Alfredo González, padre del joven cubano Annier González que se quitó la vida durante el Servicio Militar Obligatorio (SMO), fue arrestado este lunes en Matanzas, luego de que denunciara en redes sociales a un oficial que, según ha sostenido desde hace meses, fue responsable directo del acoso y maltrato que sufrió su hijo antes de su muerte.
La información fue confirmada por la profesora e intelectual Alina Bárbara López Hernández, quien publicó una actualización en Facebook asegurando que González fue instruido de cargos por el delito de “desacato”.

Subrayó que permanecía detenido desde hace más de 30 horas en la estación de la policía de Playa y que su esposa se encontraba en el lugar y aún no ha logrado contratar un abogado para su defensa.
González denunció públicamente, a través de su cuenta en Facebook, que el “jefe de la previa” —como se refiere al oficial acusado— lo señalaba ahora de haberlo amenazado.
“En este momento vino la policía a mi casa porque el compañerito jefe de la previa que abusó de mi hijo me está acusando de que yo lo amenacé, que lo iba a matar… A qué límite llegan estas personas miserables. Voy para la policía”, escribió antes de ser detenido.
Su hijo falleció en 2023 mientras cumplía el Servicio Militar, en circunstancias que él ha descrito como resultado del abuso psicológico y físico.
Desde entonces, González se ha convertido en una de las voces más activas contra el SMO en Cuba, y ha documentado con valentía su proceso de duelo, denuncia y búsqueda de justicia.
Ha publicado cartas, videos y mensajes dirigidos a las autoridades, y en febrero de 2024 juró sobre la tumba de su hijo que seguiría luchando hasta lograr que se hiciera justicia.
El caso se enmarca en una creciente oleada de cuestionamientos al servicio militar por parte de familiares y activistas cubanos.
Durante el incendio en la Base de Supertanqueros de Matanzas, en agosto de 2022, se supo que varios de los bomberos enviados eran reclutas sin preparación profesional.
Algo similar ocurrió recientemente con la explosión en el poblado de Melones, Holguín, donde jóvenes perdieron la vida, lo que encendió nuevamente el debate sobre el uso de menores de edad y jóvenes no voluntarios en tareas de riesgo.
González ha sido una de las figuras visibles de ese movimiento informal, expresándose también en el grupo de Facebook “No más VÍCTIMAS en el servicio militar en Cuba”, espacio donde muchas otras familias han denunciado muertes, accidentes y abusos ocurridos dentro del sistema militar.
Hasta su detención, el activismo de González había sido completamente pacífico y orientado a las vías legales e institucionales.
Por eso, la acusación por “desacato” y las circunstancias de su arresto han generado preocupación entre cubanos dentro y fuera del país, así como entre intelectuales y figuras que también han sido objeto de hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado.
“Es una injusticia enorme la que se comete”, escribió Alina Bárbara López, quien también ha sido reprimida y procesada por motivos políticos.
“Alfredo es un hombre pacífico. Ha llevado su caso por vías legales. Ahora lo acusan de proferir amenazas de muerte contra un policía. Una farsa más para que no denunciemos la tragedia que se sufre en este país”, subrayó.
La detención de González se suma a una larga lista de casos en los que ciudadanos que denuncian hechos sensibles —como muertes en unidades militares, negligencia institucional o abusos policiales— terminan siendo procesados penalmente.
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