
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó el lunes una velada advertencia a la líder opositora venezolana María Corina Machado, apenas un día después de su regreso a Venezuela tras casi diez meses en el exilio.
Acorde al reporte de Axios, sin mencionar a la líder opositora venezonala por su nombre, Rubio fue directo ante los periodistas: «No se puede protestar en la calle para llegar a una democracia».
Las declaraciones se produjeron en el marco de una teleconferencia con medios de comunicación cuya transcripción fue publicada por el Departamento de Estado este martes, y reflejan el cambio de escenario que ha representado para la administración Trump el regreso de Machado y sus posiciones sobre el proceso de transición.
Machado regresó a Venezuela el domingo tras viajar en avión privado desde Panamá hasta Colombia y cruzar la frontera venezolana por tierra, según fuentes citadas por Reuters. Reapareció públicamente en la iglesia de Santa Rosa, en Barquisimeto, estado Lara, y recorrió más de 400 kilómetros hacia Caracas, donde fue recibida por miles de simpatizantes. «Estoy aquí. Con ustedes», escribió en X.
La tensión entre Washington y Machado gira en torno a dos puntos: el calendario electoral y el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y el gobierno de Delcy Rodríguez. Machado exige que las elecciones se celebren en 2027, mientras la administración Trump no ha fijado fecha y las condiciona a tres reformas previas.
La primera es renovar el Tribunal Supremo de Justicia, copado de leales al gobierno anterior, antes de que termine 2026. La segunda es reformar el Consejo Nacional Electoral a principios de 2027. La tercera es abordar la deuda soberana venezolana, estimada en 300,000 millones de dólares, cifra superior al producto interior bruto del país.
Un alto funcionario del Departamento de Estado añadió en la transcripción de la llamada que reformar los servicios de seguridad podría ser un cuarto requisito. «Si quieres que un gobierno elegido democráticamente tenga éxito, no puedes dejar que herede un apocalipsis económico que lo derrumbe», advirtió ese funcionario.
Machado también ha cuestionado el acuerdo petrolero entre Washington y el gobierno de Rodríguez por falta de transparencia y legitimidad democrática, una crítica que ha puesto en alerta a funcionarios de la administración Trump.
Una fuente de la Casa Blanca citada por Axios fue explícita: «Venezuela es el principal logro de política exterior de esta administración, y si el progreso que hemos hecho se deshace y Machado es un factor de desestabilización, nadie gana».
Rubio dejó claro que el proceso no admite dilaciones ni desvíos. «Eso no va a pasar. Tenemos plazos acordados y hasta ahora los han cumplido todos», dijo en referencia al gobierno de Rodríguez.
El secretario de Estado también valoró positivamente las acciones del gobierno venezolano: la eliminación de la influencia iraní y cubana en el país, y la extradición de Alex Saab —exaliado de Maduro y testigo cooperante en su contra—, quien se declaró culpable de lavado de dinero ante un tribunal federal de Miami en septiembre de 2026. Rubio subrayó que presta atención a los hechos de Rodríguez, no a sus palabras.
Por su parte, Rodríguez calificó el regreso de Machado de «show» y dijo, sin nombrarla, que debería sentir «remordimiento» por haber apoyado la «agresión externa de tipo militar» contra Venezuela —en alusión a la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026.
Sobre el horizonte electoral, el Departamento de Estado precisó que para convocar nuevas elecciones Rodríguez tendría que declarar la vacancia de la presidencia, lo que activaría un plazo constitucional de seis meses. Bajo el escenario más optimista, los comicios podrían convocarse para junio de 2027, aunque la administración Trump no descarta que se celebren en 2028.
«Si al final del día tenemos un nuevo Tribunal Supremo, un nuevo Consejo Electoral, unas nuevas elecciones y un nuevo sistema de gobierno, eso es lo que queremos. Y sin importar lo que la gente diga en el camino, mientras eso ocurra, este es un proceso basado en resultados», concluyó Rubio. «Pero si alguien intenta descarrilar ese proceso, está haciendo un gran daño a Venezuela».
Vídeos relacionados:
Archivado en: