
Donald Trump calificó a Noruega de «país de mierda» durante un mitin celebrado el domingo en Port Huron, Míchigan, furioso por no haber recibido el Premio Nobel de la Paz 2026.
«No quiero a nadie de Noruega. No quiero tener nada que ver con Noruega. Francamente, Noruega apesta. Noruega se ha convertido en un país de mierda, en realidad», declaró el presidente estadounidense ante sus seguidores.
Trump añadió que prefería recibir inmigrantes de Dinamarca antes que de Noruega, y justificó la distinción con una frase directa: «porque no obtuve el Premio Nobel».
El galardón fue concedido el 9 de octubre a la jurista sudafricana Navanethem «Navi» Pillay, de 85 años, reconocida por su trayectoria en la defensa de los derechos humanos y el derecho internacional.
Trump ya había reaccionado con dureza cuando se anunció el premio. En aquella ocasión calificó la decisión del Comité Nobel de «vergonzosa» y aseguró que el Nobel había quedado «desacreditado para siempre», mientras describía la elección de Pillay como una «mancha indeleble» para Noruega.
En el mismo mitin del domingo, Trump argumentó que merecía el galardón porque había «resuelto ocho guerras» y tenía «otras dos en camino».
El ministro de Exteriores noruego, Espen Barth Eide, respondió este lunes con mesura institucional, recordando que el Comité Noruego del Nobel opera con plena independencia del Gobierno de Oslo.
«Él sabe muy bien que el Comité del Nobel es independiente. Se lo hemos recordado, por si alguien se lo preguntaba, y sigue siendo así», declaró Eide a la radiotelevisión pública NRK.
El Comité está integrado por cinco miembros designados por el Parlamento noruego y toma sus decisiones sin intervención del Ejecutivo, una distinción que Trump ha ignorado sistemáticamente al dirigir sus críticas contra el país en su conjunto.
El episodio encierra una ironía histórica notable. En enero de 2018, Trump usó el mismo término —«shithole countries»— para referirse a Haití, El Salvador y naciones africanas, y preguntó en aquella ocasión por qué no llegaban más inmigrantes de Noruega, a la que entonces presentaba como modelo deseable. Ocho años después, la inversión es total.
Navi Pillay ganó el Nobel de la Paz 2026 tras una carrera que incluye la presidencia del Tribunal Penal Internacional para Ruanda —donde se reconoció judicialmente la agresión sexual como arma de genocidio— y el cargo de Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
Al conocer el premio en Núremberg, Pillay bromeó con que podría compartirlo con Trump si el público aplaudía un poco más.
Las declaraciones del domingo se produjeron en plena campaña para las elecciones legislativas de mitad de mandato de EE.UU., previstas para el 3 de noviembre de 2026, lo que añade un evidente componente de movilización electoral al arrebato presidencial.
La ceremonia de entrega del Nobel de la Paz está prevista para el 10 de diciembre en Oslo, con una dotación de 12 millones de coronas suecas.
Vídeos relacionados:
Archivado en: