.
«Vamos a transformarnos y vamos a salir adelante», afirmó el mandatario, mientras los precios de los alimentos seguían absorbiendo una proporción cada vez mayor de los ingresos familiares.
Sin embargo, esa no es ni la realidad ni la «confianza» que percibe la población. En agosto, una madre cubana de Alquízar, Artemisa, denunció que el aceite costaba 6,000 pesos, los huevos alcanzaban los 4,500 pesos por presentación y una libra de carne se vendía a 800 pesos.
«Vamos a comer hierba», expresó entonces la mujer para ilustrar las dificultades que enfrentaba su familia ante el costo de productos básicos.
En septiembre, otra cubana mostró en redes sociales una compra de alimentos y otros artículos esenciales que le costó alrededor de 8,750 pesos, un monto superior al doble del salario mínimo mensual vigente.
En julio de este año, la inflación interanual oficial se situaba en el 20,70%, con un incremento acumulado del 15,12% desde enero. Dos meses después, la variación acumulada alcanza el 24,85% y la interanual supera el 28%.
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