
Alfredo González, padre de Annier González Acosta —joven cubano de 18 años que perdió la vida el 4 de julio de 2021 durante el Servicio Militar Obligatorio (SMO)— publicó en Facebook un desgarrador mensaje de duelo en el que describe el dolor de haber enterrado a su hijo y exige que ninguna otra familia cubana pase por lo mismo.
«Dicen que la vida tiene su camino, que el padre se va primero, que son los hijos los que quedan firmes para despedirnos, pero a mí me tocó lo que no se nombra, romper el orden que se había marcado, cargar el peso de enterrar mi sangre y ver mi mundo caer en mil pedazos», escribió González.
Annier nació el 1 de septiembre de 2002 y murió a los 18 años mientras cumplía guardia en una torre de vigilancia del penal Combinado del Sur, en Matanzas, con el fusil reglamentario que le habían asignado. Llevaba apenas 13 días en esa unidad y había pasado los 12 anteriores aislado por protocolo de COVID-19, sin preparación suficiente para portar un arma.
El padre relata que el cuarto de su hijo permanece intacto, tal como lo dejó. «El cuarto de mi hijo está igualmente como lo dejó, con sus risas en las paredes, cada noche miro al cielo y me pregunto por qué te fuiste», escribió.
La publicación también refleja la resignación ante una justicia que González considera imposible: «Sé que no hay justicia que me lo devuelva, siempre que voy a tu tumba hablo contigo aunque no me contestes, es duro pero qué más nos queda».
Más allá del duelo personal, el mensaje es también una denuncia directa al sistema. «Luchemos para que más familias no tengan que sufrir la ausencia de un hijo por el desorden y las irresponsabilidades del Servicio Militar Obligatorio en Cuba, nuestros hijos no pueden seguir siendo humillados, discriminados por un sistema que no respeta a los hijos de esta patria que es de todos, no de sus leyes criminales», exigió González.
Desde la muerte de Annier, su padre lleva más de cinco años denunciando el caso públicamente. El régimen lo arrestó en julio de 2025 durante más de 30 horas, acusado de «desacato» por señalar a un oficial. Quedó libre bajo medida cautelar y con una fianza de 5,000 pesos cubanos.
La Fiscalía General Militar reconoció presuntamente que hubo abusos y que varios oficiales fueron «severamente sancionados», pero el padre cuestionó esa versión al señalar que uno de esos oficiales fue ascendido a capitán y otro trasladado como instructor. La Asamblea Nacional del Poder Popular, por su parte, respondió a su petición orientándolo a buscar asistencia jurídica ordinaria.
González administra el grupo de Facebook «No más VÍCTIMAS en el Servicio Militar en Cuba», que superaba los 18,000 miembros en 2026 y se ha convertido en una plataforma de documentación ciudadana.
El caso de Annier no es aislado. El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC) registró al menos 97 muertes y desapariciones de reclutas entre agosto de 2001 y la primavera de 2026, con una edad media de 18,7 años. El suicidio fue la principal causa documentada, con 33 casos (34%), seguido de negligencia grave o criminal (25 casos) y accidentes (22 casos). El Estado cubano no publica estadísticas oficiales sobre muertes en el SMO.
«Dios cuídamelo donde esté, que aquí su padre lo quiere con amor, con su recuerdo y un vacío eterno», cerró González su mensaje, dedicado a Annier y a «todas las víctimas del Servicio Militar Obligatorio en Cuba».
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