«Sin costo alguno»: cubana ofrece electricidad a vecinos afectados por apagones en Matanzas

Cubana ofrece electricidad en medio de la crisis energética en Matanzas (Ilustración no real creada con IA) © CiberCuba/Sora
Cubana ofrece electricidad en medio de la crisis energética en Matanzas (Ilustración no real creada con IA) Foto © CiberCuba/Sora

En medio de los prolongados apagones que afectan a la provincia de Matanzas, una cubana residente en Cárdenas decidió abrir las puertas de su casa para que sus vecinos puedan cargar equipos eléctricos de primera necesidad sin pagar un centavo.

Yesenia Peña Godoy compartió su ofrecimiento en el grupo de Facebook Compra y Venta Cárdenas, donde explicó que cualquier persona que necesite cargar bombillos recargables, ventiladores, lámparas o estaciones de energía portátiles EcoFlow puede acudir a su vivienda de manera gratuita.

Captura Facebook/Yesenia Peña Godoy

«Buenos días, con la situación de la corriente que hay en Cárdenas, quien necesite cargar artículos de primera necesidad como bombillos, ventiladores, EcoFlows, lámparas, etcétera, puede llegar a mi casa sin costo alguno», escribió exactamente en un gesto que resalta en medio de prolongados apagones.

La mujer indicó que reside en el reparto Brisas del Mar, en un apartamento identificado con el cartel de su establecimiento, Tienda Yesenia, y ofreció indicaciones para que las personas interesadas pudieran encontrar el lugar.

«Será un placer ayudarlos», concluyó su mensaje.

La iniciativa llega en un momento especialmente difícil para los habitantes de Matanzas, donde numerosas comunidades acumulan decenas de horas consecutivas sin servicio eléctrico.

En esas condiciones, mantener cargados un ventilador, una lámpara o una batería portátil puede representar un alivio importante para una familia.

El ofrecimiento generó numerosas reacciones de agradecimiento en Facebook. Decenas de usuarios elogiaron la generosidad de la mujer y destacaron la importancia de ayudarse entre vecinos cuando los apagones dificultan las actividades más elementales.

«Muchas gracias. Creo que voy a tener que tomarte la palabra. Que Dios te lo pague», comentó una usuaria, dejando entrever que posiblemente necesitará acudir a la vivienda para cargar sus equipos.

Otra persona celebró la iniciativa con un mensaje de reconocimiento: «Qué bueno que todavía hay personas así con un corazón gigante».

«Bendiciones para ti por tan bonito gesto para las personas que lo necesitan y sin interés alguno», expresó otra comentarista.

También hubo quienes lamentaron que este tipo de acciones solidarias no sean más frecuentes. «Ya quedan pocas personas dispuestas a ayudar a los demás», señaló una usuaria, mientras otra escribió: «Un lindo gesto, personas como usted debe de haber más».

La propia Yesenia respondió a varios de los mensajes con palabras de agradecimiento y buenos deseos, manteniendo el tono cercano de su publicación.

Uno de los aspectos más significativos fue que su iniciativa motivó a otra vecina a ofrecer también su apartamento para que las personas afectadas pudieran cargar sus equipos.

«En mi apartamento también pueden venir», escribió la mujer, quien compartió indicaciones para localizar su vivienda.

Así, una publicación que comenzó como el ofrecimiento personal de una residente de Cárdenas terminó despertando una segunda propuesta de ayuda, en una ciudad donde los cortes de electricidad han complicado seriamente la vida cotidiana.

Aunque predominaron los mensajes positivos, también apareció algún comentario escéptico sobre las motivaciones de quienes ofrecían ayuda. Sin embargo, la mayoría de las respuestas fueron de agradecimiento, felicitaciones y bendiciones para las vecinas.

La solidaridad adquiere especial relevancia ante la gravedad de la crisis eléctrica en Matanzas. Un reporte publicado este fin de semana documentó apagones de más de 60 horas consecutivas en numerosos circuitos de la provincia, mientras los poblados de Manuelito y Bolondrón se acercaban a las 70 horas sin electricidad.

Según la información ofrecida por el periodista oficialista Pedro Rizo Martínez, del telecentro TV Yumurí, varios circuitos de Jagüey Grande y del acueducto de Bolondrón acumulaban casi 60 horas sin corriente.

Otras localidades, entre ellas Pedro Betancourt, Güira, Los Arabos, Colón Este, México y San José, registraban interrupciones superiores a las 45 horas, mientras Versalles, Perico, Santa Marta y Boca de Camarioca también enfrentaban prolongados cortes.

El director de la Empresa Eléctrica provincial, Alejandro Rodríguez Aspeitía, reconoció que la afectación en Matanzas superaba los 130 megavatios, equivalente al máximo de carga que podía retirarse del servicio en ese momento.

El funcionario explicó que se intentaría priorizar los circuitos con más tiempo sin electricidad, aunque advirtió que algunas instalaciones presentaban problemas adicionales al intentar restablecer el suministro.

La situación no constituye un episodio aislado. A finales de junio, Matanzas ya había registrado apagones superiores a las 70 horas consecutivas, con ocho subestaciones fuera de servicio, cuatro de ellas afectadas por el robo de aceite dieléctrico de sus transformadores.

En julio, la crisis alcanzó niveles todavía más graves, cuando se denunciaron interrupciones de hasta 96 horas consecutivas en algunos circuitos, mientras residentes cuestionaban que instalaciones gubernamentales mantuvieran equipos de climatización funcionando durante los cortes.

Además, la iniciativa de Yesenia recuerda otros gestos de solidaridad protagonizados por cubanos que han decidido compartir la electricidad disponible en sus hogares durante situaciones de emergencia.

En noviembre de 2025, Humberto Milán, un vecino del municipio de Río Cauto, en Granma, ofreció electricidad gratuita a su comunidad después de la devastación provocada por el huracán Melissa.

En aquella ocasión, cuando gran parte del oriente cubano permanecía sin servicio eléctrico, su sobrina difundió un mensaje invitando a los residentes a cargar sus equipos en la vivienda familiar entre las cuatro y las seis de la tarde, sin tener que pagar por ello.

En la misma provincia, otro joven del municipio de Guisa puso una planta eléctrica a disposición de sus vecinos para cargar teléfonos, tabletas, linternas, lámparas y ventiladores destinados a niños pequeños.

El combustible necesario para hacerla funcionar había sido donado por un amigo que prefirió permanecer en el anonimato.

Un año antes, en octubre de 2024, Daniel Nieto Vega realizó un ofrecimiento similar en la provincia de Santiago de Cuba, durante el colapso del Sistema Eléctrico Nacional que dejó a numerosas comunidades sin electricidad.

El joven, vinculado a la localidad de Baire, en el municipio de Contramaestre, anunció que encendería su planta eléctrica para que otras personas pudieran cargar teléfonos y lámparas. Incluso estableció dos horarios diarios para facilitar el acceso a quienes necesitaran el servicio.

Durante aquella emergencia también se difundieron imágenes de santiagueros que acudían a emisoras de radio, instalaciones estatales y viviendas particulares con plantas eléctricas para recargar sus dispositivos.

Las tres experiencias, ocurridas en Santiago de Cuba, Granma y ahora Matanzas, muestran cómo la ayuda entre vecinos se ha convertido en un recurso para enfrentar las consecuencias de los apagones prolongados.

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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.


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