J.P. Freire, jefe de Comunicaciones Estratégicas de la Misión de Estados Unidos ante la ONU, respondió públicamente al funcionario cubano que lo agredió durante el debate sobre el embargo en la Asamblea General, señalando la contradicción de un régimen que censura a su propio pueblo y luego intenta invocar derechos estadounidenses para escudarse de las cámaras en un foro internacional.
El incidente ocurrió el martes cuando Richard Tur de la Concepción, primer secretario de la misión cubana ante la ONU, intentó arrebatarle el teléfono a Freire y le lanzó varios manotazos mientras este grababa la confrontación entre el embajador Mike Waltz y el canciller Bruno Rodríguez Parrilla. Antes de ser retirado de esa parte de la sala, Tur le advirtió a Freire: «Si estuviéramos en las calles de Nueva York, estarías infringiendo… Podría demandarte». Freire le respondió de inmediato: «No, no podrías».
Freire publicó un video del intercambio en su cuenta de X y desmontó el argumento del funcionario cubano con una observación directa: «Su propio equipo grababa en toda la sala. Es extraño pensar que consideraba que yo estaba violando su privacidad».
El diplomático estadounidense fue más lejos en su análisis: «Mientras la misión cubana intenta silenciar las críticas al abuso y la riqueza del régimen de Castro, quieren valerse de derechos estadounidenses que ni siquiera entienden», escribió en X.
Freire también señaló que el régimen intentó, una vez más, presionar al personal de la ONU para que cortaran el micrófono de la delegación estadounidense, en respuesta a la intervención de Waltz, quien mostró ante la Asamblea evidencias de la riqueza acumulada por la élite cubana: relojes Rolex de Fidel Castro valorados en 40,000 dólares, la isla privada Cayo Piedra, un yate de 50 metros y los 18,000 millones de dólares en ganancias del conglomerado militar GAESA.
Al conocerse que Tur de la Concepción estudió en la Escuela Lenin, Freire ironizó en una nueva publicación: «Me pregunto si se especializó en confiscar propiedades privadas».
Las consecuencias para el funcionario cubano fueron inmediatas. El secretario de Estado Marco Rubio firmó la documentación para su expulsión, y Waltz anunció en televisión: «Se va. Estará en un avión rumbo a La Habana dentro de las próximas 24 horas. Si pones una mano encima de un estadounidense aquí en Estados Unidos, el presidente Trump, el secretario Rubio y yo mismo no lo vamos a tolerar».
El episodio se inscribe en una escalada sostenida de confrontaciones entre ambas delegaciones a lo largo de 2026. A mediados de octubre, diplomáticos cubanos encabezados por el representante permanente Ernesto Soberón Guzmán protagonizaron un acto de repudio en los pasillos de la ONU contra los ex presos políticos José Daniel Ferrer y Luis Manuel Otero Alcántara, gritándoles «terroristas» y «fuera de la ONU».
Tur de la Concepción era además el candidato cubano para integrar la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto de la ONU para el período 2027-2029, con votación prevista en noviembre. Analistas cubanos en el exilio señalaron que su candidatura representaba un intento del régimen de infiltrar ese órgano presupuestario clave de Naciones Unidas.
El apoyo internacional a la resolución cubana contra el embargo ha caído de 187 votos en 2024 a apenas 136 en la sesión extraordinaria de julio de 2026, el nivel más bajo en más de una década, con la votación de la edición de este año programada para este miércoles.
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