Una residente de Matanzas denunció que la basura acumulada frente a su vivienda le impidió salir para ir al trabajo, en una nueva muestra del deterioro del servicio de recogida de residuos en la ciudad.
En un video publicado el jueves en Facebook, la ciudadana Ana Julia Rodríguez mostró cómo los desechos habían cubierto prácticamente toda la entrada de su casa. En las imágenes se aprecia a vecinos que tuvieron que apartar la basura frente a una escalera para poder entrar y salir de sus moradas.

Ante la sugerencia de quemar los residuos, la denunciante rechazó esa alternativa por las consecuencias del humo. "Es peor, porque el humo nos ahoga por días, pues está húmedo todo, ha llovido", escribió.
La publicación también recogió las quejas de otros residentes afectados por situaciones similares. "Así me pasa a mí para entrar y sacar el carro. Y a nadie le importa", comentó una vecina, mientras otra persona ironizó sobre la proliferación de animales e insectos al resumir la escena con la frase: "Sabroso las ratas y mosquitos".
El episodio se suma a una crisis de recogida de basura que Matanzas arrastra desde hace meses y que ha empeorado en meses recientes, pese a las reiteradas denuncias ciudadanas y al reconocimiento público de las dificultades por parte de las autoridades.
La Empresa Municipal de Comunales operaba en mayo con apenas 11 de sus 24 camiones recolectores, al tiempo que recibía entre 300 y 550 litros de diésel al día, frente a los más de 2,700 litros necesarios para cubrir todas sus rutas. A la falta de combustible se suma un déficit de personal superior a 39 %. De unas 1,525 plazas disponibles, solo alrededor de 930 están cubiertas.
En ese momento, el intendente municipal, Michel León Rodríguez, reconoció ante las cámaras del telecentro TV Yumurí que las autoridades tenían una deuda con la ciudad. "Nos queda una deuda con la ciudad", admitió entonces.
Los vertederos improvisados han bloqueado calles y esquinas en distintos puntos de Matanzas. En abril, la acumulación de residuos obstaculizó la intersección de Levante y Solís, donde los vecinos llevaban casi un mes sin recogida regular.
En agosto, las lluvias arrastraron basura hacia los ríos San Juan y Yumurí y la bahía de Matanzas. A comienzos de octubre, se supo sobre otro vertedero que ocupaba más de 100 metros continuos de la calle Mujica, en el centro urbano.
El deterioro del saneamiento también ha despertado preocupación por sus consecuencias para la salud. Residentes han denunciado la presencia de chinches, roedores, moscas y cucarachas dentro de sus viviendas.
Además, se han reportado brotes de hepatitis A y dengue vinculados al deterioro sanitario, mientras más de 300,000 matanceros afrontan problemas para acceder de forma estable al agua potable.
En mayo, el periódico oficial Girón advirtió sobre la gravedad de la situación y alertó de que "lo que está en juego ya no es solo la imagen de Matanzas, sino la salud y el futuro de quienes la habitan".
Archivado en: