
Medea Benjamin, cofundadora de la organización antibelicista CODEPINK y conocida defensora del régimen cubano, es objeto de una investigación periodística publicada por The Telegraph que revela sus contactos con figuras de la inteligencia iraní, en un caso que conecta las redes de influencia de Irán con activistas que también han actuado en favor de La Habana.
Según la investigación, en septiembre de 2014 Benjamin asistió a una conferencia de tres días en Teherán organizada por la New Horizon Organisation, una entidad que el Departamento del Tesoro de EE.UU. sancionó en 2019 por servir de plataforma a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) para reclutar y recopilar inteligencia sobre asistentes occidentales.
En ese evento, Benjamin fue fotografiada junto a Nader Talebzadeh y Hamed Ghashghavi, presidente y secretario de asuntos internacionales de New Horizon, respectivamente, a quienes la inteligencia estadounidense identificó ese mismo año como intermediarios de la Fuerza Quds del IRGC (IRGC-QF), el brazo de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria.
Tras la conferencia, Benjamin habría escrito a Ghashghavi una nota manuscrita firmada «con gracias y admiración». «Eres más sabio de lo que corresponde a tu edad, y espero con interés ver adónde te lleva la vida», dice el texto atribuido a ella por The Telegraph.
Una fuente de inteligencia citada por el diario británico fue directa en su valoración: «Dado que encabezó personalmente una delegación para reunirse con el entonces canciller Zarif en 2019, esto le deja muy poco margen para negar que mantiene una relación estrecha y favorable con el régimen».
En enero de 2019, Benjamin lideró una delegación de 28 miembros de CODEPINK a Irán y se reunió con el entonces canciller Mohammad Javad Zarif. En una rueda de prensa del régimen iraní, condenó a Donald Trump por retirarse del acuerdo nuclear de 2015. Al regresar a EE.UU., la organización afirmó haber sido interrogada por el FBI.
Cuando un periodista le preguntó en 2024 sobre sus vínculos con Teherán, Benjamin respondió: «No creemos en apoyar gobiernos; apoyamos a los pueblos».
El caso no se limita a Irán. Benjamin vivió en Cuba entre 1979 y 1983, y CODEPINK ha organizado múltiples delegaciones a la isla.
En marzo de 2026, la organización participó en el Convoy Nuestra América, que transportó medicamentos al Ministerio de Salud cubano. Como consecuencia, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) citó a Benjamin en mayo de 2026 para investigar posibles violaciones de las sanciones estadounidenses contra Cuba.
El contexto geopolítico amplifica la gravedad de las revelaciones. En julio de 2026, el Departamento de Estado publicó el informe «Cuba: capital del comunismo del siglo XXI», que menciona explícitamente a CODEPINK entre las organizaciones influenciadas por La Habana y describe a Cuba como «multiplicador de fuerza» para China, Rusia, Irán y Corea del Norte, con cooperación documentada en inteligencia, telecomunicaciones y seguridad.
A comienzos de agosto, Benjamin y otras activistas de CODEPINK protagonizaron una protesta frente a la sede del Departamento de Estado en Washington D.C. y arrojaron un ejemplar del citado informe gubernamental a un cubo de basura.
La administración Trump ha intensificado sus advertencias en los últimos meses. Declaró emergencia nacional por la amenaza cubana en enero de 2026, y el secretario de Defensa Pete Hegseth advirtió en agosto que «todas las opciones están sobre la mesa» respecto a Cuba, incluida la militar. Este sábado, Trump sugirió que buques de guerra estadounidenses que regresan de Oriente Medio podrían detenerse cerca de la isla.
El experto en operaciones encubiertas de Irán Jonathan Hackett resumió la lógica detrás de casos como el de Benjamin: «Un agente iraní probablemente vería la oportunidad de manipular las simpatías preexistentes de Benjamin hacia los oprimidos y los afectados por guerras causadas por Occidente. Eventos como New Horizon estaban diseñados a medida para ese tipo de operaciones».
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