
Italia explicó por qué se abstuvo por primera vez en 34 años en la votación de la Asamblea General de la ONU sobre el embargo estadounidense a Cuba.
El Gobierno de Giorgia Meloni justificó su cambio de posición por la falta de reformas políticas y económicas en la isla, las restricciones a las libertades, la situación de los presos políticos y la postura de La Habana ante la invasión rusa de Ucrania.
En un comunicado oficial publicado el miércoles 28 de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores italiano, conocido como la Farnesina, afirmó que es necesario acelerar los cambios en Cuba, y responsabilizó directamente a las autoridades de La Habana de la crisis que atraviesa el país.
«Las reformas no llegan; las decisiones de las autoridades cubanas son la causa de la crisis actual», sostuvo el ministerio en una de las declaraciones más contundentes de su pronunciamiento.
La abstención italiana puso fin a una prolongada serie de votos favorables a la resolución cubana. Según la prensa italiana, Roma no se abstenía desde 1994 y había apoyado la iniciativa de manera consecutiva desde 1995.
Italia señala al Gobierno cubano como responsable de la crisis
La Farnesina reconoció que el embargo económico impuesto por Estados Unidos «tiene consecuencias económicas y humanitarias negativas para el pueblo cubano», y consideró que su levantamiento podría favorecer una mayor apertura económica de la isla.
Sin embargo, el ministerio subrayó que eliminar las sanciones estadounidenses no resolvería por sí solo los problemas estructurales de Cuba, que atribuyó también a las decisiones de sus autoridades.
«La falta de libertades políticas y económicas, las debilidades estructurales y las ineficiencias de larga data del sistema económico han contribuido significativamente a la crisis actual», afirmó el Gobierno italiano.
Roma insistió en que el país necesita transformaciones profundas y reclamó que las autoridades cubanas adopten medidas concretas para mejorar las condiciones de vida de la población.
«Se necesitan urgentemente reformas sustanciales en los ámbitos político, económico, social y judicial por parte de las autoridades cubanas para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano», señaló el comunicado.
La Farnesina también pidió implementar rápidamente las 176 medidas económicas y sociales anunciadas en junio por el Gobierno cubano, un paquete que incluye iniciativas relacionadas con la actividad económica y la participación del sector privado.
La declaración italiana deja clara una distinción en su posición diplomática: Roma considera perjudicial el embargo estadounidense para la población, pero sostiene que las decisiones internas del Gobierno cubano también tienen una responsabilidad fundamental en la crisis.
Roma exige la liberación de todos los presos políticos
El comunicado dedicó una parte importante a la situación de los derechos humanos en Cuba, con especial atención a las consecuencias de las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021.
«Italia sigue profundamente preocupada por la situación de los derechos humanos en Cuba, especialmente tras los sucesos de julio de 2021», expresó la Farnesina.
El ministerio reiteró además su llamamiento al Gobierno cubano para que «libere a todos los presos políticos», una exigencia que incorporó expresamente entre las razones de su postura ante Naciones Unidas.
La petición italiana de excarcelación se suma a sus demandas de reformas políticas y judiciales, que el ministerio considera necesarias para aliviar el sufrimiento de la población cubana.
Italia critica la posición de Cuba ante la invasión rusa de Ucrania
La política exterior de La Habana también figura entre los motivos expuestos por Roma para justificar su abstención.
«Lamentamos que la posición de Cuba sobre la guerra de agresión ilegal de Rusia contra Ucrania siga siendo incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas», declaró la Farnesina.
El ministerio recordó que Cuba votó contra una resolución de la Asamblea General de la ONU el 24 de febrero de 2026 que promovía un alto el fuego y una paz duradera en Ucrania.
La referencia a ese voto muestra que la decisión italiana no estuvo vinculada exclusivamente a la situación económica y política interna de Cuba, sino también a sus posiciones en asuntos internacionales.
Italia y la Unión Europea mantienen millonarios programas de ayuda a Cuba
Pese a su abstención, el Gobierno italiano reafirmó su cercanía al pueblo cubano y aseguró que continuará brindando asistencia humanitaria.
La Farnesina informó que la Unión Europea incrementó en 2026 su ayuda humanitaria a Cuba hasta los 16 millones de euros, destinados prioritariamente a la atención sanitaria, la alimentación de emergencia y el acceso al agua y la energía.
Italia mantiene actualmente doce iniciativas de cooperación para el desarrollo en la isla, con un valor aproximado de 30 millones de euros, además de otros 32 millones correspondientes a programas de cooperación delegada por la Unión Europea.
El ministerio detalló también nuevas intervenciones previstas para 2026, entre ellas una aportación de 250,000 euros al Programa Mundial de Alimentos para apoyar la nutrición de grupos vulnerables.
A esa iniciativa se suma un proyecto de desarrollo rural y seguridad alimentaria de 3,5 millones de euros, ejecutado junto con la Fundación Lavazza, así como otras ayudas de emergencia.
Estos programas, según el comunicado oficial, continúan pese al cambio de posición diplomática de Roma en Naciones Unidas.
La cooperación con médicos cubanos en Calabria continúa
La decisión italiana también coincide con la continuidad de un programa de cooperación sanitaria con Cuba en la región de Calabria, donde las autoridades locales han recurrido a profesionales cubanos para enfrentar la escasez de médicos.
Según informó el periódico Il Fatto Quotidiano, el acuerdo contempla la incorporación de cerca de 500 médicos cubanos y fue prorrogado hasta finales de 2027. Cientos de especialistas trabajan en hospitales de la región.
El programa ha sido objeto de cuestionamientos por las condiciones económicas de contratación de esos profesionales.
Diez países europeos se abstuvieron en una votación marcada por el cambio diplomático
Italia no fue el único país europeo que dejó de respaldar la resolución cubana. La Farnesina confirmó que se abstuvo junto con Alemania, Países Bajos, Polonia, Grecia, Bulgaria, Rumanía, Estonia, Letonia y Croacia.
La resolución fue aprobada con 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, frente a los 165 apoyos, siete votos contrarios y doce abstenciones registrados en 2025.
El resultado supone una reducción de 35 votos favorables en un año y refleja un cambio significativo en el respaldo diplomático a la iniciativa presentada por La Habana.
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