
Un enorme socavón en la intersección de Amenidad y Cruz del Padre, en el municipio habanero del Cerro, se ha convertido en una trampa para quienes intentan cruzar a pie, según documentó el medio independiente 14ymedio este sábado.
El reportaje describe una abertura en el pavimento por la que el agua acumulada tras las lluvias cae como una cascada, arrastrando consigo la basura que se amontona en la calle.
Alrededor del agujero, las rejillas del alcantarillado aparecen desplazadas, el asfalto está destrozado y los bordes presentan escombros.
Las imágenes muestran a varios peatones buscando la manera de cruzar la calzada, convertida en una sucesión de charcos y baches: una mujer levanta su carrito de compras para atravesar la zona inundada mientras otros transeúntes tantean dónde apoyar los pies sin caer dentro del agua.
No se ha informado de cuándo se abrió el socavón ni existe, hasta ahora, ningún anuncio de reparación ni respuesta oficial al respecto.
El punto documentado se suma a una larga lista de problemas similares en el mismo municipio. En junio de 2024, una motocicleta y un automóvil cayeron en un cráter cubierto por agua en la intersección de Infanta y Ayestarán, también en el Cerro. Meses antes, en abril de ese año, otro bache gigantesco en el municipio llevaba unos cinco años abierto sin que las autoridades actuaran y era tan grande que impedía el paso de vehículos de mayor tamaño.
El deterioro del drenaje habanero tiene raíces estructurales: la red principal de alcantarillado fue construida entre 1908 y 1914 para una ciudad de unos 600,000 habitantes, y en la actualidad debe atender a cerca de dos millones de personas con aproximadamente 1,755 kilómetros de tuberías descritas como mayoritariamente obsoletas.
En julio de 2026, lluvias y alcantarillas obstruidas formaron un río de aguas sucias en Cuatro Caminos, en Centro Habana. Apenas nueve días antes del reporte del Cerro, un niño de tres años murió al caer en una fosa de aguas residuales en la zona de Alamar, sin que ninguna autoridad emitiera un comunicado oficial.
En febrero de 2025, Jonathan Oliva, de 13 años, murió arrastrado por una alcantarilla sin tapa durante inundaciones en Luyanó; su cuerpo fue hallado al día siguiente del incidente.
El alcantarillado de La Habana, un problema centenario, afecta con especial intensidad a los municipios de Cerro, Centro Habana, La Habana Vieja, Diez de Octubre y Plaza de la Revolución, que concentran la red principal y cubren alrededor del 69% de la población capitalina.
«En Amenidad y Cruz del Padre, entretanto, el agua cae dentro del socavón, entre desperdicios, rejillas desplazadas y bordes rotos de pavimento. A pocos pasos, la vida cotidiana intenta seguir su curso, como si se resignara a que este y otros desastres formen parte irremediable de la normalidad», concluye 14ymedio en su crónica.
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