
La Embajada de China en Cuba entregó un lote de alimentos al municipio habanero de Playa para atender a ancianos que viven solos, embarazadas, lactantes y enfermos crónicos, informó este viernes la agencia oficial Xinhua.
La ceremonia, resaltada asimismo por la cuenta en X de la embajada del país asiático, tuvo lugar el jueves en el Hogar Materno La Esperanza del Mundo, donde reciben atención 18 mujeres gestantes con embarazos de riesgo. Los productos donados fueron arroz, aceite, espaguetis y harina, aunque la información oficial no precisó las cantidades ni el valor económico de la entrega.
Los beneficiarios finales serán instituciones del municipio, entre ellas casas de abuelos, centros psicopedagógicos, hogares para niños sin amparo parental y sistemas de atención a la familia.
Al acto asistieron el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Elio Rodríguez; el intendente de Playa, William García; y el embajador chino, Hua Xin, quien aprovechó la ceremonia para reiterar las críticas de Beijing a la política de Washington hacia La Habana.
"Estados Unidos continúa intensificando el bloqueo energético ilegal y las sanciones unilaterales contra Cuba, causando dificultades al pueblo cubano", afirmó el diplomático, según Xinhua. También cerró su discurso con la frase "Cuba no es una amenaza, el embargo sí lo es".
Hua Xin celebró además la votación del 28 de octubre en la Asamblea General de Naciones Unidas, que aprobó por trigésima cuarta vez consecutiva una resolución que pide el fin del embargo estadounidense.
Sin embargo, el resultado estuvo lejos de los respaldos obtenidos en años anteriores. La iniciativa recibió 130 votos a favor, frente a los 165 de 2025 y los 187 de 2024, lo que representa su menor apoyo desde que comenzó a presentarse en 1992.
La votación también reflejó cambios en las posiciones de varios países. Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador y Paraguay votaron en contra, mientras Italia se abstuvo por primera vez en 34 años. Chile, Honduras y Perú pasaron de respaldar la resolución a abstenerse. Pese a ese retroceso, el gobierno de la isla y Beijing presentaron el resultado como una victoria.
Por su parte, el intendente William García agradeció la ayuda y el respaldo de China en Naciones Unidas, y manifestó su interés en "fortalecer la coordinación y cooperación" entre ambas partes.
La entrega en Playa se suma a una serie de donativos chinos recibidos por Cuba durante 2026. En enero, el presidente Xi Jinping aprobó un paquete de emergencia de 80 millones de dólares y 60,000 toneladas de arroz. Según el propio Hua Xin, el compromiso de arroz asumido por China durante el año asciende a 90,000 toneladas.
En agosto y septiembre llegaron dos lotes de 5,000 sistemas fotovoltaicos cada uno, mientras que a mediados de octubre el gobierno del gigante asiático donó 80,000 piezas de repuesto para bicicletas, en otro aporte destinado a paliar las dificultades del transporte.
La sucesión de entregas coincide con una situación de creciente necesidad social. Más de 883,000 cubanos estaban registrados como población en "mayor situación de vulnerabilidad", de acuerdo con las más recientes cifras oficiales.
Tampoco está claro que toda la asistencia recibida llegue directamente a los hogares que más la necesitan. Parte de los sistemas solares del primer lote, entregado en noviembre de 2025, fue reasignada al monopolio estatal de las telecomunicaciones, Etecsa, con el objetivo de sostener servicios de telecomunicaciones en Matanzas, en lugar de destinarse directamente a aliviar los apagones domésticos.
El contraste también alcanza el modelo económico. En octubre, el diplomático chino acreditado en Cuba reconoció ante el portal oficialista Cubadebate que uno de los pilares del desarrollo chino consiste en "dejar que el mercado desempeñe un papel decisivo" en la asignación de recursos, un principio que contrasta con el sistema de economía planificada que mantiene el gobierno cubano.
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